• Poesía

    NO ME LASTIMES

    Una lagartija sutilmente camuflada,
    entre las macetas quedó refugiada.
    Cedrón, lavanda y verde romero,
    en fresco parque vivía encantada.

    De hierbas finas gustaba sin prisa,
    paseaba y soñaba muy confiada;
    sin darse cuenta que en los senderos
    corría peligro, que alguien la atacara.

    De pronto quedó en silencio
    inmóvil, débilmente petrificada.
    Con sus ojitos llenos de lágrimas
    pedía que no la lastimara.

    Me acerqué y en voz muy baja
    le expliqué que no pasaría nada.
    Temblando se me acercó,
    serena, confiada, se subió a mi mano.

    Ahora está entre las macetas
    de peligros resguardada.
    Me ayuda a controlar el ambiente,
    los mosquitos y otras plagas.  


    Malania

    Imagen: propia

  • Poesía

    UN SILENCIO, UNA HISTORIA

    Ahí, donde el silencio respira despacio,
    comienza la magia sin hacer ruido,
    como un pulso escondido en la sombra
    que de pronto, aprende a escucharse sin juicio.

    Nombrar es encender lo invisible,
    darle forma al temblor de lo incierto,
    atar con hilos de tinta y de aire
    lo que huía sin dejar huella a cielo abierto.

    La pregunta y la respuesta nacen juntas,
    se buscan en la misma palabra,
    como si el mundo, al ser pronunciado,
    encontrara su propio sentido.

    Y entonces escribimos,
    no por certeza, sino por abrigo,
    para no extraviar lo que amamos
    en la intemperie del olvido.

    Porque al nombrar, rescatamos instantes,
    les damos un lugar en la memoria,
    y el latido, como un secreto tan nuestro,
    deja de ser silencio y se vuelve historia.

    Malania
    Imagen: propia

  • Poesía

    MAJESTUOSO CIELO

    La luna, costurera del silencio,
    hilvana con hilos de plata
    ilusiones que el sueño desfleca
    en la orilla secreta de las estrellas.

    Se desnuda en su blancura intacta,
    aunque juegue a esconderse
    tras el velo errante de las nubes,
    como quien sabe que ser vista
    también es una forma de misterio.

    La noche, paciente,
    extiende su manto oscuro
    y cobija las luces diminutas
    que laten desde la tierra,
    encendiendo deseos que no se nombran.

    Y desde lo hondo,
    desde ese rincón donde arde lo invisible,
    emergen los sueños,
    ligeros, obstinados,
    alzando su vuelo sin permiso.

    Suben,
    como si supieran el camino,
    como si el cielo los llamara por su nombre.

    Y allí,
    en lo inmenso,
    donde todo parece comenzar de nuevo,
    se vuelven parte
    del majestuoso
    y azabache cielo.

    Malania

    Imagen: M. Julián T.

  • Poesía

    CON LOS OJOS ABIERTOS

    Hay historias que nacen despacio,
    como si el tiempo dudara en contarlas,
    y sin embargo crecen,
    se enredan en la piel
    como un susurro antiguo que nos reconoce.

    Caminamos dentro de ellas sin darnos cuenta,
    con los ojos abiertos y el asombro intacto,
    preguntándonos en silencio
    si esto que arde tan suave
    puede ser verdad.

    Porque hay instantes
    que no piden permiso para ser eternos,
    que se instalan en el pecho
    como un latido nuevo,
    como algo que no sabíamos que buscábamos.

    Y entonces el mundo se vuelve ligero,
    como si todo encajara sin esfuerzo,
    como si el sueño,
    ese que guardamos sin nombre,
    decidiera, por fin, sucedernos.

    Y no queremos despertar.
    No por miedo,
    sino porque, por primera vez,
    la vida se parece demasiado
    a lo que siempre imaginamos en secreto.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poesía

    YERBA MATE HORIZONTE

    Desde el monte misionero,
    hasta el sol de cada aurora,
    late fuerte en la memoria,
    la labor de tanta gente,
    de Empresa Agro San Roque,
    que a la tierra siempre honra.

    Yerba Mate Horizonte,
    compañera del sendero,
    trae el perfume del monte
    y el canto del yerbatero.

    En el claro amanecer,
    va alegrando corazones,
    nutre el alma con su fuerza,
    y despierta ilusiones.

    Da vigor para el trabajo,
    para luchar cada día,
    como un abrazo caliente,
    que regala su energía.

