Poesía

SIESTA

El sol reina en su máxima altura,
las calles reposan en silencio
bajo el ardor que semeja a incendio.
Las sombras huyen de su esencia pura.

El eco muere en su mudo murmuro,
y el viento apenas roza el suelo rojo,
en esta pausa, la siesta es casi un gozo,
en calles desiertas, quietas en su apuro.

Los pájaros guardan su trino sereno,
en sombras que reposan bajo los árboles;
el sol se esconde tras alguna nube blanca,
que solidaria extiende su sutil manto.

En esta hora, el tiempo es más lento,
las calles vacías guardan su encanto,
en la siesta, el mundo se hace contento
y no hay lugar para lamentos.

Pero en las mañanas
cuando el sol aparece
y la brisa es suave y serena
acaricia rostros y mece árboles
en una danza amena.

Malania

Imagen J. G. T.

4 Comentarios

  • Malania Nashki

    Esas calles me recuerdan a mi infancia y adolescencia, cuando en mi pueblo natal no había calles asfaltadas.
    Hoy quedan muy pocas sin el cemento y se extraña en los pueblos pequeños porque las de tierra son mucho más frescas en el verano.
    Gracias por visitar mi espacio.
    Cariños

  • Silvia

    Es una pausa necesaria y reparadora, costumbres familiares…Qué vacío.mi

    Pueblo y hasta los pájaros duermen en el frondoso follaje de las arboledas

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