Las nubes celestes se tornan rosadas por el sol naciente que las acompaña. En un árbol gigante, en concierto los gorriones festejan un nuevo día con acordes de ilusiones. Las hojas de arbustos y plantas se mueven al compás de sus canciones. No se cansan de trinar repitiendo su cantar toda la gente del barrio lo escucha al pasar. Desde lejos, un fuerte aroma voy percibiendo son las guayabas maduras que han caído con el viento. Y por hoy mi caminar otoñal se acaba aunque parece verano por la brisa cálida. Llego a casa y abro puertas y ventanas.
Olá, Malania,
Um belo poema, que nos remete para a beleza da natureza, que muitas vezes esquecemos.
Gostei muito.
Agradeço a visita e gentil comentário no meu cantinho, e deixo os meus votos de um excelente fim de semana.
Beijos e abraços.
2 Comentarios
Mário Margaride
Olá, Malania,
Um belo poema, que nos remete para a beleza da natureza, que muitas vezes esquecemos.
Gostei muito.
Agradeço a visita e gentil comentário no meu cantinho, e deixo os meus votos de um excelente fim de semana.
Beijos e abraços.
Mário Margaride
http://poesiaaquiesta.blogspot.com
Malania Nashki
La naturaleza me fascina, y sirve de inspiración.
Gracias por tu visita.
Buenas noches.
Buen fin de semana.
Un abrazo a la distancia.