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CAMINO AL CERRO

Tomó una refrescante ducha y se revistió de miedo,
no era lo suyo eso de conocer gente nueva,
se sentía como si fuera a limar una telaraña sin hilos
y los pasos que daba eran tan inseguros
por aquel blanco e inmaculado camino
sembrado de frágiles y secas hojas al vuelo.
Su aliento flotaba como en mar adentro,
su caminar por el sendero empinado
hacía elevar en silencio su mirada al cielo,
mientras las finas ramas de los árboles
con sus hojas aventadas por la racha del viento
intentaban darle ánimo, fuerza y aliento. 
Y llegó a la cima, 
consiguió escalar el cerro.  
                                                             Malania
 
Fotografía tomada de internet
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