• Poemas

    LA FELICIDAD EN LO MÁS SIMPLE

    La belleza de la vida nos rodea,
    solo hace falta que la contemplemos.
    Un amanecer o un ocaso,
    la lluvia fresca en un día de verano,
    el sol con sus rayos calientes en invierno,
    la flor que se mece con el viento
    y sus pétalos que se sacuden al alba
    agradeciendo el baño de rocío,
    la fragilidad de las hojas nuevas
    cuando vemos crecer un árbol.
    Y tantas otras cosas bonitas y sencillas.
    Siempre están allí, al alcance de nuestra mirada,
    solo hace falta que paremos el ritmo
    vertiginoso del día a día
    para ver lo bello que está a nuestro alcance.

    Malania

    Imagen de la red y propia

  • Poemas

    EL POEMA BROTA

    Con el decir del momento
    el poema brota y crece… 
    rebota en el margen del instante… 
    y se instala vacilante
    entre la memoria y la sonrisa.
    El poema se esconde
    entre lomos de mi biblioteca.
    Se recuesta en un estante…
    y queda la palabra nueva
    levemente suspendida.
    Parece q se cae 
    sorprendida…
    palabra aun no escrita 
    apenas pensada
    apenas sentida.
    El poema brota y crece 
    como se abren las hojas 
    de una bromelia
    encendida
    en el borde del abismo. 
    También suele crecer en racimos,
    con dulces nostalgias de aquellas vidas, 
    que fueron palabras enriquecidas
    y q ahora son solo
    recuerdo sostenido.

    Autora: Silvia Carvallo

    Imagen: de la red

  • Poemas

    NUBES DE ALGODÓN CON LUZ DE LUNA

    La luna derrama su claridad sobre la intemperie
    y lo que parecía desierto se vuelve santuario.
    No pide ofrendas: basta con mirar
    para que lo estéril revele su secreto.

    Las nubes, lentas y blancas, se apartan
    como si supieran que el cielo necesita abrirse,
    dejando pasar un calor suave
    que no quema, pero acompaña.

    Tal vez esa hendidura en lo alto,
    ese respiro entre sombras,
    no sea un gesto al azar,
    sino una señal que nos llama a lo simple,
    a lo que queda cuando todo calla.

    Ese ojo antiguo que todo observa
    no vigila: invita.
    A quedarnos quietos.
    A soltar el paso apurado del miedo.

    Porque quien aprende a mirar sin urgencia
    descubre que siempre hay más cielo
    del que cargan sus preocupaciones,
    y una luz sin voz que orienta
    aun en las noches que llevamos dentro.

    Y entonces, bajo la paciencia plateada de la luna,
    entendemos: no estamos extraviados,
    solo estamos despertando la mirada.

    Malania

    Imagen: propia

  • Poemas

    CALLECITA DEL BARRIO

     Ayer jugué sobre ti con mi imaginación,
    la fantasía se hizo presente cargando ilusión,
    mientras el pasado me trajo hasta el hoy.

    Fuiste la cancha del gol en la hora,
    esa pista de mi última carrera,
    donde poco importó ganar o perder, sí ser feliz.

    Callecita del Barrio ya no eres la misma,
    solo queda nostalgia prendida en el corazón,
    que extraña esos días que no volverán.

    Sos recuerdo presente que borra el olvido,
    añorando los juegos que en tí disfruté,
    el tiempo te cambió pero no te apagó.

    Autor: Miguel Márquez
    Imagen: Propia (Malania)

  • Poemas

    EL PULSO DEL HORIZONTE

    Con o sin hojas, nada oculta,
    ofrece sombras, frescas bajo el cielo,
    quizás vulnerable por sus ramas torcidas.
    Contemplarlo, se lo ve tan verdadero.

    Y es en esa franqueza donde brota
    la belleza de lo que ya no teme:
    fuertes raíces insisten en la piedra,
    su vida avanza aunque todo decline.

    Mirarlo es aprender del borde mismo,
    del límite que no cierra, que invita.
    Porque hay presencias que, aun solas,
    nos revelan que la altura no asfixia:
    solo marca el pulso del horizonte,
    ese lugar donde la vida continúa
    respirando, sin apuro, día tras día,
    bajo su sombra susurrante y silenciosa.

    Malania

    Imagen propia (Resistencia, frente al predio de la Bienal del Chaco)

  • Poemas

    PALABRAS QUE HIEREN

    Un cuidado hecho de humo,
    de palabras que caminan
    sobre patas de relojes rotos,
    las que beben rocío oscuro
    en la garganta de un eclipse.

