• Poemas

    TU SILENCIO

    Extraño tus saludos de madrugada
    cuando al despertar tú me llamabas.
    En mi ser tú penetrabas
    exaltando mis sentidos
    susurrándome al oído
    un acto de amor intenso,
    estremecían mi cuerpo,
    llenabas mi corazón
    de alegría y de pasión.
    Pero ahora, ¿qué ha ocurrido?
    mis sentidos te reclaman
    y al amanecer te extrañan
    porque tú ya no me llamas.
    ¿Quién ocupa mi lugar?
    ¿Será mujer? ¿Será varón? ¿Será otra cosa?
    ¿O simplemente será…tu soledad ignota?

    Malania

    Imagen: de la  red

  • Poemas

    AMBIGUEDAD

    AMBIGÜEDAD

    El resplandor,
    último aliento del sol.
    O un momento fascinante
    juega con la ambigüedad
    de la luna en su despertar.

    Malania

    Imagen: M. Julián T.

  • Poemas

    ADORO TU SER

    Adoro tus manos
    cuando sus palmas
    besan mis palmas.
    Adoro tu piel
    cuando bajo el sol
    refleja su color miel.
    Adoro tus labios
    cuando ríes y sonríes
    recorriendo el diario.
    Y también adoro
    tu corazón precioso,
    tu caminar ligero,
    tu mirar de reojo.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poemas

    TUS LETRAS

    Me gusta el silencio para poder leer,
    y en paz, disfrutar de tus letras.
    Entonces la soledad desaparece,
    me siento en buena compañía.
    Con algunos versos sonrío
    con otros aprendo.
    Y están los que me obligan
    a volver sobre sus huellas
    porque me distraen y desconcentran.
    Aquí estoy, otro día amanecido,
    a la espera del coro de gorriones
    y de la música que hay en tus letras.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poemas

    ENTRE DOS LUCES

    Círculo de fuego o plata,
    suspendido en el cristal del cielo.
    No importa si es sol que se retira
    o luna fría que empieza su desvelo.

    Besa las olas con un trazo tibio,
    dibuja puentes de luz sobre la arena,
    mientras el mar, en su eterno idilio,
    con su reflejo sus orillas llena.

    Malania

    Imagen: Javier A. T.

  • Poesía

    SOY GAVIOTA

    Soy como gaviota hecha de humo
    que inventa su viento
    y pinta su día, con pinceles de niebla,
    o con colores del cielo.

    Si me dejo ir, no me pierdo:
    puedo ser flor que camina con raíces al hombro,
    brújula que gira solo cuando sueño,
    barca que navega en mares
    plegados dentro de un cuaderno.

    El amor no precisa credos ni puertos,
    sólo espejos donde reconocerse;
    pueden ser astros que se saludan sin tocarse,
    susurros que no buscan respuesta.

    El tiempo es un reloj sin números
    y yo hecha de aire que aprende su forma;
    cada paso que doy se convierte en constelación,
    y en ella comprendo que mi fuerza
    no necesita sostenerse de nadie con pasión.

    Malania

    Imagen: Propia

  • Cuentos

    LOS TRES GARFOS

    El asado crepitaba lento bajo el cielo abierto del campo. Entre risas y charlas distraídas, mi tenedor cayó al suelo. Un descuido, pensé. Pero casi enseguida, el de mi amiga siguió el mismo destino, y sin darnos tiempo a comentar, el de mi hijo cerró la extraña secuencia. Tres tenedores al hilo, como si el almuerzo hubiera marcado un compás invisible.

    Nos miramos en silencio, sorprendidos. El campo parecía escuchar. Entonces entendí que no era torpeza ni casualidad: era una pausa que la vida nos pedía. Tres caídas para recordarnos que estábamos ahí, juntos, compartiendo algo simple y valioso. El asado podía esperar; el momento no.

    Desde entonces creo que algunas señales no anuncian desgracias ni augurios, sino que nos invitan a bajar el ritmo, a volver al presente. Porque a veces, hasta un tenedor que cae tres veces seguidas, solo viene a decirnos: deténganse, miren, disfruten.

    Malania

    Imagen de la red

  • Poesía

    HOMENAJE

    Un Año de Sintonía y Corazón

    Voces que Unen:
    Homenaje a nuestra Radio

    Un giro al sol, un ciclo de alegría,
    de voces que se funden en el viento,
    nació una radio, pura melodía,
    para darle a las letras sentimiento.

    Valencia se vistió de notas nuevas,
    un puente de cristal, sueño encendido,
    donde las manos que el talento eleva
    hallaron por fin eco y un sentido.

    Gracias por ser el puerto y la esperanza,
    por abrir los micrófonos al alma,
    donde el canto en libertad descansa
    y mi palabra encuentra luz y calma.

    En la cabina, el sueño se hace entrega,
    con Adelina y Francisco al timón,
    su voluntad al aire siempre llega
    sembrando música en cada corazón.

    Unidos por la Música, gran nombre,
    un año de éxitos que hoy celebramos,
    que el brillo de su antena no se asombre
    de ver cuán lejos juntos hoy llegamos.

    ¡Felicidades por este primer vuelo,
    y que sigan los éxitos creciendo,
    que vuestra voz alcance siempre el cielo
    y el mundo entero os sigan descubriendo!

    Gracias, Adelina y Francisco, por creer en el arte
    y por ser el puente entre las letras, las canciones y el mundo.”

    Malania Elsa
    Imagen: Adelina

  • General

    LECTURA DE LIBROS

    La lectura no solo amplía el vocabulario, también corrige la ortografía; ensancha la manera de pensar, afina la mirada y despierta preguntas que antes no existían.
    Sin embargo, resulta inevitable notar cómo el interés por los libros físicos se ha ido diluyendo con el tiempo, aunque muchos continúen leyendo en formatos digitales. Y aunque esa forma también me acompaña, siento que no es lo mismo.

    Hay algo casi ritual en entrar a una librería, recorrer estanterías, elegir un libro y sentir su peso entre las manos, o en pedirlo prestado en una biblioteca, donde el silencio parece custodiar miles de historias. El libro físico no es solo un objeto: es presencia, pausa, compañía.

    Visitar librerías y bibliotecas se convierte entonces en un acto de resistencia y de refugio, un escape sereno frente al ruido constante de la ciudad. En medio del caos, leer así es una manera de recuperar la calma, de habitar el tiempo con sentido y de encontrarse, aunque sea por un instante, con uno mismo.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poesía

    MONTAÑAS DE NUBES

    Las montañas guardan silencio
    bajo un cielo que respira nubes,
    azules profundas se pliegan
    como pensamientos antiguos al viento.

    El verde se extiende, paciente,
    un latido manso de la tierra viva,
    mientras los árboles, altos centinelas,
    escriben su fe en el aire que cautiva.

    Todo parece detenerse un instante:
    ni prisa, ni ruido, ni miedo.
    Solo el mundo siendo mundo,
    y el alma aprendiendo a quedarse.

    Malania

    Imagen: M. Julián T.