• Poemas

    HUMO Y CAFÉ

    No puedo escuchar tu voz
    a cambio, leo tus palabras
    y con ellas siento
    el latido de tu corazón
    florecido en poemas
    amanecidos en una alcoba
    impregnada por las líneas
    grises y finas
    de un silencioso cigarrillo.
    Un café humeante
    recién preparado
    calienta tus manos
    esas que un día
    me dieron tibieza
    y mucho amor.

    Malania Imagen de la red

  • Poemas

    CANTO EN SILENCIO Y SOLEDAD

    Se ha posado el canto
    en el silencio de la noche
    los murmullos han enmudecido.
    Los poemas se ocultan
    y mi hoja permanece en blanco.
    Oprimo mi mente
    en la que fue tu almohada
    y brotan las palabras
    con notas alborotadas.
    El mundo agotado
    cada vez más tarde
    con vilo se levanta
    con frío y solitario.

    Malania

    Imagen propia.

  • General

    ENTRE EL DÍA Y LA NOCHE

     
     
     
     
    Un torbellino de ideas silenciosas
    deambula por calles desiertas
    en busca de tu nombre
    león de dios
    o el que tiene larga vida
    o el protector, de origen latino.
    Sin ánimo de abdicar
    ni ceder el paso a nada ni a nadie
    en un cayuco zarpa
    para llegar hacia ti.
    No importa si esta vez
    lloran lágrimas saladas.
    Una próxima ocasión
    no muy lejana
    gemirá en hondonada
    junto al almíbar generoso de tu carne
    en un amplio y activo encuentro
    hoy postergado.
                                                   
    Malania
     
  • General

    NADA LOCO

    Leo, escribo, leo. Corrijo y vuelvo a leer.  A veces la idea sale a flote como por arte de magia. Otras tantas, nadan las palabras en el mar de las nubes y siento que lo que escribí al principio ya no sirve de nada.
    A muchos les pasa lo mismo, al escritor, al poeta, al que proyecta.
    A un arquitecto quizás, a un programador, a un diseñador, a un parquizador y a tantos otros.
    Leer, escribir, proyectar no es pérdida de tiempo.
    ¿Qué significa perder el tiempo?
    El no hacer nada de nada.
    Perder el tiempo es: llevar y traer chismes, provocar peleas entre personas conocidas o no, criticar sin fundamento, sin conocer la verdad y como siempre digo, la lista puede continuar.
    El escritor poeta no está loco, porque todos tenemos un poco de locos. ¿O no?
    El escritor poeta juega con las palabras, imagina situaciones y las hace reales.

    Malania

    Imagen de la red.

  • Haikus

    ORQUÍDEA

    HAIKUS XIII

    Orquídea en flor
    de armoniosos matices
    alegra vidas.

    Tierra húmeda
    por lluvia bendecida
    inhibe al calor.

    Sus hojas verdes
    vigilan noche y día
    a los intrusos.

    Malania

    Imagen propia

  • Haikus

    HAIKUS XII

    Boca de un árbol
    tallado por un amor
    espera un beso.

    En su corteza
    enamorada del sol
    bailan los duendes.

    Los días corren
    entre muros y verjas
    las ramas crecen.

    Malania

    Imagen: J. A. (España)

  • Relatos

    MI ALUMNA DE SEGUNDO GRADO

    En un aula con veinticinco alumnos entre niñas y varones, una vez por semana tenía que dar clase de Dibujo. Así se llamaba la asignatura que después fue cambiando de nombre y hoy día es Artes Plásticas.
    Una niña, Graciela, con sobre nombre Gala, nunca quería dibujar en clase porque decía que no le salía bien, que lo haría en su casa. Al otro día aparecía con un dibujo casi perfecto, por supuesto no era su obra sino de alguien que la ayudaba. Así pasaron varias clases y siempre hacía lo mismo. Yo veía que era un problema, porque ¿Cómo calificaría ese dibujo que no estaba hecho por ella?, aunque la niña aseguraba que sí, que era su trabajo.
    Un día resolví citar a la madre para explicarle y hacerle entender que la niña solo tenía 7 años y no podía comparar su dibujo o de quien lo hubiera hecho, con el que ella podía hacer y que además, de ese modo no aprendería nunca a dibujar. Tampoco podía calificar porque a la legua se notaba que no era el trabajo de la niña. La madre pidió disculpas y aceptó lo que le había sugerido: alentar a la niña para que dibujara sola.
    Desde ese día, la niña guiada por su maestra, fue aprendiendo a dibujar. Sus dibujos no eran perfectos pero sí, eran propios de su edad, por lo que las notas fueron siempre o casi siempre de las mejores.
    Gala estudió y se recibió de maestra. Hasta hoy día me agradece el gesto y la actitud que tomé al citar a la madre a la escuela para explicarle lo antes dicho.

