• Poesía

    ARROGANCIA

    ÍCARO Y DÉDALO

    Del laberinto oscuro alzó su vuelo,
    Dédalo dio a su hijo alas de engaño,
    frágiles dones, sueño tan extraño,
    que lo elevaron libre hacia el cielo.

    Mas Ícaro, embriagado en su anhelo,
    despreció la prudencia del tamaño,
    y en ímpetu de gloria, en tardo apaño,
    buscó la llama ardiente del consuelo.

    El sol, severo juez de la osadía,
    licuó la débil cera de su suerte,
    y el mar lo recibió con agonía.

    Así nos deja ejemplo en su caída:
    que al hombre, por querer rozar la muerte,
    le cuesta cara a veces la subida.

    Malania

    Imagen: de la red

    El simbolismo:

    La historia de Ícaro es una parábola sobre el peligro de la arrogancia excesiva y la ambición desmedida También simboliza la importancia de la moderación, el equilibrio y el conocimiento de los propios límites, así como las consecuencias de desafiar las leyes naturales.