    Hay vocablos que reptan
    con sombreros de espejos,
    que se esconden bajo plumas
    de un cuervo hecho de nubes,
    y disparan cataratas
    de cristales derretidos
    contra el pecho del que escucha.

    Son sílabas que ríen
    con dientes de girasoles quemados,
    que se afilan en la médula
    de un pez sin memoria.
    Se deslizan por las venas
    como insectos transparentes
    que cargan tormentas en sus alas
    y dejan sobre la piel
    cicatrices hechas de murmullo.

    Ay! de las palabras
    que brotan como escaleras
    hacia un cielo invertido,
    a las que gotean tinta en verde
    desde los párpados del aire,
    a las que suenan
    como un piano hundido en un pantano
    donde la música muerde.

    Porque hay voces
    que abren puertas hacia abismos líquidos,
    que dejan caer lunas oxidadas
    sobre la mesa del alma,
    y son ciclones diminutos
    agazapados en la lengua
    esperando el descuido.

    Las palabras, esas criaturas de humo,
    pueden sembrar un eclipse
    o desatar un enjambre de espejos rotos:
    todo depende del pulso
    que las libera del sueño.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poemas

    REGALOS VACÍOS

    Llegan las manos temblorosas,
    niños, ancianos, almas en tránsito,
    despertando una chispa de fiesta
    ante las cajas vestidas de colores.

    El papel brillante se desgarra
    como un amanecer que promete abundancia,
    y en los dibujos de frutas, cereales y pasteles
    respiran su perfume imaginado.

    Creen tocar la salvación con los dedos,
    pero al abrir la entraña de cartón
    solo encuentran un hueco frío,
    un silencio que golpea fuerte y vacío.

    La nada les estalla en los ojos,
    la ilusión cae hecha polvo sobre el suelo,
    y el llanto —viejo y nuevo—
    se mezcla con la nube de sombras al vuelo.

    Porque cada caja, tan perfecta, tan radiante,
    es apenas una sonrisa cruel disfrazada de promesa,
    una ausencia envuelta con esmero,
    un espejismo que se deshace entre sus manos.

    Y allí, en la hondura de ese vacío,
    se revela una oscuridad antigua,
    ligera como un alma cansada
    que ya partió hacia el otro lado del valle,
    dejando solo el eco
    de lo que pudo haber sido alimento,
    y fue nada.
    El hambre continúa, danza en la panza,
    y en burbujas de aire se desplaza.

    Malania

    Imagen propia                        

  • Poemas

    ESCRIBO VERSOS DE AYER Y HOY

    Escribo versos de ayer que saben hablar del hoy

    Escribo versos sentidos que cuentan todo lo que fui, lo que no pude ser
    y aún sigo andando por este mundo difícil.

    Mis versos hablan del hoy guardando muchos recuerdos de lo que ya no está;
    tal vez pensarán que se perdió en el olvido. 

    Llevo alegría, sonrisas mientras cosecho felicidad,
    aunque una lágrima triste nunca se esconde y se hace presente. 

    Escribo versos de ayer que saben hablar del hoy entre sueños y desencanto,
    que dejan un canto que viene desde el alma mía. 

    Todo aquí trata de unir a la noche y el día, para contar sus secretos
    que viajan en el silencio por donde quiera que vaya.

    Escribo versos de ayer que saben hablar del hoy,
    mientras camino muy solo siento una voz que me dice
    -el ayer al hoy supo plantar dejando de ser lo mismo-

    Autor: Miguel Márquez  

    Imagen: de la red, gentileza de Miguel Márquez           

  • Poemas

    BRISA DE A DOS

    (Letra y Música)

    Labios que desean emigrar 
    para humedecer la sequedad 
    de tus momentos silenciosos. 
    Para ver y sentir tus manos ansiosas 
    agitando vientos que no existen  
    que sí vibran, sin pausa y sin cansancio.
    Pícaras, logran encontrar el punto exacto,
    justo en el momento cumbre e ideal. 
    Siguen brisas 
    acarician la tibieza de tus humedecidos poros.  
    Múltiples deseos penden de la soledad 
    en horas silenciosas, tranquilas, íntimas. 

    Malania

    Imagen: propia

    https://music.youtube.com/watch?v=_oaYGjdvlwU&si=wEdTQlzSpcQT74oT

  • Poemas

    RESPLANDECIENTE

    Nubes amarillas y rosadas
    celestes, grises y anaranjadas
    se reflejan en la calle mojada,
    por la lluvia fría y transparente
    como pequeñas lagunas doradas.
    Árboles, muros y casas,
    se confunden en la oscuridad temprana,
    y las luces en farolas
    parecen luciérnagas que no se apagan.

    Malania

    Imagen: M. Julián T.