PELIGRO Y ESPERANZA
Donde hubo peligro, pusiste esperanza.
Donde hubo caída, brindaste refugio.
Gracias por cuidar de esta pequeña vida,
por ser el puente entre el suelo
y su próximo vuelo.
Tu ternura es el viento que pronto
la llevará de regreso a las ramas.Malania
Imagen: Ramona M. T.
UN CICLO CUMPLIDO
UN CICLO CUMPLIDO. OTRO COMIENZA
Es verdad eso que dicen: “Si una puerta se cierra, otra se abre” O esto: “Si pierdes algo bueno, es para dar lugar a otra mejor”. En la vida se cumplen ciclos; nada es para siempre. Algunos terminan en días, otros duran meses o años. Cuando niños, pensamos que los padres estarán con nosotros toda la vida. Cuando formamos pareja o nos casamos, la ilusión es de una relación eterna. Nada más erróneo. La vida es hoy, es el momento. Del pasado hay que rescatar lo bueno, y no pensar mucho en el futuro porque ni siquiera sabemos si el mañana vendrá. Por eso vive el hoy, no descuides el mañana pero no te preocupes tanto: canta, tararea, y si puedes, baila. Ríe, no temas a las arrugas. Observa y contempla la belleza que te rodea. Agradece el simple hecho de poder contemplar la luz del día. Y siempre di “GRACIAS” y saluda con una sonrisa.
Malania
Imagen: de la red
POR TÍ, POR MÍ, POR TODOS
Hoy viajé al centro de mi ser.
Fui a buscar un reservorio de paz.
Allí pude encontrar una fuente de serenidad.
Me serví de ella para esparcirla sobre mis experiencias.
Me senté al borde de la fuente para reflexionar.
Mis pensamientos bogaron por la paz de todos,
por tu paz, por la de él o ella, y por mi paz.
Esa paz interna que a raíz del silencio que atraviesa mi ser,
me calma, me fortalece y me hace sentir segura.
También eso quiero para ti, para él o ella, para mí y para todos.
¿Por qué no? ¡Para todos!
La paz me sustenta y me sostiene.
También eso pido para ti, para él o ella, para mí y para todos.
Doy Gracias a Dios por la serenidad que hoy llena mi alma.
Y pido serenidad para ti, para él o ella, para mí y para todos.Malania
Imagen: Propia
SIMPLEMENTE GRACIAS
GRACIAS A DIOS Y A LA VIDA
Gracias por cada aurora, por el susurro del viento entre las hojas, por el canto del río que fluye y evapora, por la luz que ilumina todas nuestras sendas.
Por cada sonrisa, por el abrazo sincero que reconforta el alma, por la lágrima que limpia y purifica, por la esperanza que renace en cada calma.
Por los sueños que tejemos, por las metas que nos impulsan a volar alto, por los desafíos que enfrentamos y vencemos, por los lazos que entre seres humanos pactamos.
Por la naturaleza que nos rodea, por el verde de los bosques y el azul del cielo, por el canto de los pájaros que alegra y crea, por el misterio del universo, eterno y bello.
Por cada nuevo día, por la oportunidad de amar y de crecer, por la magia de existir en esta travesía, por el regalo sublime de poder ser.
Por cada momento vivido, por las alegrías y también por los sinsabores, porque en cada experiencia, en lo más profundo sentido, encontramos la esencia misma de los amores.
Y también gracias a la vida, por todo lo que nos brinda, por el milagro de estar aquí, en este instante, porque en cada latido, en cada fibra unida, se revela el asombroso don de ser parte del vasto firmamento errante.
Malania
Imágenes: Propias