• Poemas

    ESPERANDO EL DESAYUNO

    Cada mañana
    en silencio esperas
    en un rincón de luz
    me acompaña tu presencia.
    Una dulce rutina.
    Las horas enteras
    llenas de alegría
    con tus ojos azules
    iluminas la cocina.

    Malania

    Imagen: M. Julián T.



  • Poesía

    PACHAMAMA

    Ya canta el monte temprano,
    despierta el río al pasar;
    agosto llega silbando
    con perfume de chañar.

    Se arrodilla la mañana
    sobre el vientre del terrón,
    y la Pachamama espera
    nuestro humilde corazón.

    No es un día cualquiera,
    lo sabe el cielo y el sol;
    la tierra viste de fiesta
    con su poncho de color.

    Se abre el patio de la casa,
    se enciende el fuego ancestral;
    la memoria de los viejos
    vuelve a hacerse carnaval.

    Corre la caña con ruda
    como un rezo en la reunión;
    cada sorbo es un “gracias”,
    cada trago, una bendición.

    Dicen que espanta las penas,
    que al mal lo deja partir,
    y que fortalece el alma
    para volver a vivir.

    ¡Salud, Madre de los montes,
    de la espiga y el mistol!
    Que nunca falte tu abrazo,
    ni la lluvia, ni el farol.

    Porque el hombre es solo un hijo
    de tu inmensa voluntad;
    quien cuida la tierra, cuida
    su propia eternidad.

    Que florezcan los caminos,
    que haya cosecha y calor;
    y que agosto nos recuerde
    vivir sembrando el amor.

    Levantemos nuestras copas
    mirando el amanecer;
    por la Pachamama eterna,
    ¡gracias por tanto ofrecer!

    Y que la caña con ruda,
    como enseñó la tradición,
    nos encuentre cada agosto
    con fe, respeto y unión.

    Que nunca muera la costumbre,
    ni el respeto al vegetal;
    porque quien honra a la Tierra
    siembra un mañana ancestral.

    Brindo por la Pachamama,
    por su infinito verdor;
    que el primero de agosto
    nos encuentre con amor.

    Malania

    Imagen de la red

  • Relatos

    DESPERTAR Y COMPRENDER

    Todos, a lo largo de la vida, cometemos errores. Sin embargo, existe una gran diferencia entre unas personas y otras: mientras unos procuran reconocerlos, corregirlos y no volver a cometerlos, otros continúan recorriendo el mismo camino, repitiendo día tras día las mismas equivocaciones.

    Cuando llegan las consecuencias de esos actos, muchos tiemblan, se desesperan, se inquietan y no logran sobreponerse. Terminan cayendo en el abismo, víctimas de la misma angustia, del mismo desespero y de la misma debilidad con la que vivieron, sin comprender que no estaban atentando contra los demás, sino contra ellos mismos.

    No entendemos que nuestro cuerpo es el templo donde habita la chispa divina. Dios permanece siempre con nosotros a través de nuestro espíritu, que es esa presencia viva y sagrada en nuestro interior. Sin embargo, preferimos alejarnos de esa luz y seguir las insinuaciones y los deseos que proyecta el cuerpo, cayendo en todo aquello que alimenta el egoísmo, la mentira y la codicia.

    De esa manera permanecemos sometidos a un sistema que nos mantiene esclavizados por todo lo que vemos y oímos, impidiéndonos despertar a la verdadera realidad: que la verdad no se encuentra fuera de nosotros, sino en nuestro interior.

    El día en que despertemos y comprendamos que somos hijos de Dios y que esa chispa divina habita en cada uno de nosotros, comenzaremos a vivir en paz y en armonía con nosotros mismos. Entonces aprenderemos a amar, respetar y valorar todo cuanto nos rodea, deseando siempre el bien para nuestros semejantes y caminando por la senda del amor, la verdad y el servicio.

    Eduardo Rivera C.

