CÓMPLICE Y TESTIGO
El silencio suele ser un buen cómplice y un mudo testigo.
Pero a veces puede empezar a quemar por dentro
y hacer tanta presión interior y terminar con un estruendo.
El escribir, es un escape válido
y aunque no sea con versos perfectos,
lo que importa es:
inspirar aire puro para dejar fluir la inspiración,
y espirar lo que daña, lo que sobra en nuestro interior.
Escribir también suele ser una buena terapia
contra la tristeza y el desamor.
MalaniaImagen: de la red generada por Gemini