• Poesía

    DOS DIMENSIONES EN CAJAS SIN REGALOS

    Brilla la caja al sol, pura apariencia,
    dos mundos albergando en su figura:
    afuera, el goce ingenuo de la altura,
    adentro, un hueco mudo en decadencia.

    Promete con su gesto la abundancia,
    pintada en tonos dulces de tertulia;
    más dentro, solo late la penuria,
    la sombra que deshace la esperanza.

    Dos dimensiones guardan su delirio:
    la faz que invita al sueño y lo provoca,
    y el fondo donde habita el desconsuelo.

    Así se abre el cartón: nace el martirio.
    Hermosura por fuera, engaño en boca,
    y un aire de mentira alzando vuelo.

    Malania

    Imagen: Propia

  • Canción,  Poesía

    NAVIDAD 2025

    Yo cantaré con el corazón
    cerraré paso al dolor
    rendiré mi tributo a Dios
    soñaré con un día de paz
    viviré en su amor
    y tendré mi Navidad.

    Porque Dios bajó y se hizo hombre,
    trajo el cielo a todos los de acá,
    navidad sin Jesús no es Navidad.
    Aprendamos de una vez
    sembremos amor y paz.

    Ven hermano a compartir
    ten mi mano y mi amistad
    y hagamos la Navidad.
    En la mesa del corazón
    comeremos el pan de Dios,
    pan de vida y fraternidad.

    Hay tanta necesidad,
    tanto para recibir y tanto para dar.
    Ven, abramos el corazón.
    Brilla ya la luz del sol
    de Jesús de Navidad.

    Porque Dios bajó y se hizo hombre,
    trajo el cielo a todos los de acá,
    navidad sin Jesús no es Navidad.
    Aprendamos de una vez
    sembremos amor y paz.

    Autora: Susana Pilu López

    Imagen: de la red




  • Poesía

    SALUDO NAVIDEÑO

    En esta noche que enciende
    su lámpara de estrellas,
    les envío un abrazo ancho
    como invierno sin fronteras.

    Familia y amigos queridos,
    compañía que el alma celebra,
    que la paz les toque el hombro
    y la dicha abra sus puertas.

    Que cada luz del pesebre
    encienda un recuerdo bueno,
    y que el año que se acerca
    nos encuentre más sinceros.

    Brindo por lo compartido,
    por lo que aún nos espera,
    por el cariño que persiste
    aunque la distancia aprieta.

    Feliz Navidad, amores del camino:
    que la vida les regale calma,
    ternura en los pasos cansados
    y un calor profundo en el alma.

    Malania

    Imagen: propia

  • Prosa Poética

    EL DÍA A DÍA Y SUS PROBLEMAS

    Mantente firme aunque parezca que no puedes más,
    haz esfuerzo y continúa
    sin que puedan derribarte por nada.

    Deja siempre de ti lo mejor
    por más que las cosas no salgan como tú quieres,
    no te desilusiones. 

    Que el día a día y sus problemas no te derriben.
    Mantén la fe en Dios que te llevará por lo bueno fortaleciéndote,
    seguro te dirá a su manera: 

    Si todo te parece oscuro, sin salida,
    te doy mi mano para seguir adelante
    donde veras la luz otra vez
    continuando por la senda trazada-

    Autor: Miguel Márquez
    Imagen: de la red

  • Poemas

    EL POEMA BROTA

    Con el decir del momento
    el poema brota y crece… 
    rebota en el margen del instante… 
    y se instala vacilante
    entre la memoria y la sonrisa.
    El poema se esconde
    entre lomos de mi biblioteca.
    Se recuesta en un estante…
    y queda la palabra nueva
    levemente suspendida.
    Parece q se cae 
    sorprendida…
    palabra aun no escrita 
    apenas pensada
    apenas sentida.
    El poema brota y crece 
    como se abren las hojas 
    de una bromelia
    encendida
    en el borde del abismo. 
    También suele crecer en racimos,
    con dulces nostalgias de aquellas vidas, 
    que fueron palabras enriquecidas
    y q ahora son solo
    recuerdo sostenido.

    Autora: Silvia Carvallo

    Imagen: de la red

  • General

    EL TIEMPO EN FAMILIA

    ¡EL MEJOR REGALO PARA QUIENES QUEREMOS!

    El aire huele a Navidad. Los hogares se están iluminando con lucecitas de colores, los pesebres acaparan la atención de todos y la música nos introduce en el ambiente de la época más linda del año. Es un tiempo en el que, junto a nuestra familia, recordamos con mucha alegría la venida del Mesías.

    El tiempo en familia es un verdadero tesoro que debemos custodiar y que, a veces, damos por sentado sin valorarlo. Especialmente ahora, la unión familiar debe ser lo esencial. ¡Por encima del regalo o de la cena!