    Imagen: de la red

  • General,  Salud

    IRA Y DESAHOGO

    Ira, cólera, furia, rabia, furor y tantos otros sinónimos o parecidos que se pueden asignar a ese estado de nerviosismo que puede poner patas arriba lo que bien podría ser un hermoso día.
    A veces la ira se puede sujetar, por respeto, por no alterar más los ánimos y no generar discordias. Pero otras, cuando “el vaso rebasa”, no queda otra que exteriorizar la bronca, lo que muchas veces es inevitable.
    Aunque hay personas que se desahogan todos los días gritando, creo que eso ya es enfermizo y debería ser tratado por un profesional. Todo les molesta, nada les cae bien, no se conforman con nada ni con nadie.
    Así por más que el entorno intente vivir en paz, con gente llena de ira se hace imposible la armonía. La discordia es la que prima.
    Lo mejor que hay para combatir la ira, si esta se manifiesta a diario y se posesiona del ser, además de realizar consultas con un profesional -quien sabrá guiar e indicar los pasos a seguir-, también es bueno ponerse en contacto con la naturaleza, aspirar aire fresco, caminar, observar por ejemplo, las flores de un lapacho amarillo, o de algún otro árbol o plantas que haya alrededor. Eso también es hacer terapia visual y de armonía natural.

    Malania

    Imagen: Yoyi G.

  • Poemas

    EL RELOJ INTERIOR

    Hubo un tiempo en que corría,
    como si la vida premiara al primero en llegar.
    Creía que la prisa era el idioma de los sueños,
    y que detenerse era perder y llorar.
    Pero el camino, sabio en sus silencios,
    me habló con la voz de las caídas y las tormentas.
    Me enseñó que no toda carrera
    se conquista con velocidad,
    y que a veces el paso más valiente
    es aquel que sabe esperar.
    Aprendí a caminar sobre cáscaras de huevo,
    con el alma despierta y los sentidos abiertos,
    descubriendo que no toda sonrisa nace del corazón,
    ni todo elogio es reflejo de la verdad.
    Hay palabras que abrazan de frente y,
    al darse vuelta, se convierten en sombras.
    Hoy camino despacio.
    Ya no persigo las horas, ni discuto con el reloj.
    Solo escucho el compás que marca mi pecho,
    ese latido sincero que conoce los senderos
    antes que mis propios pasos.
    Porque el corazón,
    cuando aprendemos a oírlo,
    es el único mapa que casi nunca se equivoca.
    Y en su calma he encontrado el destino
    que la prisa jamás pudo mostrarme.

    Malania

    Imagen: propia

  • Poesía

    CIELO DIFERENTE

    Cielo empedrado en nubes de pastel,
    como un jardín pintado en el ocaso;
    la lluvia les dejó su tenue abrazo
    y el campo el dulce aroma de la miel.

    Quizá supieron del color más fiel
    que brota entre las fresas, paso a paso;
    quizá bebieron gotas, vaso a vaso,
    del gris que se volvió rosado y fiel.

    Abajo, el bosque guarda su silencio,
    vestido por la sombra que perdura,
    soñando con la aurora en su paciencia.

    Y cuando el alba encienda la espesura,
    despertará la luz con su presencia,
    besando el cielo, el árbol y la altura.

    Malania

    Imagen: Yoyi G.

  • Relatos

    AUTOESTIMA

    “¿Qué piensas de mí?”
    Hay personas que se preocupan mucho por lo que se dice de ellos.
    En cambio a mí personalmente poco me importa.
    Que si viajo, si voy o me quedo; si voy a la peluquería o a la manicura; si escribo, si publico en redes, qué publico, por qué ese tema u otro.
    Con tal de saber que lo que hago está bien, mi conciencia está limpia, no me interesa qué dicen los demás, porque siempre están los que nos quieren y los que no. Si hay motivo para ello, cada uno sabrá el por qué.
    En fin…obrar bien y punto. Tener autoestima suficiente como para rechazar cualquier comentario negativo. Eso es lo importante.
    No se puede conformar a todos con nuestra forma de ser.

