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OLAZÁN GALARDONADO

Con el silbido del viento
va al galope el olazán
no escucha a las cigarras
ni a los grillos su cantar.
Deja atrás en su corrida
el nevado Tronador
y ese bosque encantador
que se llama de Arrayanes
el aleteo de albatros
y los nubarrones negros
que anuncian el vendaval.
De pronto un haz de luz
en una sombra fría
lo detiene en el camino
es un pelícano herido
anuncia en canto el zorzal
en ancas lo levanta
y lo lleva a la ciudad.
Los acompaña el zorzal
sosteniéndolo del cuello
un cóndor y un águila en vuelo
los escoltan hasta el médico.
Desapareció el vendaval
la ciudad se iluminó
las cortinas se asolearon
y en las casas festejaron.
Cóndor, águila, zorzal y caballo
con el médico brindaron
agasajando al pelícano
el día de su cumpleaños
por haberse recuperado.
Al alazán lo galardonaron.

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