    Y cuando el sol se va yendo,
    pintando rojo el terrón,
    unos mates compartidos,
    dan descanso al corazón.

    Porque en cada ronda amiga,
    entre charla y resplandor,
    vive Empresa Agro San Roque,
    sembrando esfuerzo y labor.

    Y si es con lluvia o con sol,
    siempre acompaña su sabor.
    Con Yerba Mate Horizonte,
    en todo hogar hay calor.
    Nadie puede resistirse,
    a su agradable aroma y sabor.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poesía

    MISTERIOS CELESTIALES

    Zurce la luna en el cielo
    ilusiones deshiladas,
    entre estrellas plateadas
    va bordando su desvelo;
    la noche tiende su velo
    sobre luces terrenales,
    y en impulsos naturales,
    extendiéndose en el día,
    alzan su vuelo en sueños,
    buscando en lo alto del cielo
    los misterios celestiales.

    Malania

    Imagen: Alejandra de Comodoro R.

  • Poesía

    POETA VERSERO

    Dijo un kiosquero un día,
    mientras cebaba un mate,
    “este que pasa cantando
    lleva versos en el aire”.

    Y no se equivocó el hombre
    con su mirada certera,
    soy cantor de lo sencillo,
    soy versero por madera.

    No preciso de papeles
    ni tinta para escribir,
    me brotan coplas del alma
    como el río al discurrir.

    Traigo rima en la palabra
    y en el pecho un tambor viejo,
    que repica cuando el viento
    me susurra algún consejo.

    Soy de canto improvisado,
    de guitarra y polvareda,
    de esos que alzan la tonada
    cuando el silencio se queda.

    Y si alguien duda y pregunta
    qué soy cuando me presento,
    le contesto sin rodeos:
    soy poeta en movimiento.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poesía

    ME VOY O ME QUEDO

    ¿Me voy o me quedo? Pesa la balanza,
    los huecos duelen, mas son necesarios;
    cuidarlos es de espíritus valientes,
    quedarse es dar al tiempo a su templanza.

    ¿De qué partir, si incierta es la esperanza
    de hallar en otros rumbos lo esperado?
    Si el alma duda, el paso apresurado
    se vuelve sombra fría en lontananza.

    La única partida no elegimos,
    la que al final nos borra del camino;
    las otras nacen donde decidimos.

    Si sanas son las raíces, su destino
    es florecer con fe, como intuimos:
    ningún jardín es libre de espino.

    Malania

    Imagen: propia

  • Poesía

    RESILIENCIA Y ADAPTACIÓN

    Ser flexibles en la vida,
    como una flor que no resiste al viento,
    sino que lo escucha
    y aprende su lenguaje secreto.

    No son solo los pétalos
    que se atreven a brillar en la mañana;
    hay raíces silenciosas
    abrazando la tierra con paciencia,
    y un tallo que sostiene sin quejarse
    la belleza que luego se regala.

    Así también somos:
    una red de fuerzas invisibles
    que se entrelazan para sostenernos,
    aunque a veces olvidemos
    todo lo que nos habita.

    Ojalá cada quien se permita florecer
    aun cuando el cielo se nuble,
    aun cuando el tiempo pese
    y las estaciones parezcan no perdonar.

    Porque el color no desaparece,
    solo se esconde
    cuando dejamos de mirarnos con luz.

    Y no es la vida la que apaga el brillo,
    sino el miedo que, en silencio,
    nos convence de no desplegarnos.

    Pero basta un gesto suave,
    un acto de ternura con uno mismo,
    para volver a erguirse,
    para recordar que incluso en lo difícil
    la flor no deja de ser flor,
    y siempre, siempre,
    encuentra la forma de mostrarse al mundo
    para ser admirada.

    Malania

    Imagen: Gentileza de Ricardo Gamero

  • Poesía

    LUZ VIVA

    (Soneto)

    Hay cuentos que la vida va tejiendo
    con hilos de imposibles y de latido,
    y al vernos en su cauce detenidos
    sentimos que es un sueño sucediendo.

    Creerlo se hace frágil y tremendo,
    pues todo luce claro y sin sentido,
    como si el tiempo, en calma suspendido,
    dejara al alma al borde de su estruendo.

    Y así, sin despertar, nos sostenemos,
    tomando cada instante como un puente
    que une lo soñado con lo cierto.

    Porque en su luz tan viva comprendemos
    que a veces lo más hondo y sorprendente
    es vivir lo imposible ya despierto.

    Malania

    Imagen: Roxana E. S.