• Poemas

    REGALOS VACÍOS

    Llegan las manos temblorosas,
    niños, ancianos, almas en tránsito,
    despertando una chispa de fiesta
    ante las cajas vestidas de colores.

    El papel brillante se desgarra
    como un amanecer que promete abundancia,
    y en los dibujos de frutas, cereales y pasteles
    respiran su perfume imaginado.

    Creen tocar la salvación con los dedos,
    pero al abrir la entraña de cartón
    solo encuentran un hueco frío,
    un silencio que golpea fuerte y vacío.

    La nada les estalla en los ojos,
    la ilusión cae hecha polvo sobre el suelo,
    y el llanto —viejo y nuevo—
    se mezcla con la nube de sombras al vuelo.

    Porque cada caja, tan perfecta, tan radiante,
    es apenas una sonrisa cruel disfrazada de promesa,
    una ausencia envuelta con esmero,
    un espejismo que se deshace entre sus manos.

    Y allí, en la hondura de ese vacío,
    se revela una oscuridad antigua,
    ligera como un alma cansada
    que ya partió hacia el otro lado del valle,
    dejando solo el eco
    de lo que pudo haber sido alimento,
    y fue nada.
    El hambre continúa, danza en la panza,
    y en burbujas de aire se desplaza.

    Malania

    Imagen propia                        

  • Poesía

    POETAS DEL CINCEL

    Qué sueños carcomen tu tronco
    y qué magia navega en tu savia
    que solo el cincel y la gubia
    a ser de la nada te llaman?

    Qué milagros esperas,
    y qué prodigio tus ramas aguardan
    que el martillo y la sierra ruidosa,
    con llanto y dolor
    te lo arrancan?

    Y que tienes tú,
    obrero del golpe continuo,
    que le sacas a la forma escondida
    el ropaje maderil que la oculta?

    ¡Qué prodigio entre el hombre y el árbol!
    ¡Qué fuerza, qué temple, qué coraje!
    conformando los dos
    el ansiado y hermoso milagro.
    …y serenamente aparece
    la bella forma de líneas y pliegues
    y la madera endiosada, pulida,
    arrebata un sueño y lo hace presente.

    Salve a ti.
    cirujano del árbol,
    que conoces con muchos detalles
    la recia y hermosa figura
    que desde siempre estuvo escondida
    y de pronto tú,
    solo tú,
    provocas
    el que sea por todos
    reconocida!

    Autor: Profesor jubilado Manuel C. Rodríguez

    Imagen: Gentileza de Manuel C. Rodríguez.
    Resistencia. Chaco. Argentina

  • Poemas

    SONRISAS

    Una sonrisa puede verse muy cercana,
    pero quizás lo que la motiva
    esté muy lejos de ese mismo lugar.
    Una sonrisa puede verse,
    pero no siempre se conoce
    la intención del emitente.
    Eso sí, la prefiero ver sonriente  
    y no triste, deprimida o llorosa.
    Hay gente que llora por cualquier cosa,
    se emociona ante lo increíble.
    Quizá porque en mi vida habré llorado mucho
    (no recuerdo ni quiero recordar los motivos)
    hoy día casi no tengo lágrimas para derramar.
    Pero si algo ocurre, si algo motiva el llanto,
    estoy segura que si comienzo, no será fácil terminar.

    Malania

    Imagen: Propia.

  • Poemas

    FLORIDO AMANECER

    PRIMAVERA
    Brotando va la vida en cada esquina,
    el aire huele a flores y esperanza,
    renace el campo en júbilo y bonanza,
    se enciende el sol con llama cristalina.

    La brisa canta en voz dulce y divina,
    se esconde el frío, tímido, en la balanza,
    y el corazón al gozo se abalanza,
    cuando la luz del día se avecina.

    Los árboles se visten de colores,
    el río danza al paso de su canto,
    las aves dan su música al instante.

    Oh primavera, reina de las flores,
    nos das la fe que olvida todo llanto,
    y el mundo entero brilla deslumbrante.

    Malania

    Imágenes: de la red y propias

  • Poemas

    ¿AZÚCAR O SAL?

    Observo el mar y me pregunto
    ¿Qué cantan las olas?
    Canciones modernas no son,
    o las clásicas de antaño.
    Tienen un aire de himnos
    condimentados con azúcar o sal,
    depende de donde estén,
    si son de río o son de mar.

    Las notas se mecen
    desde el fondo hacia la orilla.
    Traen espumas o camalotes,
    restos de ramas o de cosas
    que los humanos descartan;
    o algas pardas flotantes
    que forman extensas masas.

    ¿Las olas cantan o se quejan?
    Quizás son llantos
    cargados de angustias
    por no sentirse cuidados
    y respetados
    por la humanidad
    que se cree sabia.

