• Poesía

    ME VOY O ME QUEDO

    ¿Me voy o me quedo? Pesa la balanza,
    los huecos duelen, mas son necesarios;
    cuidarlos es de espíritus valientes,
    quedarse es dar al tiempo a su templanza.

    ¿De qué partir, si incierta es la esperanza
    de hallar en otros rumbos lo esperado?
    Si el alma duda, el paso apresurado
    se vuelve sombra fría en lontananza.

    La única partida no elegimos,
    la que al final nos borra del camino;
    las otras nacen donde decidimos.

    Si sanas son las raíces, su destino
    es florecer con fe, como intuimos:
    ningún jardín es libre de espino.

    Malania

    Imagen: propia

  • Poesía

    LUZ VIVA

    (Soneto)

    Hay cuentos que la vida va tejiendo
    con hilos de imposibles y de latido,
    y al vernos en su cauce detenidos
    sentimos que es un sueño sucediendo.

    Creerlo se hace frágil y tremendo,
    pues todo luce claro y sin sentido,
    como si el tiempo, en calma suspendido,
    dejara al alma al borde de su estruendo.

    Y así, sin despertar, nos sostenemos,
    tomando cada instante como un puente
    que une lo soñado con lo cierto.

    Porque en su luz tan viva comprendemos
    que a veces lo más hondo y sorprendente
    es vivir lo imposible ya despierto.

    Malania

    Imagen: Roxana E. S.

  • Poesía

    ILUMINADA POR LA LUNA

    Entre las nubes, tímida y callada,
    la luna surge, reina del desvelo,
    y alza su luz, tan pura como el cielo,
    sobre la historia humana enamorada.

    Testigo antigua, eterna, sosegada,
    ha visto el ir y venir del tiempo incierto
    y guarda, en su mirada de universo,
    la verdad simple, que siempre, va callada.

    No es la conquista lo que al alma llena,
    ni el paso audaz que al triunfo nos encamina,
    sino el instante vivo que resuena.

    Así la luna, en su vigilia fina,
    nos recuerda que el ser no está en la pena,
    sino en habitar la vida que ilumina.

    Malania

    Imagen: M. Julián T.

  • Poemas

    FLORIDO AMANECER

    PRIMAVERA
    Brotando va la vida en cada esquina,
    el aire huele a flores y esperanza,
    renace el campo en júbilo y bonanza,
    se enciende el sol con llama cristalina.

    La brisa canta en voz dulce y divina,
    se esconde el frío, tímido, en la balanza,
    y el corazón al gozo se abalanza,
    cuando la luz del día se avecina.

    Los árboles se visten de colores,
    el río danza al paso de su canto,
    las aves dan su música al instante.

    Oh primavera, reina de las flores,
    nos das la fe que olvida todo llanto,
    y el mundo entero brilla deslumbrante.

    Malania

    Imágenes: de la red y propias