• Poesía

    NO ME LASTIMES

    Una lagartija sutilmente camuflada,
    entre las macetas quedó refugiada.
    Cedrón, lavanda y verde romero,
    en fresco parque vivía encantada.

    De hierbas finas gustaba sin prisa,
    paseaba y soñaba muy confiada;
    sin darse cuenta que en los senderos
    corría peligro, que alguien la atacara.

    De pronto quedó en silencio
    inmóvil, débilmente petrificada.
    Con sus ojitos llenos de lágrimas
    pedía que no la lastimara.

    Me acerqué y en voz muy baja
    le expliqué que no pasaría nada.
    Temblando se me acercó,
    serena, confiada, se subió a mi mano.

    Ahora está entre las macetas
    de peligros resguardada.
    Me ayuda a controlar el ambiente,
    los mosquitos y otras plagas.  


    Malania

    Imagen: propia

  • Poesía

    ANFIBIO MASCOTA

    El sapo de mi casa
    me mira, me mira,
    cuando limpio el patio
    lo veo y me da risa.

    El sapo de mi casa
    me mira y me guiña
    quiere que lo bañe
    con vino y con piña.

    El sapo de mi casa
    persigue mosquitos,
    también otros insectos
    con su lengua fina.

    El sapo de mi casa
    vive entre las plantas,
    se esconde de las perras
    en una enorme lata.

    El sapo de mi casa
    canta por la noche
    y cuando es perseguido
    duerme bajo el coche.

    Malania
    Imagen: Reyna

  • Poesía

    OJITOS DE MIEL

    Te llaman “Ojitos”.
    Dicen que eres picarón
    ¿Será por ser muy sutil?
    ¿O porque eres glotón?
    Con saltitos cortos
    vas de un lado a otro,
    con astucia y picardía
    nunca se te escapa
    ni el más pequeño mosquito.

    Malania

    Imagen: M. Julián T.