General

CIELO SIN LUNA

 
Y mientras dormitaba,
recitó esta estrofa de:
ENTRE PROA Y POPA
Las velas se mecen
al compás del viento
y entre proa y popa
te pienso a lo lejos.
De repente se volvió una niña, la niña mora, en una casa vacía donde flotaba inseguro el aire húmedo, entre el calor y el frío de un suelo sin piso, descubierta y sin techo bajo el cielo sin luna iluminado solo por algunas estrellas.
De pronto irrumpió en la Bahía desierta, una pequeña nave y después otra un poco mayor, ubicándose sigilosamente proa contra proa, como amantes que hubieran aprendido juntos todos los trucos de la nocturnidad
La niña aguzó sus sentidos para distinguir aquella voz áspera que se entremezclaba con el vaivén de las olas.
¬ Dejaremos el elemento inventado en aquella casona abandonada ¬escuchó detrás de una montaña de escombros para no ser vista¬
Prefirió no moverse en esa noche desapacible, hasta quedarse dormida.
Cuando despertó no pudo más que llorar de alegría, él estaba allí con la voz cambiada por el mal tiempo, y consigo, el
elemento inventado, esta vez descubierto bajo una gran manta.
Era su regalo de cumpleaños.

Imagen: E. P. L.
                                                                                                      
Compartir:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.