Poemas

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    EL VIENTO SE DIVIERTE

    La tarde va tomando otro color
    y el naranja acompaña al sol en su retirada.
    El celeste sonríe, porque en un rato
    la oscuridad se apoderará del horizonte.
    La gente se resiste a dejar la playa
    y una sombrilla se baña de rocío.
    Las palmeras baten sus hojas
    y el viento suave se divierte
    moviendo el río en señal de próximo silencio.
    Al fin los peces podrán disfrutar
    de una merecedora paz nocturna.

    Malania

    Imagen: Lua T.

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    DESPEDIDA

    El cielo se torna multicolor.
    Se abre en capas de silencio,
    azul que duda, naranja que espera.
    Abajo, el fuego del día se despide
    y la noche aprende a nacer sin prisa.

    Malania

    Imagen: Gerardo S. V.

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    PRELUDIO

    Es el canto del zorzal por las mañanas,
    antes de que salga el sol,
    me despierta.
    Una grata melodía
    anunciando el nacimiento
    de un nuevo día.
    Me despierto y sonrío
    cuando escucho a coro
    los gorriones con su trino.
    No hay letras, solo canciones sin letras.
    Se puede disfrutar tanto de la melodía
    como del silencio
    en días de lluvia sin truenos.

    Malania

    Imagen: M. Julián T.

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    HAY VIDA

    Inclinada hacia baldosas grises,
    donde el paso apura y olvida,
    una flor —como un suspiro—
    deja ver su luz mínima.
    No pide jardín ni cuidado,
    solo existir un instante,
    recordándole a la ciudad
    que la belleza en las grietas
    también nace.

    Malania

    Imagen: propia

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    PASOS EN SILENCIO

    Suéltame…
    que sin ti también vuelo,
    soy gaviota que encuentra su viento,
    día que inventa su propio azul,
    alma que late sin miedo al silencio.

    Suéltame…
    no me pierdo si no te tengo,
    soy flor con raíces que yo misma siembro,
    brújula firme marcando mi norte,
    barca que avanza sin puerto ni dueño.

    Suéltame…
    el amor no exige sostenerse,
    ni ata con certezas que pesan como hierro;
    la paz que busco nace en mi centro,
    y el compañero que elijo soy primero.

    Suéltame…
    que no hace falta vencer al tiempo:
    lo dejo fluir, me dejo ir,
    y en cada paso que doy en silencio
    descubro mi fuerza…
    la que nunca dependió de ti.

    Malania

    Imagen propia

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    DISTANCIAS

    ¿Qué tan distante estás?
    le preguntó la luna al sol
    Pero él no respondió.
    Quizá tiene otra luna más cercana
    a la que saluda todas las mañanas.
    O quizás otros soles a los que acompañas
    durante el trabajo de toda la jornada.
    Y yo aquí sentada mirando al cielo
    cuando por las noches me desvelo.
    Y cuando el sol caliente, con sus rayos,
    durante el día me abraza,
    pienso en tus bellos versos
    y escribo pensando en ellos.
    Porque si no lo sabemos
    la luna y el sol también escriben
    también se enamoran.

    Malania

    Imagen: de la red y de Alejandra de Chubut

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    REFLEJOS AL AMANECER

    Camino la playa cuando el día nace,
    la arena aún guarda el frío de la noche.
    El mar respira lento, como si supiera
    que el sol está a punto de decir su nombre.

    Los primeros rayos me alcanzan en silencio
    y mi sombra se refleja sobre la orilla,
    oscura y frágil, fiel compañera,
    dibujada entre la luz y la espuma.

    El cielo se enciende en tonos nuevos,
    y el calor comienza a posarse en la piel,
    no como un peso, sino como un anuncio:
    el día despierta, y yo con él.

    Malania

    Imagen: Propia

  • Poemas

    AÑO VIEJO Y AÑO NUEVO

    ¡Un año se volverá viejo!  
    El nuevo viene gateando…
    Uno se despide, porque no volverá…
    El otro, llega lento, porque tiene miedo de comenzar.
    ¡Vamos a recibirlo con humildad!
    Esperando gozar de dicha y prosperidad.
    ¡Que se vaya lo que nos hizo mal
    y venga aquello que nos dará tranquilidad!.
    ¡Que sea un recomenzar,
    siempre dispuestos a mejorar!
    ¡Que repiquen las campanas,
    que los fuegos artificiales
    borden de blanco el azul del cielo!.
    Que en este Año Nuevo se cumplan tus sueños.
    La cena está lista para disfrutar:
    pan de jamón, ensalada y pernil para terminar.
    Las uvas no pueden faltar,
    cada una representa un mes para endulzar el paladar.
    Estamos listos para los abrazos
    e intercambiar momentos de calidez fraternal.
    Que Dios nos acompañe en este 2026
    y el Espíritu Santo guíe nuestro proceder.
    Amén

    Autora: Sira Vargas de Biheller.
    Barquisimeto Estado Lara Venezuela

    Imagen: de la red

  • Poemas

    QUIZÁ NO TE HAYAS DADO CUENTA

    Tal vez no lo notamos,
    que en nuestras manos
    hay más dones
    de los que alcanzan los ojos.
    No brillan en papel dorado
    ni esperan bajo un árbol,
    pero laten, silenciosos,
    dentro de nuestras vidas.

    Cada sonrisa nacida
    en medio del cansancio
    después de un día agitado,
    ya es un obsequio.
    Cada abrazo sincero, aunque breve,
    una forma de milagro cotidiano.

    Miremos lento a nuestro alrededor,
    poseemos una riqueza honda:
    voces, presencias, risas;
    nos nombran, nos buscan,
    nos acompañan o simplemente
    nos escriben y nos piensan.

    Si  recordamos con amor
    a quienes partieron,
    si su recuerdo abriga y no duele,
    ese amor que persiste
    también es un regalo:
    nos sostiene, nos guía,
    nos empuja a seguir andando.

    Por eso, en estas Fiestas,
    detengámonos un instante,
    reconozcamos lo que tenemos
    lo que ya es nuestro,
    o lo bueno que nos acompaña.
    Porque lo que verdaderamente
    colma el corazón y el alma
    es aquello que ya vive
    en nosotros, con nosotros
    y por nosotros.

    Malania
    Imagen: de la red

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    LA FELICIDAD EN LO MÁS SIMPLE

    La belleza de la vida nos rodea,
    solo hace falta que la contemplemos.
    Un amanecer o un ocaso,
    la lluvia fresca en un día de verano,
    el sol con sus rayos calientes en invierno,
    la flor que se mece con el viento
    y sus pétalos que se sacuden al alba
    agradeciendo el baño de rocío,
    la fragilidad de las hojas nuevas
    cuando vemos crecer un árbol.
    Y tantas otras cosas bonitas y sencillas.
    Siempre están allí, al alcance de nuestra mirada,
    solo hace falta que paremos el ritmo
    vertiginoso del día a día
    para ver lo bello que está a nuestro alcance.

    Malania

    Imagen de la red y propia