Poemas

NUBES DE ACERO

Esplendorosa la luna,
misteriosamente serena,
vuelca la inútil belleza
de su luz, atascada
por las nubes negras.
No hay estrellas fugaces
ni vigilantes luciérnagas,
solo fugitivas manchas grises
en un anochecido horizonte,
con extinción parcial
de las farolas encendidas.
Los transeúntes desaparecen,
ni los fantasmas se animan
a salir de paseo, cuando
la tormenta se avecina.

Imagen: M. J. T.

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