Poesía

LOROS Y PINDÓ

En lo alto de la palmera, un festín singular,
loritos de verde plumaje, a cenar.
El pindó generoso, sus frutos ofrece,
y la algarabía en el aire florece.

Picos curiosos, pelando con destreza,
buscando el dulzor con gran ligereza.
Unos bajan, otros suben, en danza sin fin,
haciendo del árbol un vivo jardín.

Frutos anaranjados, pequeños tesoros,
que los loros disfrutan, lejos de lloros.
La palmera testigo, de tanta alegría,
abraza a sus huéspedes, día tras día.

El viento susurra, entre frondas doradas,
canciones de campo, de vidas sagradas.
Y el sol que se pone, pinta de acuarela,
este cuadro natural, que el alma consuela.

Malania

Imagen: gentileza de Ricardo G.

2 Comentarios

Dejá tu comentario