    Malania
    Imágenes: propias

  • Poemas

    CON DOS DE AZÚCAR

    Ella se quedó mirándolo en silencio.
    Esa fotografía que reflejaba,
    su sonrisa y sus lindos ojos
    con sus ojeras de trasnochado.
    Pensó que quizás
    un viraje caótico lo embargaba,
    por eso de él no sabía nada.
    Absorta en sus pensamientos
    en la sala vacía
    se quedó sentada en una silla
    inmóvil
    llena de nostalgia trasnochada
    analizando aquella hipocresía
    aunque lo dudaba
    ¿hubo hipocresía?
    Hacía mucho que no lloraba
    había perdido el instructivo
    ¿Cómo hacerlo?
    ¿Llorar para qué?
    ¿Por qué?
    ¿Acaso valdría la pena?
    ¿Conseguiría algo con el llanto?
    Su amuleto le daba fuerza
    mirar hacia adelante
    era una válida opción
    o es que solo fue un encanto
    versátil o no
    qué más da en este caso.
    Retrotrajo su pensamiento
    a las elipsis poéticas
    en un camino real o imaginario
    que la sostenían viva
    sin olvidar sus cimientos.
    Aun lo recuerda,
    sentado
    frente a la taza de café
    con dos de azúcar.

    Malania

    Imagen propia

  • Poemas

    HOY, LA PAZ

    Hoy la paz, es decir y no hacer,
    son las voces que piden,
    y los que pueden no escuchan.

    Es el no importa, la vida no cuenta,
    sí solo para la estadística.

    Quien muere no se sabe su nombre
    siendo echado al olvido
    mientras queda el llanto del inocente.

    Nadie sabe, nadie entiende
    donde vamos a parar,
    donde terminará todo esto vuelto un río,
    un mar de sangre.

    Hoy la paz tan lejana,
    las palabras vacías
    de un mundo herido.

    Autor: Poeta uruguayo Miguel Márquez

    Imagen: de la red

  • Poemas

    SENTADA SOLA

    Te vi sola y lejana, sentada, guardabas silencio,
    tu voz callada mientras el tiempo se iba.

    Te vi en tu tristeza, quise acercarme pero no pude,
    dejé seguir el momento, no logré entender tu pena.

    No me animé a preguntar, tuve miedo a molestar,
    el viento mecía suave tu cabello, parecía acariciarte.

    Sentada sola estabas, en mí las preguntas,
    ¿Por qué? sin respuestas, cómo saber qué te hiere.

    Te vi y nada pude hacer, cómo calmar tu dolor,
    no puedo olvidar, tú llorabas, tan solo miré sin hacer nada.

    Sentada sola ahí en ese viejo banco de una plaza casi vacía,
    me faltaron palabras para llevarte consuelo,
    me fui también, llorando y no comprendí.

    Autor: Miguel Márquez

    Imagen: Rubén E. Ch.

  • Poesía

    QUISIERA ¡CÓMO QUISIERA!

    Quisiera elevarme contigo,
    sin ayuda, del aire ni del viento,
    acariciar las estrellas sonriendo,
    sin lágrimas,
    expresar lo que siento,
    cada vez que te busco y no te encuentro.

    Quisiera ser el ángel que vela tus sueños,
    quisiera ser luz para alumbrar tu camino,
    quisiera ser el cofre de tus pensamientos,
    que confíes en mí para guardar tus secretos.

    Quisiera compartir tu caminar
    y mirar hacia adelante, siempre adelante,
    compartir tu alegría y tu llanto,
    hasta que mis fuerzas lleguen a acabar.

    Malania

    Imagen: propia


  • Relatos

    TARDES DE DOMINGO

    ¿El mal tiempo nubla los recuerdos?
    ¿De quién? ¿De qué? ¿De cuándo?
    Quizás nuble los suyos pero no los míos.
    Las cosas son como tienen que ser
    y lo que pasó, ya fue.
    Lo recuerdo con una sonrisa en los labios,
    con un corazón alegre por haberlo conocido.
    O no. Y sonrío por no haber tenido la oportunidad
    de continuar viéndolo,
    porque a veces la trastienda no es buena.
    Con lo que fue, fui feliz.
    Y no es que tenga la mente adormecida,
    la tengo lúcida como aquel primer día
    que me acompañó al salir del café hasta la puerta de mi casa,
    un edificio de departamentos de catorce pisos.
    No hubo indecencias, no fue un mal tiempo. 
    Y es por eso que  quedan hermosos recuerdos
    sin llantos ni arrepentimientos.

    Malania

    Imagen: Gentileza de Mariana