General

LECTURA DE LIBROS

La lectura no solo amplía el vocabulario, también corrige la ortografía; ensancha la manera de pensar, afina la mirada y despierta preguntas que antes no existían.
Sin embargo, resulta inevitable notar cómo el interés por los libros físicos se ha ido diluyendo con el tiempo, aunque muchos continúen leyendo en formatos digitales. Y aunque esa forma también me acompaña, siento que no es lo mismo.

Hay algo casi ritual en entrar a una librería, recorrer estanterías, elegir un libro y sentir su peso entre las manos, o en pedirlo prestado en una biblioteca, donde el silencio parece custodiar miles de historias. El libro físico no es solo un objeto: es presencia, pausa, compañía.

Visitar librerías y bibliotecas se convierte entonces en un acto de resistencia y de refugio, un escape sereno frente al ruido constante de la ciudad. En medio del caos, leer así es una manera de recuperar la calma, de habitar el tiempo con sentido y de encontrarse, aunque sea por un instante, con uno mismo.

Malania

Imagen: de la red

8 Comentarios

  • Anónimo

    Así es Elsa !! Alguna vez, escuché contar una anécdota a Abel Pintos, respecto de un encuentro que tuvo con Victor Heredia, donde este le dijo que para evolucionar en la composición tenía que abrir el horizonte a la lectura, para extender el rango vocabulario y asi poder escribir letras con otros contenidos. Muy bueno Elsa. Buen sábado

  • Anónimo

    ¡¡¡que justa y acabada reflexión acerca de la lectura!!!… hoy día, que se vive a mayor velocidad, es donde se va perdiendo esa tan hermosa costumbre de la lectura, donde uno podía ir imaginando, paisajes, lugares, personajes, y así componía en su mente la película Hoy todo eso se va perdiendo y resulta más “cómodo” ver las películas basadas en esos libros ( qué no es lo mismo) que solo son, en el mejor de los casos, un muy breve resumen pero que ocupan solo algo más de una hora en vez de unos días, y evitan ejercitar la imaginacion….
    También otros, prefieren “escuchar” un libro en vez de leerlo.
    Y así se va perdiendo aquella maravillosa costumbre de leer.
    ¡¡¡ Lástima.!!!
    RG

    • Malania Nashki

      Así es, querido Ricardo.
      Recuerdo que cuando empecé a trabajar, un poquito de mi sueldo iba para comprar dos revistas: “Vosotras” y “Para Ti”.
      En mi pueblo no había librerías y hasta ese momento, para mí, leer libros era como obligación de seguir yendo al colegio
      y a esa altura de mi juventud, ya no me agradaba la idea.
      Pero luego seguí estudiando Conducción Educativa y en una de las asignaturas nos pedían que leamos libros, miremos la película, relacionemos uno con otro.
      Y los libros eran de novelas que me gustaban. De ahí creo que nació mi afición por la lectura de libros.
      Hubo un tiempo que iba a las librerías para elegir libros que luego compraba, pero me pasaba más de una hora leyendo Prólogos y Síntesis.
      De esa manera no me podía equivocar en la elección.
      Gracias por la visita y el comentario.
      Abrazo de domingo.
      Besos

  • Lincol Martín

    La lectura aparece aquí no solo como hábito, sino como refugio y acto consciente: el libro físico como presencia, como pausa necesaria frente al ruido del mundo. Una reflexión sensible que defiende el valor del tiempo lento, del silencio y del encuentro íntimo con uno mismo a través de las páginas.

    Abrazo grande, Malania 🫂🤗🌷.

Dejá tu comentario