VIVIR EL HOY
El destino es desconocido
también el futuro.
Por eso que lo importante es
vivir el momento.
Hoy mi alma se llena de belleza,
alegría, fortaleza
y humana entereza.
Se estabilizan mis emociones,
recargo de nuevo mi energía.
La belleza me acompaña,
me eleva y me anima.
Me conecta con la naturaleza
con la madre tierra divina.Malania
Imagen propia
LA FLOR DEL COLIBRÍ
Llorando en vuelo
una flor le dio albergue.
Día de lluvia.
La lluvia cesó.
Volaron madre e hijo
quedando a salvo.
Agradecidos
encontraron su nido.
Están felices.Malania
Imagen: de la red. Gentileza Ricardo G.
DÍA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN
El 8 de diciembre se celebra el Día de la Inmaculada Concepción, una festividad católica que conmemora el dogma de que María, madre de Jesús, fue concebida sin pecado original.
La fecha se eligió restando nueve meses al 8 de septiembre, fecha en la que la Iglesia Católica celebra el nacimiento de la Virgen.
El Papa Pío IX instauró la fiesta en 1854, y en España se celebra desde 1644. En Argentina, es un feriado inamovible.
La Inmaculada Concepción es una de las fiestas marianas más importantes del calendario litúrgico de la Iglesia católica. Se celebra en todo el mundo y es la fiesta patronal de muchos países, entre ellos Argentina, Brasil, Chile, Italia, Corea, Nicaragua, Paraguay, Filipinas, España, Estados Unidos y Uruguay.
En esta fecha se acostumbra a armar el árbol de Navidad, ya que se cree que así cada hogar recibirá la bendición de la Virgen.Info de la red
Imagen propia (Malania)
CANOA LEJANA
Dos niñas juegan
en el Río Paraná,
nadie las cuida.O sí, las cuidan
Dios, y la Madre Santa
desde la orilla.Una canoa
se divisa a lo lejos.
El sol se esconde.Malania
Imagen: Roxana E. S.
CONSEJO MATERNAL
Hoy, tercer domingo de Octubre, se celebra en Argentina, como todos los años, el Día de la Madre y Día de la Familia.
Esta poesía, cuyo autor es Olegario Víctor Andrade, la recité en uno de los actos escolares de primaria.
No la olvido y creo que no la olvidaré jamás.“Ven para acá, me dijo dulcemente
mi madre cierto día,
(aún me parece que escucho en el ambiente
de su voz la celeste melodía).Ven y dime qué causas tan extrañas
te arrancan esa lágrima, hijo mío,
que cuelga de tus trémulas pestañas
como gota cuajada de rocío.Tú tienes una pena y me la ocultas:
¿no sabes que la madre más sencilla
sabe leer en el alma de sus hijos
como tú en la cartilla?¿Quieres que te adivine lo que sientes?
Ven para acá, pilluelo,
que con un par de besos en la frente
disiparé las nubes de tu cielo.Yo prorrumpí a llorar. Nada, le dije,
las causa de mis lágrimas ignoro;
pero de vez en cuando se me oprime
el corazón, y ¡lloro!…Ella inclinó la frente pensativa,
se turbó su pupila,
y enjugando sus ojos y los míos,
me dijo más tranquila:Llama siempre a tu madre cuando sufras
que vendrá muerta o viva:
si está en el mundo a compartir tus penas,
y si no, a consolarte desde arriba.Y lo hago así cuando la suerte ruda
como hoy perturba de mi hogar la calma,
invoco el nombre de mi madre amada,
¡y entonces siento que se ensancha mi alma!”Texto e imagen de la red.
Biografía:
Olegario V. Andrade nació el 6 de marzo de 1839. Aunque existen discrepancias sobre el lugar donde se produjo el mismo, el acta de su nacimiento y otros datos coinciden en que nació en Alegrete, Departamento de Río Grande del Sur, Brasil.
Falleció en Buenos Aires el 30 de octubre de 1882, a causa de un ataque cerebral.
Su sepelio fue una muestra del reconocimiento general a su obra. Habló el presidente de ese momento, Julio A. Roca, y recitaron sus composiciones poéticas personalidades del mundo de las letras.
Sus restos se encuentran en el Cementerio de la Recoleta, y un busto suyo se halla en el Jardín de los Poetas de El Rosedal de Buenos Aires.