Poemas

EL ÁRBOL

 
 
 
Fue echando raíces,
al compás del tiempo,
muy superficiales,
tal vez sin darse cuenta.
Un día el mecer del viento
lo recostó sobre el ramaje
de su fuerte cuerpo,
perdiendo sus cimientos.
Angustiado y triste,
quiso volver en pie,
con sus ramas pesadas,
no se pudo mover.
Y en el filo de la luna nueva,
se postró el alfil,
se durmió en silencio
sin sus flores carmesí.
 
Imagen: Gentileza R.E.Ch.

Compartir:

4 Comentarios

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.