Cuentos

A LA ORILLA DE UN ARROYO

Se había sentido embriagada como si le hubiera hablado el pájaro aquel, sublime alondra, que esperaba volver a oír después de mudarse al campo, luego de que en la gran ciudad sólo escuchaba al zorzal cuando la despertaba.
Recuerda que antes de mudarse a la gran ciudad todos querían impedirle que se fuera. Le decían que estaba loca. “Aquí estás segura y te vas a un lugar donde todo el mundo trata de alejarse de ahí”. Pero su valentía fue superior a todo aquello que, por una parte, sabía que era así. Su lugar estaba allí en la gran ciudad.
Tenía que enfrentar la vida como fuera, de la mejor manera. En ese cambio se dio cuenta de la importancia que tienen una ruta, un puente, una altura de calle…pero también la de una mirada, una sonrisa, o simplemente el silencio.
Esa tarde, siguió las huellas del canto de la alondra por la cuesta de los espinos amarillos. Las hojas y las flores se movían sin cesar. Vio a lo lejos en graduación los glaciares azules que coloreaban el horizonte.
De pronto ya no había luz en el cielo. Tropezando con cuanto había en los senderos, se equivocó de camino. Llegó hasta la ladera de las cumbres y allí esperó a los primeros rayos del sol. Su sorpresa fue el paisaje y el despertar con el canto de la alondra, a la orilla de un arroyo en un bosque pantanoso.
Nadie sabe cómo pudo llegar hasta ahí, ni ella recordaba adónde tenía que ir.

Imagen: R. E. Ch.

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8 Comentarios

  • Manuel

    Interesante cuento, con un final abierto a distintas posibilidades. Tal vez el incosciente le jugó una mala pasada y la regresó a su lugar, tal vez fue un secreto deseo de no querer irse, tal vez ahora ante el no saber adónde tiene que ir, debe enfrentar el cada dia de la vida sin tener una certeza de lo que tiene que hacer, tal vez….bueno, tal vez pueden haber otros tal vez….
    Manu

    • Malania Nashki

      …O quizás encuentre a alguien que la ayude a tomar una decisión de cómo seguir y adónde ir. Es verdad…las posibilidades pueden ser varias. Me gustó tu comentario, Manu.
      Gracias por visitar mi espacio y dejar tu huella.
      Buenas noches.

  • Manuel

    Nadie podrá decirle cómo seguir o dode ir, pues esas respuestas estan dentro de ella, deberá animarse a meterse dentro de si misma y buscar la respuesta…….o encontrarla….
    Manu

  • Anónimo

    Hola Malania,

    En estas cuestiones se pueden ver de varias ópticas… Pero bueno sería importante que ayudar o apoyar a tomar decisiones es una gran manera de demostrar lo que es la vida como camino o viceversa. Porque es qeu nadie nace enseñado ni con la enciclopedia dentro del cerebr. Siempres es un problema de aprendizaje. No obstante (cuando uno o una se ve entre la espada y la pared) quizás… Apoyar es lo adecuado sabiendo que conc ariño y esmero todo es más llevadero y sin confundir términos. Una buena demostración de lo que es la toma de decisiones. Hablo de ello, porque personalmente lo hago cada día en mi trabajo (lo que requiere mucha práctica) y saber que estás expuesto a fallar. pero si no se hace, la oportunidad pasa por las narices y sino la olfateas, se va para siempre. En el riesgo está la oportunidad.

    Un abrazo y feliz tarde a tu querida Argentina, Malania.

    Joaquín Lourido

    • Malania Nashki

      Vale el punto de vista de cada persona en este aspecto, ya que no todos vemos de la misma manera las formas de resolver situaciones. Gracias Joaquín por leer y comentar. Buena tarde y un abrazo enorme hasta tu costa gallega.

  • Manuel

    Simpre he pensado que cuando uno transita por zonas oscuras y no ve el camino o cuando uno se encuentra en una encrucijada y no sabe qué camino tomar, no nos sirve la ayuda de nadie…. El otro, un amigo, el psicologo, un integrante de alguna religión, nos dará una opinion. alguna idea, tal vez, para aclarar un poco, pero la decision final deberá ser nuesttra y habrá que buscarla en las penumbras de nuestro interior…..tarea que suele ser dolorosa y sin un tiempo fijo…….
    Manu

    • Malania Nashki

      Yo creo que es así, que cada cual toma la decisión que más convenga o que le haga sentir mejor. Y por más que reciba consejos de unos o de otros, nunca será suficiente. Pero también sé que hay personas que recurren a otros, que se apoyan en otros porque no pueden resolver solos lo que los afecta mal. En fin…no todas las personas son iguales y cada uno reacciona a su manera, (o no reacciona y se estanca). Gracias Manu por tu reflexión y opinión. Buen fin de semana. Un abrazo enorme.

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