    Los dibujos y las pinturas siempre son bonitas si el que las crea lo hace con entusiasmo y desde el corazón. Son la expresión del alma. Esa es mi opinión.

    Malania

    Imagen de la red y de Lua T.

  • Minicuentos

    EL ESCRITORIO AZUL

    Con aire pesado y entrecortado por el abrir y cerrar de la puerta, el viejo escritorio pintado de azul
    descansaba en una habitación casi sin uso. 
    No entendía mucho su función, pasaban los días y nadie lo ocupaba.
    Ella entraba y lo miraba, aunque el color azul no le gustaba y eso se notaba. A él tampoco le importaba que esté allí o en cualquier otro lugar, junto a muchas otras cajas y muebles que con suerte, por el clima apropiado no despedían vaho.
    En la noche oscura lo visitaban algunos mosquitos y pequeñas lagartijas hambrientas. Al verlo inactivo y triste, no lo molestaban.
    Su color intacto pero, por el polvo que filtraba por alguna hendija, se lo veía apagado a pesar de la claridad del día. 
    El ruido de uno que otro automóvil de su letargo infinito lo despertaba.
    Y así fue pasando el tiempo hasta que un día, cómo su dueño no quería venderlo, se lo regaló a una niña que necesitaba tenerlo. 
    Viajó el  escritorio con miedo, sin saber a dónde iba, pero al llegar vio a la niña y se alegró pensando que allí sí tendría compañía.
    Ahora vive feliz entre osos de peluche y muñecas de gran sonrisa; la niña le cambió la vida a ese escritorio que lleno de polvo pasaba sus días.
    Se siente dichoso entre juguetes, acunando niñas acompañado de libros, y hasta puede escuchar voces por el teléfono, al que le sirve de lecho.
    Ahora no tiene sentido el llanto ni tiene que morder el silencio. Se siente acompañado y se perfuma con los aromas de las flores de rosas, jazmines e incienso. 
    La tristeza ya no derriba sus bordes engomados y aquella sorda habitación quedó en el pasado. 

    Malania

    Imagen: M. R. T.

  • General

    DE MALA MADRE

    Cuando me dijeron su nombre: Mala Madre, me ha sorprendido.
    Es que nunca hubiera imaginado la razón de esa denominación.
    En los bordes de sus hojas maduras, que a su vez han nacido a causa de otras hojas que han caído, no por descuido sino por el viento mismo, han salido hojitas que parecen flores pequeñas con pétalos prendidos a su hoja madre.
    Esas que para mí son bellas florecillas, son expulsadas una vez que han crecido. De ahí el nombre de Mala Madre porque cumplido cierto tiempo no quiere sostener más a sus hijos.
    Si están cerca de otras macetas o de algún jardín florido, al caer sobre la tierra, lo más probable es que se reproduzcan y se conviertan en plantas madres.
    Seguramente el proceso se repetirá una y otra vez.

    Malania

    Imagen propia

  • Poemas

    LUCHAR POR VIVIR

    Proyectó su vida
    desde una raíz
    que parecía dormida.
    Luchó y se rescató
    de la profundidad
    donde ni brisa había.
    Abrumada permanecía
    en un misterio nocturno.
    Creía que estaba perdida
    pero supo desentrañar
    la tan deseada vida.
    Y surgió de entre ladrillos
    cemento y arenilla
    cual milagro de sueño y dicha.
    Creció de entre la nostalgia
    el silencio y picardía
    sin pedir permiso a la aurora
    ni al calor de mediodía.
    Cuestionó a quien quiso un día
    proyectar su muerte pronta
    con malicia y desvalía.
    Braceó y salió a flote
    desde adentro con fuerza
    la vida fluyó
    develando el misterio
    del deseo verde y natural.
    La lluvia y el aire fresco
    borraron su tristeza
    y lo que creía lejano
    surgió en tallo erguido
    con verdes hojas
    y mucha alegría.
    Sentirá su intensidad
    en los sucesivos días
    y ojalá nunca le quiten la vida.

    Malania

    Imagen: M.J.T.

  • Haikus

    DÍA Y NOCHE

    Come semillas
    de albahaca y girasoles
    el Tico Tico.

    Las amapolas
    en coloridos tonos
    lucen airosas.

    Naturaleza
    bajo la luna posa
    con mil aromas.

    Cantan los grillos
    en noches estrelladas
    despiertan niños.

    Malania

    Imagen: M. R. T.