UN CARDENAL
Miguitas que sobran del pan,
no las arroja a la basura,
las guarda en una bolsita
para dárselas al cardenal.
Él la visita a diario
y a veces trae a su compañera
y como en agradecimiento,
con su canto, el día le alegra.
Ya se le hizo costumbre
esperarlo a la misma hora
y él sin miedo alguno
muy tranquilo se le acerca.
Picotea las miguitas
y también algunas hormigas,
gusanitos y otros bichitos
que le sirven de comida.
Hoy como todos los días
con su rojo vivo de copete
la visitó el cardenal
y ella le ofreció un banquete.Malania
Imagen: Noe G.MIELERO
En el bosque donde crece el cactus,
bajo el sol ardiente, un mielero danza,
entre espinas y flores, su canto es un lazo,
tejiendo en el aire dulzura y confianza.Las lianas se enredan en sueños ocultos,
bailan al viento, como susurros suaves,
y en el jardín, donde la vida se asienta,
cada hoja brilla, luego se marchita y cae.En su vuelo ligero, el mielero se asoma,
trae en su pico la comida a sus pichones,
alimenta la vida con su canto y su aroma,
regando bosque y jardín con sus emociones.Malania
Imagen: Rosana G. B.