• General

    ESTA NOCHE

     

     
     
    Adormecida …lo sintió entre sueños. 
    Estaba allí, eran sus manos, eran sus dedos 
    con movimientos muy suaves, despertándola. 
    Luego le hizo un guiño 
    y salió a caminar por la calle del sol.
    Una campana sonó a lo lejos.
    Ella despertó y lo buscó. 
    Pero solo había sido un hermoso sueño.
                                                             
    Malania
     
  • Poemas

    LATE CORAZÓN, LATE

    Agoniza  el cauce de melancolía
    y el silencio en diagonales de la nada.
    Se desvanecen las brumas
    de sueños amargos  
    y entumecidas ansias,
    cuando en las dulces riberas
    el espectro ilumina nuevamente
    y en el haz de luz, tu presencia
    mi idolatría sacia,
    estremece mi alma
    y mi existencia toma ritmo  
    en romance de primavera
    en cúmulo de colores.  
    Un canto de dulzura versa:
    valió la pena la espera.
    Malania
    Imagen: Propia
  • General

    OTOÑO INVERNAL

    El tiempo pasaba en un reloj de arena.
    La humedad impregnaba el ambiente
    mientras Huma esperaba paciente
    a su amo que traía su cena.
    Sobre una alfombra dormía
    acurrucada como un ovillo.
    Gotas gruesas y frías caían
    sobre el techo del altillo.

    Malania

    Imagen: M. J. T.

  • Relatos

    AYER Y HOY

    Precisaba caminar para purificar el aire de mis pulmones y los pensamientos de mi mente.
    Quería recuperar la sonrisa para maquillar con ella mi rostro palidecido por el tiempo.
    Recordé aquellas flores que me regaló y que con el pasar de los días se fueron marchitando. No las quería tirar pero tampoco quería guardarlas mustias y ya sin perfume. Entonces me regaló una planta y cuando se fue de este mundo ella también se murió.
    El aire del amanecer y los primeros rayos del sol son mágicos e inigualables para recuperar la energía y devolver la sonrisa hasta al más triste ser humano.
    Hoy gracias a Dios, al Universo y a toda la gente que me rodea, olvidé la tristeza de las flores secas y la planta muerta. Pero de él me quedan los más bellos recuerdos, con nostalgia pero con una sonrisa de los hermosos momentos que nos hemos regalado.
    Hoy lo puedo ver en aquella palmera parada en medio del sendero que recorro, y sentirlo en el perfume de las flores, en las hojas verdes de los árboles o en la tierra mojada después de una fresca lluvia.

    Malania

    Imagen: propia.

  • General

    COSTA CHAQUEÑA

     

     

    COSTA CHAQUEÑA

    Hay tertulia entre las nubes
    y las calles lo festejan
    la tempestad desapareció
    cuando la luna llena,
    las aguas del río iluminó.

    Parece día pero es de noche.
    Se tiñen las olas mansas
    de azulino sin derroche,
    guiando a los pescadores
    entre rocas y camalotes.

    Malania

    Imagen: S. D. V.

  • General

    ELLA

    Allá,
    donde termina el muelle
    se agolpa el cardumen de lisas
    cuando su figura se refleja
    en las cristalinas aguas del golfo.
    Trae en la bolsa
    un sinnúmero de migas
    de algún pan que ha sobrado
    y un puñado de semillas
    que arroja a la gaviota
    amanecida en la orilla
    para evitar la pelea
    con las lisas en familia.
    Su perro ladra
    quiere continuar el paseo
    que tuvo su inicio
    a las siete de la mañana
    posterior al habitual aseo.
    Ella sigue andando
    y él mueve la cola
    en señal de triunfo tempranero.
    De pronto Ella se detiene
    mete su mano en la bolsa
    hay más migas y semillas.
    Los comensales son
    un par de patos
    y varios mújoles
    que se disputan
    el manjar diario
    esta vez sin gatos.
    Ella y su perro
    continúan la marcha
    mientras yo me entretengo
    con cada nube diferente
    con cada rayo de sol naciente.
    Y al terminar el recorrido
    Ella, allí sentada
    sobre una base prismática
    con cabeza gacha
    llora una ausencia.
    Los peces y los patos
    vendrán por la noche
    a brindarle compañía
    para esfumar su dolor?
    Yo continúo mi camino
    vuelvo a estar contigo
    para no ser serenita.
    Prefiero tus palabras
    que a la distancia
    son mi abrazo
    y amorosamente
    son mi abrigo.

    Malania

    Imagen propia

  • Haikus

    COCOTERO

    Peina la brisa,
    con tímidas caricias
    la noche espera. 

    Las hojas verdes
    ondulan el paisaje
    del cocotero.

    Las nubes danzan
    sobre las aguas mansas
    de un claro río.

    Malania

    Imagen: N. G.

  • Poemas

    ENTRE NEGRO Y RADIANTE

     

    El sol quema en costanera
    y las nubes escapan
    para no morir navegan.
    No son blancas ni celestes
    son de negra polvareda.

     

    Pero al otro lado del río
    las nubes no sienten frío,
    pasean sin disparar
    aunque ven a la noche
    que está por llegar.

    Malania.

    Imágenes: J. A. T. y M. J. T.

  • General

    EL FOGÓN

    La idea revolucionaria del fogón.
    ¿La luz es una partícula?

    ¿Alguien pensó como algunos físicos que la luz era una partícula?

    La confirmación definitiva del fotón ocurrió en 1923-1924. Asumiendo que la luz consistía en partículas reales que tenían una energía definida y una cantidad de movimiento, como balas pequeñas.

    Einstein lo dijo de manera muy sencilla: el espacio es lo que nosotros medimos con una regla de medir, y el tiempo es lo que medimos con un reloj. La claridad de estas definiciones revela una mente absorta en un gran propósito.
    Pero Einstein pensó que había algo especial en la velocidad de la luz, que la velocidad de la luz es una constante absoluta.
    Da igual lo de prisa que uno se mueva, la velocidad de la luz siempre es la misma, nunca te puedes agarrar a un rayo de luz.

    Fuente: El Código del Universo (Heinz Pagels)

    Imagen: S. D. V.

  • Poemas

    LUCES DE LUNA

    En soledad,
    envuelto en un aroma nostálgico,
    escuchó voces traídas
    por el viento de invierno,
    entre luces de colores,
    reflejos de luna llena
    y papeles grises.
    Murmura por el infinito pasillo,
    deseando curar
    las heridas del pasado,
    entre remolinos absurdos
    y un vértigo sin nombre.
    Hoy rebasan sus párpados
    con húmeda y salvaje inocencia
    en el desvanecer del tiempo
    recordándola en la distancia.

    Malania

    Imagen: R. E. S.