Poemas

SOL Y LLUVIA

En el tren de medianoche,
las sombras se opacan y se aligeran azuladas.
Algunos instantes se vuelven ventosos y grises.
Al amanecer, aparecen gotas gruesas y frías
humedeciendo las mañanas.
A mediodía, el sol ofrece con escasos trazos
una cruda iluminación.
Las tardes se vuelven poesía
con toda su dimensión,
y a través de mi ventana
contemplo, con nostálgica alegría,
las capotas, invertidas
con felpillas de color,
sin conocer su origen ni su sabor,
si son plantas o algas marinas
persiguiendo algún extraviado camaleón.

Imagen: R.E.Ch.

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