Relatos

CULPAR AL OTRO

Todo lo que nos sucede en nuestro diario transcurrir, vivimos culpando a los demás de todo lo malo, de todas las perturbaciones y de las desgracias que nos suceden, sin darnos cuenta de que los verdaderos responsables de muchas de esas situaciones somos nosotros mismos, por no aprender o no querer despertar a la realidad y vivir siempre sumergidos en todo lo que el mundo material pone a nuestro alrededor.

Y aunque la mayoría no lo crea, todo está codificado para esclavizarnos y mantenernos siempre dominados por aquello que otros quieren y desean. Y lo vienen consiguiendo a través de toda la historia, porque nosotros no hemos querido despertar ni reconocer que muchas veces somos títeres de lo que dicen y quieren los demás.

No somos conscientes de la responsabilidad que tenemos sobre nuestro libre albedrío, que es precisamente el que debemos poner a prueba para poder caminar basados en la verdad y no en la mentira, como muchas veces vivimos actualmente.

Porque muchas de las cosas que nos rodean y que nos muestran no son necesariamente la verdad. Incluso hemos llegado a desconfiar hasta de aquello que debería estar destinado a cuidar nuestra salud. Hay medicamentos que no buscan sanar la causa de una enfermedad, sino solamente aliviar sus síntomas o mantenernos estables, y algunos tratamientos, si se utilizan de manera inadecuada, pueden incluso terminar afectando nuestro organismo.

Y pensar que, si empezamos a buscarnos y a extraer esa chispa divina que está dentro de nosotros, donde, según nuestra creencia, reposa todo el conocimiento, podemos comenzar a comprender mejor nuestro cuerpo, nuestras necesidades y aquello que nos ayuda a mantenernos saludables.

También podemos aprender a reconocer los beneficios que nos ofrece la naturaleza y las plantas que tradicionalmente han sido utilizadas para cuidar nuestra salud, siempre con conocimiento y responsabilidad, para mantenernos fuertes, activos y saludables, y no enfermos o debilitados como muchas veces permanecemos.

Todo esto ocurre por seguir un patrón que, según mi manera de ver las cosas, ha sido construido para mantenernos esclavizados, sumisos y llevados hacia donde otros quieren y desean.

Mírense bien, analícense profundamente y observen todo lo que los rodea y aquello que constantemente nos muestran. Analicen, cuestionen y saquen sus propias conclusiones. Solo así podremos despertar, recuperar nuestro libre albedrío y comenzar a ser verdaderamente nosotros mismos.

Autor: Eduardo Rivera C.

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