• Poemas,  Sueños

    PROFUNDO SUEÑO

    Me acomodé en una de las rocas
    al borde de la cascada.
    Debo reconocer que sentí
    estar acompañada,
    aunque estuve sola.
    Juntos, tomados de la mano,
    en silencio profundo,
    donde solo nuestra respiración
    se confundía con el ruido del agua,
    hacía eco
    en la profundidad de la noche,
    iluminada por la luna.
    No había lugar para palabras,
    ni gestos, nada,
    nada más el aire,
    la calma
    y el canto en cascada.
    Y así logré dormir
    hasta las seis de la mañana,
    unida a su tibia piel,
    a su mano,
    fortaleza infinita jamás olvidada.

    Malania

    Imagen de la red