• Poemas

    REGALOS VACÍOS

    Llegan las manos temblorosas,
    niños, ancianos, almas en tránsito,
    despertando una chispa de fiesta
    ante las cajas vestidas de colores.

    El papel brillante se desgarra
    como un amanecer que promete abundancia,
    y en los dibujos de frutas, cereales y pasteles
    respiran su perfume imaginado.

    Creen tocar la salvación con los dedos,
    pero al abrir la entraña de cartón
    solo encuentran un hueco frío,
    un silencio que golpea fuerte y vacío.

    La nada les estalla en los ojos,
    la ilusión cae hecha polvo sobre el suelo,
    y el llanto —viejo y nuevo—
    se mezcla con la nube de sombras al vuelo.

    Porque cada caja, tan perfecta, tan radiante,
    es apenas una sonrisa cruel disfrazada de promesa,
    una ausencia envuelta con esmero,
    un espejismo que se deshace entre sus manos.

    Y allí, en la hondura de ese vacío,
    se revela una oscuridad antigua,
    ligera como un alma cansada
    que ya partió hacia el otro lado del valle,
    dejando solo el eco
    de lo que pudo haber sido alimento,
    y fue nada.
    El hambre continúa, danza en la panza,
    y en burbujas de aire se desplaza.

    Malania

    Imagen propia                        

  • Poesía

    AL BORDE DEL CAMINO

    En la cornisa extrema donde el mundo
    parece deshacerse en aire y silencio,
    unas flores solo sostienen su latido,
    firmes en la duda, tensas en el desfiladero.

    Sus colores en trama de un soleado invierno
    guardan el lenguaje áspero del viento,
    cada herida tallada por la tormenta
    como un recuerdo al borde del camino.

    Malania

    Imagen: propia

  • Poesía

    SIN VOZ NI PRISA

    Detiene el gesto el hombre en su frontera,
    entre el cielo y el mar, sin voz ni prisa.
    La red suspendida traza la divisa
    de un sueño que no sabe si espera.

    El sol se quiebra en luz que ya no era,
    y el agua guarda, fiel, lo que improvisa:
    memorias sin razón, bruma sumisa
    que el alma reconoce donde opera.

    No busca peces, tampoco lo perdido,
    quizá fragmentos de un ayer sin testimonio,
    vestigios que en la sombra se han dormido
    con ángeles de colores sin demonios.

    El tiempo calla, absorto en su abandono,
    y en cada hilo tenso y sostenido
    pesca el silencio vivo del asombro
    de un año que termina sin accesorios.

    Malania

    Imagen: Propia

  • Poemas

    BRISA DE A DOS

    (Letra y Música)

    Labios que desean emigrar 
    para humedecer la sequedad 
    de tus momentos silenciosos. 
    Para ver y sentir tus manos ansiosas 
    agitando vientos que no existen  
    que sí vibran, sin pausa y sin cansancio.
    Pícaras, logran encontrar el punto exacto,
    justo en el momento cumbre e ideal. 
    Siguen brisas 
    acarician la tibieza de tus humedecidos poros.  
    Múltiples deseos penden de la soledad 
    en horas silenciosas, tranquilas, íntimas. 

    Malania

    Imagen: propia

    https://music.youtube.com/watch?v=_oaYGjdvlwU&si=wEdTQlzSpcQT74oT

  • Poesía

    CUIDA TUS PALABRAS

    Hay vocablos que se afilan
    en las sombras de la lengua,
    ganchos hechos de ceniza,
    garfios que revientan venas;
    son jaurías desatadas
    en la noche del silencio,
    incendios en las entrañas,
    relámpagos sin consuelo.

    Son venenos que respiran
    entre grietas mal cerradas,
    punzones que se disfrazan
    de caricias disfrazadas.
    A veces llegan rastreras,
    como serpientes ardientes;
    otras, vienen como toros
    que arrollan todo al frente.

    Precaución, extrema, siempre,
    con la voz que se desquicia,
    la que salta como pólvora
    y se pudre en su avaricia.

    Son mareas desbordadas,
    tempestades en cadena,
    cuervos rotos en el aire
    goteando llagas ajenas;
    y son tumbas que se abren
    cuando estallan de rabia,
    porque un verbo sin conciencia
    hiere más que mil espadas.

