ERRORES MÁS COMUNES
Vivimos procurando entender y comprender a los demás, sin darnos cuenta de que la verdadera tarea consiste en comprendernos a nosotros mismos. Debemos descubrir por qué generamos pensamientos que nos perturban, que nos conducen a la ansiedad, a la mentira, al juicio o a la calumnia contra los demás.
Es allí donde comienza el verdadero conocimiento de nuestro ser y donde aprendemos a ejercer el dominio sobre nosotros mismos. Solo así podremos actuar correctamente y dejar de dejarnos arrastrar por todos los pensamientos que llegan a nuestra mente.
No todos los pensamientos tienen el mismo origen. Algunos nacen de los impulsos y deseos del cuerpo; otros provienen de las influencias que nos rodean, y otros surgen de nuestro propio espíritu. Son estos últimos los que debemos aprender a reconocer, analizar y comprender, porque son los que nos orientan hacia el bien, la verdad y el crecimiento interior.
Uno de los errores más comunes del ser humano consiste en ayudar esperando recibir algo a cambio. Prestamos un favor y luego creemos que quien lo recibió tiene la obligación de devolvernos ese gesto. Pero el verdadero servicio no funciona de esa manera.
Así como nosotros ayudamos a unas personas, también hay muchas otras que, en diferentes momentos de la vida, nos tienden la mano sin esperar nada de nosotros. Esa es la verdadera cadena del amor y del servicio.
Procuremos sembrar siempre el bien.Extracto de lo que escribió el autor: Eduardo Rivera.
Colombia
Imagen de la red
PAVOR
Sentir pavor es algo propio del ser humano, aunque también los animales lo padecen.
Muchos pueden ser los motivos, las causas que lo producen.
Importante es poder superar de alguna manera la situación para que no afecte el resto del cuerpo y la mente. También es importante poder controlarlo sobre todo delante de niños o personas mayores, ya que a ellos les puede afectar en forma más intensa.
Por suerte, y gracias a Dios, nunca me encontré en una situación límite como para pensar en que ese sería el fin, como ocurre con algunas personas.
Me imagino que debe ser desesperante, angustiante y quizás, hasta puede conducir a la depresión, todo depende de la causa que produjo el pavor.Malania
Imagen: de la red
ASADITO DE LOS DOMINGOS
El asadito,
aroma que nos llama.
La mesa espera.Sobre las brasas
canta la ceremonia.
Nada hace falta.Junto al fuego hoy,
unas manos conducen;
mañana, otras.Cuatro luceros
me habitan desde siempre,
antes del alba.A los cuatro, amor:
como el sol que no elige,
eterno abrazo.Malania
Imagen propia y con IA
SALUDO MAÑANERO
Cada mañana, al despertar, invita a la alegría, a la esperanza, al triunfo, a la paciencia y al amor para que te acompañen en tus miradas, acciones y dificultades.
Que tengas un excelente día.
Autor: Carlos Aguirre Fulcado.Imagen: gentileza del autor
PUERTAS ABIERTAS O NO
A veces, sin querer, quedamos presos,
inertes, sin impulso ni salida,
como quien ve su fuerza ya vencida
tras muros que parecen muy espesos.Nos cercan el silencio y los excesos
de una penosa y larga despedida;
la sombra se prolonga, endurecida,
y el alma carga antiguos contrapesos.Mas nunca queda el cerrojo sellado,
ni eterna es la clausura de la puerta,
ni el paso permanece clausurado.Siempre hay una esperanza aún despierta;
quien busca con valor y con cuidado
encuentra la manera de estar alerta.Malania
Imagen: de la red
LA IRA Y EL HAMBRE
Mi hijo era pequeño, pero ya sabía hablar. Aun así, en ciertos horarios lloraba, se enojaba por cualquier cosa, nada le venía bien. Hasta que descubrí que un poco de leche tibia con té o con cacao en su mamadera lo calmaba. Era hambre lo que tenía, pero nada quería, nada lo conformaba, solo su mamadera. Así fue que cuando ingresó a la escuela primaria, yo lo esperaba en casa con una mamadera llena, porque sabía que si no tomaba la leche, se pondría histérico jaja. Y hasta ahora, ya tiene 47 años y cuando está con hambre, cuando por trabajo pasa el mediodía de largo sin almorzar como corresponde, “se pone loco”, por supuesto que sabe alimentarse bien.
La crisis económica mundial es uno de los factores responsables de la ira en las calles, de la violencia, a causa del hambre.
Por supuesto, no descarto otros, como el desamor, el dolor físico por alguna dolencia, y todo lo que mencionas en tu post.Malania
Imagen: de la red
ME VOY O ME QUEDO
¿Me voy o me quedo? Pesa la balanza,
los huecos duelen, mas son necesarios;
cuidarlos es de espíritus valientes,
quedarse es dar al tiempo a su templanza.¿De qué partir, si incierta es la esperanza
de hallar en otros rumbos lo esperado?
Si el alma duda, el paso apresurado
se vuelve sombra fría en lontananza.La única partida no elegimos,
la que al final nos borra del camino;
las otras nacen donde decidimos.Si sanas son las raíces, su destino
es florecer con fe, como intuimos:
ningún jardín es libre de espino.Malania
Imagen: propia
LUZ EN CADA PASO
“En cada paso, una huella” así es.
Aunque a veces no lo tengamos en cuenta, siempre quedan huellas.
La luz si no espera, es entendible.
Creo que nunca espera, literalmente hablando, porque tiene un ciclo diario que cumplir y eso la obliga a hacer su recorrido. Es la luz solar.
Ahora bien, la que se construye paso a paso es nuestra luz interna, la que emana cuando nos proponemos un objetivo.
La luz llega aunque sea de noche cuando logramos lo que buscamos.Malania
Imagen: propia
DESDE LA ORILLA
Como un río que fluye
así siento a la vida.
Los momentos pasan
no vuelven sobre sus pasos.
Pasa mojando los pies
deja huellas en el alma,
con caricias, piedras o tormentas
aunque luego llega la calma.
El río no se detiene a esperar, fluye,
arrastra, acompaña o sostiene.
Si lo miras desde la orilla
lo verás a tu manera.
El que está navegando
lo verá distinto, cálido o frío.
Y el que está inmerso en sus aguas
temerá hundirse si la tormenta llega.Malania
Imagen: Mercedes Z.
POR EL RÍO VOY
Por el río voy en mi embarcación
luchando contra la corriente,
doy pelea a las aguas
para que no me detengan.Cargo fortaleza a pesar del cansancio,
no pienso rendirme,
si lo difícil no me asusta,
por eso sigo hacia adelante.Por el río voy cargando esperanza
sin bajar los brazos,
la batalla es dura,
aún así rendirme jamás.Sé, no me dejaré vencer por aguas rebeldes,
seguiré remando en mi cansancio
por más que pueda parecer imposible,
nada me hará desistir si debo llegar a la otra orilla.Autor: Miguel Márquez
Imagen: Gentileza del autor.