Cuentos

HUYENDO DE LA SOMBRA

Timoteo era un hombre de carácter bastante especial.
Muchas veces parecía andar malhumorado, se enojaba consigo mismo.
Cierto día de sol, se lo vio un poco inquieto, corría, saltaba, parecía estar loco.
La gente lo miraba y sonreía, no paraba quieto un segundo.
Un jovencito que por ahí pasaba se le acerca para preguntarle si le sucedía algo.
-¿Qué tiene señor? ¿Puedo ayudarlo en algo?- le dice.
Timoteo lo mira con cara de poco amigo y responde
-Esa sombra que no me deja en paz, la quiero perder, pero me sigue a donde voy-.
El joven se sonrió a carcajada al escuchar su respuesta, eso no le agradó nada.
Timoteo, le dice con voz agresiva al joven
-¡Te estás burlando de mi jovencito!-.
El joven con temor huye sin contestarle, dejando solo a Timoteo.
Tanto estuvo así está hasta cansarse y sentarse dándose cuenta, mientras hay luz la sombra estará sin alejarse.
Es así que Timoteo decide dejar de huir de la misma.
Se da cuenta que está haciendo el ridículo y avergonzado se retira cabizbajo hacia su casa lentamente.

Autor: Miguel Márquez
Imagen: propia (Malania)

Dejá tu comentario