IRA Y DESAHOGO
Ira, cólera, furia, rabia, furor y tantos otros sinónimos o parecidos que se pueden asignar a ese estado de nerviosismo que puede poner patas arriba lo que bien podría ser un hermoso día.
A veces la ira se puede sujetar, por respeto, por no alterar más los ánimos y no generar discordias. Pero otras, cuando “el vaso rebasa”, no queda otra que exteriorizar la bronca, lo que muchas veces es inevitable.
Aunque hay personas que se desahogan todos los días gritando, creo que eso ya es enfermizo y debería ser tratado por un profesional. Todo les molesta, nada les cae bien, no se conforman con nada ni con nadie.
Así por más que el entorno intente vivir en paz, con gente llena de ira se hace imposible la armonía. La discordia es la que prima.
Lo mejor que hay para combatir la ira, si esta se manifiesta a diario y se posesiona del ser, además de realizar consultas con un profesional -quien sabrá guiar e indicar los pasos a seguir-, también es bueno ponerse en contacto con la naturaleza, aspirar aire fresco, caminar, observar por ejemplo, las flores de un lapacho amarillo, o de algún otro árbol o plantas que haya alrededor. Eso también es hacer terapia visual y de armonía natural.Malania
Imagen: Yoyi G.