Poemas

LAMENTO LEJANO

Lejos de las serpentinas
del laberíntico recorrido urbano
en noche de luna quieta
con la ilusión de las estrellas en canto
al compás de las ramas secas
lo vio, él estaba allí
entre los tímidos rayos del sol naciente
un turbio día de noviembre.
El zumbido cobrizo de las chicharras
hacían más densa la penumbra selvática.
Ella sabía que el horario de su vida
no estaba subordinado
a las leyes del tiempo divino
sino a los ciclos propios
de sus deseos y de su destino.
Lo vio, claro que sí
en una fecha
la más grande fecha de la desilusión
bajo un cielo pasmado de frío
aspirando el aliento taciturno de malos presagios.
Y con la intensidad de la intemperie
su intemperie
solo pudo escuchar un  lamento lejano.
Malania
Imagen: S. D. V.
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