    Malania
    Imagen: Propia

  • Relatos

    EL AMOR VERDADERO

    Levantémonos dando gracias a nuestro Padre por este nuevo día y por todo lo que nos permite recibir libremente cuando vibramos en amor. Levantémonos con la frente en alto, agradeciendo el aire que respiramos, el viento que acaricia nuestro rostro, el universo que sostiene la vida y la Madre Tierra que nos provee los alimentos necesarios para nuestro sustento.

    Demos gracias al Creador por todo lo que pone en nuestras manos para que podamos vivir, avanzar y continuar nuestro camino con esperanza, fortaleza y serenidad, siempre vibrando en amor.

    Pidámosle que nos ayude a comprender el verdadero significado del amor y que nos permita abrazar a todos nuestros hermanos con un corazón sincero, para servirles, guiarlos y orientarlos conforme a su voluntad. Solo así podremos vivir en paz, en alegría y en permanente gratitud hacia nuestro Padre, hacia nuestros semejantes, hacia el universo, hacia la Madre Tierra y hacia los mares y los ríos que nos brindan esa agua bendita, fuente de vida, salud y renovación; el agua de vida de la que habló el Maestro Jesús.

    Procuremos ser siempre agradecidos. Aprendamos a amar, respetar y cuidar nuestro cuerpo, porque es el templo donde habita la chispa divina que Dios depositó en nosotros desde el momento mismo de nuestra creación. Esa presencia permanece viva en nuestro interior, y somos nosotros quienes debemos desarrollarla y manifestarla con nuestras obras.

    Para lograrlo, procuremos vivir cada día de acuerdo con tres grandes principios: la gratitud, el amor y el servicio hacia nuestros semejantes. Solo practicándolos podremos caminar por la senda de la paz, la armonía y la verdadera felicidad.

    Autor: Eduardo Rivera C.
    Colombia

    Imagen: de la red

  • Relatos

    VOLVER O NO

    ¿Y no has pensado en que algún día puedas volver?…
    A veces es necesario dejar atrás no solo un lugar solitario, sino alejarse de las personas que están, pero ya no nos hacen compañía.
    Y cuando piensas en ellas, o en ese lugar, puedes recordarlo con una sonrisa o con desprecio. Todo depende de la situación que ha generado ese deseo de abandonar el lugar.
    Malpa tenía dos hijos varones mellizos y una mujer. Los niños eran tan pero tan terribles, que la mujer, vaya a saber qué fue lo que la impulsó, un día preparó su valija (maleta) diciendo que se iba de compras a Buenos Aires y estaría ausente de su hogar por unos días. Lo cierto es que nunca más volvió.
    Una vecina, que se dedicaba a vender ropa ofreciéndolas a domicilio, viajó a la gran ciudad y encontró a Malpa en uno de los comercios del rubro ropería.
    Le preguntó: ¿No has pensado en volver algún día? Pero la respuesta fue solamente una mirada lejana y un movimiento de cabeza a un lado y otro en señal de negación.
    Según dicen, Malpa trabajaba como mucama en un edificio de la gran ciudad.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poemas

    ESTÁ LLOVIENDO

    Cae la lluvia y los pájaros se resguardan
    van derechito a su casa
    no quieren que se mojen sus alas.
    Traen abrigos de colores
    y luciérnagas para guiarlos
    en medio de guirnaldas en sus almas.
    Las gotas saltan en el suelo
    y vuelan hasta el cielo.
    Cuando el sol las calienta de nuevo
    nos salpica la esperanza
    en un nuevo mañana,
    empapa, sumerge en un éxtasis
    a las plantas…quienes la esperan con ansias.

    Autora: Sira Vargas de Biheller

    Venezuela

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