VOLVER O NO
¿Y no has pensado en que algún día puedas volver?…
A veces es necesario dejar atrás no solo un lugar solitario, sino alejarse de las personas que están, pero ya no nos hacen compañía.
Y cuando piensas en ellas, o en ese lugar, puedes recordarlo con una sonrisa o con desprecio. Todo depende de la situación que ha generado ese deseo de abandonar el lugar.
Malpa tenía dos hijos varones mellizos y una mujer. Los niños eran tan pero tan terribles, que la mujer, vaya a saber qué fue lo que la impulsó, un día preparó su valija (maleta) diciendo que se iba de compras a Buenos Aires y estaría ausente de su hogar por unos días. Lo cierto es que nunca más volvió.
Una vecina, que se dedicaba a vender ropa ofreciéndolas a domicilio, viajó a la gran ciudad y encontró a Malpa en uno de los comercios del rubro ropería.
Le preguntó: ¿No has pensado en volver algún día? Pero la respuesta fue solamente una mirada lejana y un movimiento de cabeza a un lado y otro en señal de negación.
Según dicen, Malpa trabajaba como mucama en un edificio de la gran ciudad.Malania
Imagen: de la red
SI VOLVIERA A VERTE
“Si se volvieran a ver, ella emitirá un silencio para contemplarlo.”
Alguien escribió esa frase y me ha hecho reflexionar.
Sinceramente, si lo volviera a ver algún día,
depende de quien sea, seguramente reaccionaría
de diferente manera.
He pensado en dos personas:
a una, la contemplaría sin emitir palabra,
quizás con una sonrisa.
A otra persona, correría para abrazarla.
En fin…todo depende del sentimiento del momento
y también, del acumulado en su ausencia.
Mi vida ha sido sacudida por un ventarrón de cambios:
domicilio, ocupación, costumbres.
Gracias a Dios, las puntadas en el pecho que a veces tenía
no eran por problemas cardíacos (según los médicos) sino por ansiedad o mala conciencia (recuerdos ingratos).Malania
Imagen: Javier A. T.