NO ME LASTIMES
Una lagartija sutilmente camuflada,
entre las macetas quedó refugiada.
Cedrón, lavanda y verde romero,
en fresco parque vivía encantada.De hierbas finas gustaba sin prisa,
paseaba y soñaba muy confiada;
sin darse cuenta que en los senderos
corría peligro, que alguien la atacara.De pronto quedó en silencio
inmóvil, débilmente petrificada.
Con sus ojitos llenos de lágrimas
pedía que no la lastimara.
Me acerqué y en voz muy baja
le expliqué que no pasaría nada.
Temblando se me acercó,
serena, confiada, se subió a mi mano.
Ahora está entre las macetas
de peligros resguardada.
Me ayuda a controlar el ambiente,
los mosquitos y otras plagas.
MalaniaImagen: propia
