ENTRE PENSAR Y DUDAR
Se sienta a la orilla del día,
midiendo el aire, contando sombras,
como si el mundo fuera un acertijo
y no un instante que exige paso.Entre sus manos, la duda late
como un pájaro que nunca emprende vuelo;
todo lo piensa, todo lo frena,
pone espinas al más llano terreno.Y mientras calcula cada gesto,
la vida pasa, ligera y muda,
llevándose oportunidades intactas
como frutos que nadie alcanza.Así, en su quietud, se marchita;
se vuelve eco de lo que no hizo,
memoria de un impulso que no llegó.
Y al final, queda apenas un suspiro
lastimado por tanto silencio
y oportunidades que en nubes se han ido.Malania
Imagen: Propia