    Lo que realmente da gozo y paz al corazón es esa familia que representa la tierna caricia amorosa de Dios en nuestras vidas.

    Es cierto que el trabajo, los estudios y otras realidades nos mantienen ocupados… ¡Pero debemos recordar que el mejor día para amar es hoy! Jamás debemos perder la oportunidad de ser soporte y consuelo para los nuestros.

    No permitamos que la agitación nos distraiga ni que lo comercial nos invada. Es mejor ir despacio, disfrutar de cada novena, de un café con un amigo o de una taza de chocolate en familia.

    Debemos amar intensamente y procurar que cada paso que demos sea en función de lo que realmente importa: amar y estar presentes.

    Estar presente es el mejor regalo para quienes amamos. Implica dejar de lado el móvil, sumergirse en cada compartir, abrazar a los tuyos. Esto hará que esta Navidad sea especial… simplemente porque estamos ahí.

    Autor: Escritor y Poeta Martín Lincol
    Imagen: generada por Gemini, gentileza del autor, publicada en su blog “Ventana Literaria”

  • Canción,  Poesía

    NOCHE DE NOSTALGIA

    (Letra de la canción)

    Estaba agotado, sin rumbo, perdido,
    sus sueños volaron, su alma al olvido,
    vacío en el pecho, latidos sin eco,
    su acto sin peso, sin causa, sin precio.
    Palabras marchitas, sin aire, sin vida,
    su voz se apaga y nadie la escucha;
    no logran cantar ni a las flores,
    sus versos tan fríos, sus noches tan grises.
    Se pierde en las sombras, donde el tiempo no existe.
    En la oscuridad se esconde, buscando olvidar.
    Boom! quería desconectarse,
    alejarse del peso de un mundo en silencio.
    Dormido, no podía pensar, no sentía el adiós quizás definitivo,
    sabía que la había perdido.
    Se hundía en sus sueños sin sueños,
    pero esos sueños lo engañaban,
    le decían que ella todavía le pertenecía
    y que algún día volvería.
    La nostalgia lo envuelve, en la noche se pierde,
    pero sus sueños lo engañan, le dicen que volverá.

    Malania

    Imagen propia

  • Poemas

    NUBES DE ALGODÓN CON LUZ DE LUNA

    La luna derrama su claridad sobre la intemperie
    y lo que parecía desierto se vuelve santuario.
    No pide ofrendas: basta con mirar
    para que lo estéril revele su secreto.

    Las nubes, lentas y blancas, se apartan
    como si supieran que el cielo necesita abrirse,
    dejando pasar un calor suave
    que no quema, pero acompaña.

    Tal vez esa hendidura en lo alto,
    ese respiro entre sombras,
    no sea un gesto al azar,
    sino una señal que nos llama a lo simple,
    a lo que queda cuando todo calla.

    Ese ojo antiguo que todo observa
    no vigila: invita.
    A quedarnos quietos.
    A soltar el paso apurado del miedo.

    Porque quien aprende a mirar sin urgencia
    descubre que siempre hay más cielo
    del que cargan sus preocupaciones,
    y una luz sin voz que orienta
    aun en las noches que llevamos dentro.

    Y entonces, bajo la paciencia plateada de la luna,
    entendemos: no estamos extraviados,
    solo estamos despertando la mirada.

    Malania

    Imagen: propia

  • Poemas

    CALLECITA DEL BARRIO

     Ayer jugué sobre ti con mi imaginación,
    la fantasía se hizo presente cargando ilusión,
    mientras el pasado me trajo hasta el hoy.

    Fuiste la cancha del gol en la hora,
    esa pista de mi última carrera,
    donde poco importó ganar o perder, sí ser feliz.

    Callecita del Barrio ya no eres la misma,
    solo queda nostalgia prendida en el corazón,
    que extraña esos días que no volverán.

    Sos recuerdo presente que borra el olvido,
    añorando los juegos que en tí disfruté,
    el tiempo te cambió pero no te apagó.

    Autor: Miguel Márquez
    Imagen: Propia (Malania)

  • Poemas

    EL PULSO DEL HORIZONTE

    Con o sin hojas, nada oculta,
    ofrece sombras, frescas bajo el cielo,
    quizás vulnerable por sus ramas torcidas.
    Contemplarlo, se lo ve tan verdadero.

    Y es en esa franqueza donde brota
    la belleza de lo que ya no teme:
    fuertes raíces insisten en la piedra,
    su vida avanza aunque todo decline.

    Mirarlo es aprender del borde mismo,
    del límite que no cierra, que invita.
    Porque hay presencias que, aun solas,
    nos revelan que la altura no asfixia:
    solo marca el pulso del horizonte,
    ese lugar donde la vida continúa
    respirando, sin apuro, día tras día,
    bajo su sombra susurrante y silenciosa.

    Malania

    Imagen propia (Resistencia, frente al predio de la Bienal del Chaco)