Poemas

EL ALFIL

 
 
 
 
Inundado en su guaría,
sintió antojo ambulante,
de mullidos caramelos,
que en piel de su amada
había probado un día.
 
Abdicó el intento
sus fuerzas viajaron
se arrebató el tiempo
al tiempo que quiso
volver un segundo.
 
No llores villana
no llores primor
no todo está perdido,
sí, lleno de dolor
nada fue previsto
nada se planeó
solo fue el destino
el sendero cambió
en lejana noche
al invierno eternizó. 
 
Imagen: R. E. Ch. 

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