• Poesía

    ARENA ARDIENTE

    ¿Estás allí?
    Hoy haré de rocas, granizos,
    para endurecer mi mente,
    que no inflame tu frente
    y no invada tu ventana.
    Para verte en las mañanas,
    descansado en tu silencio,
    con sabor dulce y aliento
    de un aire lleno de vida,
    pensando en alguna parida
    con tus manos plasmarás.
    A través de atlánticas aguas,
    y granas de arena ardiente,
    tú, despejarás la mente,
    yo apaciguaré las llamas.

    Malania

    Imagen: propia

  • Relatos

    AMBIVALENCIA

    Una tasca tenebrosa de aspecto, y elevada en espíritu, donde se juntaban a diario los mismos clientes masculinos, -como si fueran pájaros a volar- a jugar al dominó o algún otro juego de azar y beber vino u otra bebida que les levantara el ánimo.
    Una mujer estrafalaria, con collares de perlas falsas, grandes argollas como aros, labios pintados de rojo sangre, cachetes colorados y sombra azulada en sus párpados, servía a los presentes, con suave e insinuante balanceo de caderas.
    Sus vecinos comentan que era buena con los niños y que hablaba con las plantas y con los animales.
    Dicen que las plantas sonreían como si fueran a responderle o se marchitaban según la ocasión y el estado de ánimo de su dueña.
    Los animales agitaban su cola cuando la veían llegar después de su trabajo, de un viaje largo que a veces realizaba, o de un rato de compras en el barrio.
    Nada distraída, pero sí demasiado bonita. Cuando vivía con sus padres, el jefe de familia temía que fuera presa fácil de hombres sin escrúpulos. Todos los hombres del barrio, la tenían en la mira. Pero Delia siempre cuidó cada detalle y nunca dejó entrar a ninguno en su casa. No confiaba en ellos, además casi todos tenían pareja, eran casados o tenían novia. Solamente uno, Felipe, era soltero pero no condecía con sus preferencias. Nada de él le llamaba la atención, solamente eran buenos amigos.
    Un día Delia viajó a otro país, como tantas otras veces lo había hecho, para acompañar a una pareja cuya mujer debía atenderse con médicos especialistas en un hospital, y no regresó.  La dueña de la casa donde alquilaba y vivía Delia, se hizo cargo de los dos perritos de la mujer, juntó sus cosas, las guardó por si acaso algún día volviera, y las guardó bajo llave en una de las habitaciones.
    Después de un tiempo, recibió una carta de Delia donde expresaba sus disculpas por no haberse comunicado antes y permitía a la dueña de casa, a regalar o hacer lo que quisiera con sus muebles y enseres que había dejado.
    La mujer a la que había acompañado para ser atendida en el hospital, después de un tiempo falleció. El hombre viudo, la conquistó, se casaron en ese otro país y allí establecieron su residencia.

    Malania

    Imagen: propia

  • Relatos

    ÉL NUNCA LLEGÓ

    Una vez una mujer, con unos años menos de los que hoy tiene, llegó a la terminal de ómnibus de una gran ciudad. Bajó de un micro de larga distancia, tomó su teléfono y marcó un número. Al otro lado, se escuchó el Hola del dueño del móvil al que había llamado. Pero de inmediato se cortó la comunicación. Y a pesar de su infructuosa insistencia, el sonido del contestador no hacía otra cosa que comunicar que la persona con la que intentaba hablar, había apagado su celular. La señora enmudeció, brotándole lágrimas de sus ojos. Permaneció parada un rato frente a una de las escaleras de la terminal, lo necesario como para dar tiempo a que él llegara, la persona a la que había llamado. Pero nunca apareció (ese día) y debió tomar cualquier otro medio para llegar a destino. Con un nudo en la garganta, la señora llegó a destino. Bajó su pesada maleta, la subió escaleras arriba y una vez dentro de su habitación desempacó lo necesario como darse una ducha y salió a caminar. Caminó las calles de la ciudad con sus ojos nublados y la mente en blanco, hasta conseguir un poco de calma y serenidad. Ese día la mujer hubiese sido Feliz si escuchaba que alguien que ella tanto amaba, le dijera aunque sea Te Quiero.

    Malania

    Imagen Propia

  • Poesía

    6 DE ENERO

    Cabalgan los Reyes Magos
    hacia la estrella indicada,
    para adorar al niño
    que ha nacido en madrugada.

    Melchor, Gaspar y Baltasar
    así se llamaban ellos.
    Llegaron desde Oriente
    hasta Belén en camellos.

    Cabalgaron muchos días
    por los campos y poblados
    portando bolsas y cajas
    y para el niño, regalos.

    El seis de enero llegaron
    al establo no adornado
    para celebrar su nacimiento
    y también para adorarlo.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poesía

    OJITOS DE MIEL

    Te llaman “Ojitos”.
    Dicen que eres picarón
    ¿Será por ser muy sutil?
    ¿O porque eres glotón?
    Con saltitos cortos
    vas de un lado a otro,
    con astucia y picardía
    nunca se te escapa
    ni el más pequeño mosquito.

    Malania

    Imagen: M. Julián T.

  • Descripción

    LA LLAMA DEL NORTE

    La llama es un animal grande, de pelaje relativamente largo, denso, y fino de aspecto lanoso.
    Pastan en la hierba y, como las vacas, regurgitan la comida y la rumian. Mastican la hierba durante un tiempo antes de tragarla para tener una buena digestión. Comen diferentes tipos de plantas y necesitan poca agua.
    Emiten un sonido parecido a un rebuzno corto y agudo. Pero generalmente son muy silenciosas.
    En Argentina se las puede ver en las provincias de Jujuy, Salta, Catamarca y La Rioja.

    Info de la red.

    Imagen: Roxana E. S.