MASCOTA OBSERVADORA
El aire del ambiente me transmite una sensación de calma y curiosidad. La mascota de mis nietas, Kiara, como una especie de guardiana, observa en silencio las luces del otro lado del río. Tal vez se siente atraída por el brillo distante, pero también mantiene una distancia tranquila, como si estuviera reflexionando sobre lo que ve.
Con sus ojos fijos en una lancha, parece captar cada pequeño movimiento del agua, como si pudiera predecir lo que sucederá a continuación. Su concentración es total, y su aguda percepción la hace estar siempre un paso adelante. Al seguir la lancha con interés, parece como si quisiera entender su destino, como si fuera parte de un misterio que ella sola debe resolver.
La lancha comienza a alejarse lentamente, y la mascota, que nunca se equivoca, intuye que hay algo más en esa travesía. Tal vez siente que la lancha se dirige hacia un lugar desconocido, o quizás presiente un cambio en el viento, una alteración en el agua… Algo está por suceder, pero, ¿qué será? ¿La lancha llegará a su destino sin contratiempos, o algo la hará detenerse?
La perra sigue observando, y en ese instante, podría ocurrir algo que cambiará todo: tal vez un giro inesperado en el río, o una luz que parpadea y alerta a la mascota de que no todo es lo que parece. ¿Qué crees que ocurrirá?Malania
Imágenes: Rox E. S.
HISTORIAS DE OTROS
Al caminar por calles
con o sin nombre,
de asfalto o de tierra,
adoquinadas o empedradas,
veo a gente que levanta cosas,
que junta lo que otros han tirado,
han perdido o desechado.
Seguramente ya no necesitan
o porque les estorba.
Han formado parte de alguna vida
de historias quizá no repetidas.
Y me concentro en ella,
en la señora Sofía,
que a veces la acompaño
a la carnicería, panadería,
supermercado o a la misma Iglesia.
Ella se detiene y junta
clavos oxidados o no,
tuercas y tornillos,
trozos de sogas o cuerdas
pedazos de chapa o madera,
de lana o de arpillera.
Caños finos o gruesos,
trozos de alambre
o de algún tipo de cable.
Llaves viejas y oxidadas,
botellas de vidrio vacías
o con algún resto de licor.
Y así podría nombrar
Muchos objetos más.
Quién sabe
cuánto recuerdo encierra
cada objeto rescatado.
Son historias de otros
y también será la de Sofía.Malania
Imagen: de la red
ROSAS AL AMANECER
En el silencio del alba, al despertar,
un ramo de rosas me vino a iluminar.
Sus pétalos rosados, suaves y finos,
hablan del cariño en largos caminos.Cada flor, un suspiro de tu ser,
una caricia que llega sin entender,
y en su fragancia siento tu amor,
te agradezco en cada susurro, en cada flor.Gracias por el gesto que llena mi alma,
por regalarme este instante de calma,
al alba, cuando el sol apenas se asoma,
mi corazón late, agradecido y te honra.Malania
Imagen: Gentileza de Ernesto Rucho
TACURÚ Y FLORES
Un nido de hormigas bajo el sol,
un sinfín de pasos en tierra roja y oscura,
mientras las flores de violeta al viento
bailan suaves, llenas de ternura.Las hormigas se apresuran en su marcha,
y las flores, quietas, se mecen en calma.
Dos mundos en danza, tan distintos,
pero ambos guardan paz en el alma.Malania
Imagen: Propia
SENCILLAMENTE…TODOS LOS DÍAS
Te veo,
en las hierbas esbeltas
del verde más hermoso.
Te percibo,
a través de las manzanas,
orgullosas
del rojo más aromático.
Te degusto,
en las frutillas
pintorescas,
del dulce más jugoso.
Te escucho,
a partir del crocante
de las almendras más finas.
Te siento,
hasta en las peras
suaves como las paltas,
amarillas, verdes, rojas,
¿acaso el color importa?
Lo importante es:
que te veo…te percibo…,
te beso…te escucho…,
te abrazo…te siento…
¡Te quiero!Malania
Imágenes: Rubén E. Ch. y de la red.
LATIDO DEL CORAZÓN
Quisiera crear una vida,
con números pitagóricos,
con raíces y potencias,
entre llaves y corchetes.
