ARROGANCIA
ÍCARO Y DÉDALO
Del laberinto oscuro alzó su vuelo,
Dédalo dio a su hijo alas de engaño,
frágiles dones, sueño tan extraño,
que lo elevaron libre hacia el cielo.Mas Ícaro, embriagado en su anhelo,
despreció la prudencia del tamaño,
y en ímpetu de gloria, en tardo apaño,
buscó la llama ardiente del consuelo.El sol, severo juez de la osadía,
licuó la débil cera de su suerte,
y el mar lo recibió con agonía.Así nos deja ejemplo en su caída:
que al hombre, por querer rozar la muerte,
le cuesta cara a veces la subida.Malania
Imagen: de la red
El simbolismo:
La historia de Ícaro es una parábola sobre el peligro de la arrogancia excesiva y la ambición desmedida También simboliza la importancia de la moderación, el equilibrio y el conocimiento de los propios límites, así como las consecuencias de desafiar las leyes naturales.