    Las palabras son semillas
    que germinan luz o peste:
    si se lanzan sin alma
    solo engendran hambre y muerte.

    Atiende, atiende bien
    al filo oculto del verbo.
    Y no solo al verbo,
    también a los adjetivos
    y a los sustantivos,
    a las sílabas famélicas
    que rondan como espectros.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poemas

    CÍRCULOS CERRADOS

    Si el tiempo insiste en girar,
    todo círculo encuentra su borde.
    El fuego que un día ardía alto
    se rinde sin estruendo,
    y en el silencio que deja
    solo quedan brasas agotadas,
    cumpliendo su destino
    de apagar lo que fue incendio.

    Maalania

    Imagen: de la red

  • Poemas

    SUÉLTAME, QUE ME DESHAGO EN GEOMETRÍAS

    Suéltame…
    que sin ti también existo:
    soy gaviota dibujada en el reverso de una sombra,
    un día que se pliega en sí mismo
    y estalla en fragmentos de azul inventado.

    No me extravío cuando me ausento;
    soy flor suspendida en un hilo de silencio,
    raíz que no toca tierra
    porque la tierra decidió volverse humo.

    Soy brújula sin cardinales,
    ciclo que se abre y se cierra
    en un punto que nadie nombra;
    soy barca que navega en mares sin agua,
    mares hechos de respiraciones que no recuerdo.

    El amor no es nudo ni ancla,
    es un eco que se curva
    y se disuelve antes de alcanzar la boca;
    un destello que no promete,
    un tacto que no persiste.

    El tiempo dejó de existir
    cuando las agujas se volvieron pájaros,
    y yo aprendí a caminar
    sobre la línea invisible
    que separa la forma del deseo.

    En esa frontera sin bordes
    mi fuerza se expande,
    y no depende de nada…
    ni siquiera de mí.

    Malania

    Imagen: propia

  • Poesía

    IMPRONTAS

    Ella heredaba los gestos de su madre,
    pasos medidos,
    la palabra justa,
    esa costumbre de hablar en hilos breves
    como quien teme abrir puertas antiguas.

    Del pasado prefería el silencio,
    y de su vida íntima,
    apenas un borde,
    un leve resplandor que no quemara.

    El amor había acabado hacía años,
    un fuego que alguna vez la sostuvo
    y que luego ardió hacia dentro,
    dejando una nostalgia tibia,
    cada vez más tenue,
    deslizándose lenta
    a la zona gris de la memoria
    donde lo vivido pierde nombre.

    Allí buscaba sentido
    como quien palpa un objeto en la penumbra:
    no hallaba un cariño firme,
    ningún ancla que la reclamara.

    Y así,
    uno a uno
    los fantasmas del amor—
    sus sombras, sus ecos,
    sus viejos remansos—
    se fueron desvaneciendo
    como humo que reconoce el viento
    y por fin
    se deja ir.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poesía

    CONO DE NUBES

    La noche en calma se avecina
    dos postes silenciosos vigilan.
    Muy cerca, una palmera dormida
    quizá sueña con mareas distantes.

    El bosque observa sin pestañear,
    cómplice del misterio que sucede,
    y en la tierra, un hueco despierto
    exhala nubes de colores que se elevan.

    Parecen suspiros de un mundo oculto,
    secretos que el viento no traduce;
    una puerta en cono se confunde
    donde la magia brota y reluce.

    Malania

    Imagen: Gentileza de Gerardo S. V.

  • Prosa Poética

    CONSTRUYENDO PUENTES

    No responderé una ofensa con otra ofensa
    Aunque me provoquen
    Aunque me inciten a hacerlo
    Aunque la humillación sea la palabra
    No me prestaré al ojo por ojo
    Con escuchar alcanzará
    Desde el silencio que sana y no del insulto que hiere
    Porque mi ángel no será tu demonio
    Porque mi paz no depende de guerras ajenas 
    Porque prefiero extender mi mano a cerrar el puño
    Porque prefiero construir puentes que levantar muros
    Porque a mi paso elijo dejar huella y no levantar polvareda
    Porque mi fuerza está en mi calma
    y el alma de amor serena refleja en mi rostro una sonrisa

    Autor: Patricio Massa (Algo más que palabras)

    Imagen de la red.