Con pentagramas del cielo,
entre nubes blancas, lilas,
rosas y celestes…Quisiera crear una vida,
con cuentas pitagóricas,
en enternecido azul
de una noche tranquila,
cuando mi corazón,
en latido acelerado,
las voces ocultas interpreta.Entonces, iré rumbo al amor
y la luz guardará su belleza.Entonces, escucharé una voz,
que me dirá, eres poeta…Malania
Imagen propia
MIELERO
En el bosque donde crece el cactus,
bajo el sol ardiente, un mielero danza,
entre espinas y flores, su canto es un lazo,
tejiendo en el aire dulzura y confianza.Las lianas se enredan en sueños ocultos,
bailan al viento, como susurros suaves,
y en el jardín, donde la vida se asienta,
cada hoja brilla, luego se marchita y cae.En su vuelo ligero, el mielero se asoma,
trae en su pico la comida a sus pichones,
alimenta la vida con su canto y su aroma,
regando bosque y jardín con sus emociones.Malania
Imagen: Rosana G. B.
EL TERO TICO
En un vasto campo de verdes praderas y colinas suaves, vivía un tero llamado Tico. Era conocido por su elegante plumaje gris oscuro, negro y blanco y su característico grito agudo que resonaba a gran distancia. Cada mañana, al alba, Tico se levantaba temprano para recorrer su territorio y asegurarse de que todo estuviera en orden.
Un día, mientras exploraba cerca de un arroyo, Tico vio algo inusual: una bandada de aves desconocidas había llegado al campo. Eran aves grandes con plumaje brillante y un comportamiento algo extraño. Tico, siendo el guardián del campo, decidió investigar. Voló hacia ellas con su característico vuelo enérgico y les preguntó qué hacían allí.
Las aves le respondieron que estaban buscando un lugar seguro para anidar. Tico, siempre dispuesto, les ofreció su ayuda para encontrar el lugar perfecto. Juntos exploraron el campo, y Tico les mostró los mejores lugares para construir sus nidos, asegurándose de que estuvieran alejadas de los depredadores y con suficiente comida cerca.
Con el tiempo, las aves nuevas se establecieron allí y, bajo la guía de Tico, el campo se llenó de vida y color. Él se convirtió en un amigo querido para las nuevas aves, y su grito ya no solo resonaba en ese lugar, sino que también se mezclaba con los nuevos cantos que llenaban el aire.
Así, el tero demostró que ser un buen guardián no solo significa proteger tu hogar, sino también ayudar a otros y hacer nuevos amigos. Y así, el campo se convirtió en un sitio amplio, aún más alegre y armonioso gracias al espíritu generoso de Tico.Malania
Imagen: Roxana E. S.
EL PERRO Y EL LAGO
En la orilla de un lago tranquilo,
donde el sol besa el agua sin final,
juega un perro con aire festivo,
mientras el día se viste de cristal.Sus patas mojadas en el reflejo,
dejan huellas en la arena dorada,
y su cola, como un alegre festejo,
se agita al ritmo de la corriente alada.El agua murmura canciones suaves,
y el perro, con la mirada curiosa,
sigue el curso de las olas suaves,
y salta en cada espuma jocosa.Los peces juegan al escondite,
entre las rocas del lecho tibio,
y el perro, con un salto infinito,
los observa con ojos de desafío.El sol se despide en tonos dorados,
y el lago susurra un último cuento,
mientras el perro, cansado y amado,
se acurruca en la arena, en dulce aliento.El agua sigue su curso sin prisa,
y el perro sueña con nuevas aventuras,
en un mundo donde la calma avisa,
que la amistad y el agua son ternuras.Malania
Imagen: Noelia G.
AVE MAÑANERA
La naturaleza con sus tiempos y sus momentos diferentes nos inspiran y nos producen alegría o tristeza, y a veces simplemente nos induce al silencio.
De pronto rompe la monotonía el canto de un pájaro, el ladrido de un perro, el maullido de un gato, el rugido de un motor que vuela a lo alto con sus alas de metal.
Al observar y contemplar surgieron estos haikus:Bajo el cielo azul
visita mañanera.
Un zorzal canta.La mariposa
sin desplegar sus alas
posa y descansa.Malania.
Imagen: M. Julián T.
Imagen: Rosana G. B.