Poemas

EL PULSO DEL HORIZONTE

Con o sin hojas, nada oculta,
ofrece sombras, frescas bajo el cielo,
quizás vulnerable por sus ramas torcidas.
Contemplarlo, se lo ve tan verdadero.

Y es en esa franqueza donde brota
la belleza de lo que ya no teme:
fuertes raíces insisten en la piedra,
su vida avanza aunque todo decline.

Mirarlo es aprender del borde mismo,
del límite que no cierra, que invita.
Porque hay presencias que, aun solas,
nos revelan que la altura no asfixia:
solo marca el pulso del horizonte,
ese lugar donde la vida continúa
respirando, sin apuro, día tras día,
bajo su sombra susurrante y silenciosa.

Malania

Imagen propia (Resistencia, frente al predio de la Bienal del Chaco)

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