POETA DE LOS ÁRBOLES
A Paulina, de niña no le gustaba dar lecciones orales frente a sus compañeros de clase y prefería los exámenes escritos.
Pero sí le gustaba estudiar de memoria poesías y declamarlas en los actos escolares.
Siempre la elegían para eso, y disfrutaba poder decirlas sin cometer errores.
Amaba las rimas consonantes más que las asonantes.
Cuando adolescente, más que escribir le gustaba leer. Devoraba cuanto escrito encontraba a su paso. Pero las revistas y diarios, siempre hojeaba todas las páginas antes de empezar a leer, y –nunca supo por qué- siempre comenzaba por las últimas –de atrás hacia adelante-.
Su madre la solía recriminar porque mientras almorzaba proseguía con la lectura. Luego, cuando ya se había recibido de maestra, abandonó ese hábito por respeto a las personas que compartían la mesa.
Comenzó a escribir textos para niños, luego de amor y desamor. Pero hoy día le apasiona escribir sobre la naturaleza. Le gusta ilustrar sus escritos con fotografías propias o de personas allegadas, y que conocen su inclinación por ese tema.
Son fuentes de inspiración, el firmamento en todos sus momentos y colores, con o sin nubes. El mar le apasiona, las flores, los árboles –sobre todos los de constitución rara-. A veces comparte la foto de alguno de esos árboles con su amigo Manuel, que también es un aficionado por ese tipo de imágenes.
El rocío depositado sobre las hierbas y hojas de los árboles, o la tierra mojada, perfuman el ambiente al igual que las enredaderas de jazmines, eso afirma Paulina.
Y cuando leyó en algún sitio web que hay una “poeta de los árboles”, se identificó y se sintió su clon. La otra, dice ser amante de las hojas caídas, pero Paulina prefería y prefiere amar las hojas en pie, verdes y coloridas.
Hoy día descarta escribir poesías tristes, prefiere las bondades naturales y los animales, todo lo que da alegría a sus días.
MalaniaImagen propia
AMOR Y DESAMOR
No te extrañes si te digo
como si fuera un niño
pues qué cosa es un poeta
si no un niño perdido,
solitario entre la muchedumbre,
inquieto y vulnerable,
como un pétalo de flor en la tormenta.Que aquí, muy dentro de mí
y a lo lejos sigo siendo
tu hombre enamorado
el que se mira en tus ojos
y se ríe. Feliz.Así muy dentro de mí,
río también
al entender esta ilusión
imposible.Hoy en silencio me digo
que la mujer es
un hondo abismo
que no puedo entender.Una mujer, que si la amamos,
y si también nos ama
es el vértigo mismo
irrefrenable, incansable, brutal
diosa en plenitud de vida.Yo hoy, aun
sabiendo que es imposible
solo espero que me quieras
si tú quieres…Creo que cuando
me doy cuenta que
soy únicamente un hombre
-me parece que lo soy-
nada más que
por quererte
y que solo a tu amor,
contento
me doblegaría.A la distancia hoy
me recuerdo
a ese hombre con alma de niño
que una vez movió sus labios
para declarar su amor
que lloró de felicidad
expresándolo y que
nunca,
nunca fue correspondido.Ahí, es el preciso instante
en el cual el hombre
que finalmente soy
siente el peso de la verdad
y guarda silencio
para no llorar más.Aun así, si…aún así,
te doy gracias, mujer
ilusión joven de mi vida
por el milagro infinito
de saber
que puedo aun amar así
aunque vos no me ames.Autor: Rubén E. Ch.
Imagen: Gentileza de R. E. Ch.
CEBRAS
“Los problemas empezaron cuando las cebras de rayas blancas comenzaron a odiar a las de rayas negras”. Es lo que pienso de las personas, si bien todos somos semejantes e iguales ante los ojos de Dios, o simplemente ante el Universo, hay algunos (o tal vez muchos) que odian a vecinos, a sus compañeros de estudio o de trabajo, a la gente que no comparte las mismas ideas, ya sea de política, religión u otro aspecto de la vida. Tratan de hacerles daño de cualquier manera y gozan con la tristeza y el malestar ajeno.
Nunca los voy a entender ni comprender.
¿Seremos como las cebras? Que no podemos ver que todos somos iguales, y que al finalizar nuestra misión en esta vida, no nos llevaremos nada ni siquiera nuestro cuerpo?
No cuesta nada tratar de entender al que piensa diferente, al que tiene otra visión de la vida. La envidia, el odio, el desamor, y tantas otras cosas malas son las que destruyen el corazón, el alma y la vida misma.
Gracias querido amigo Patricio por compartir el texto de la fuente.Malania
Imagen de la red.CARICIAS DEL SOL
He vivido pendiente de ti
también he sufrido tu ausencia
pero he gozado con tu presencia
con tus versos y poemas
escritos con tus manos
intercalados con el aroma
del café y el cigarrillo
en madrugadas de insomnio
o en horas trasnochadas
sin música, sin brillo.
Letras que eran, son y serán
caricias al corazón, a la vida
al amor y al desamor.
Pese a tu ausencia
el adiós nunca existió
solo cartas sin respuestas
olvidadas en algún rincón.
En calladas madrugadas
el tic tac del reloj
presumido me despierta.
Hoy me acaricia el sol.Malania
Imagen: J. A. T.
HOY, MAÑANA Y SIEMPRE
¿Vendrán los Reyes Magos?¿O simplemente pasarán?Se irán con la lluvia,lluvia de luces y coloreslluvia de amores y desamores.De estrellas fugacesde luna tardíay sol recién amanecidocayendo en sus fauces.Lluvia de risas y abundanciade hambre y de lágrimasde idas y venidaspor el andén de la vida.Me resisto a dejarte irme resisto a olvidarte.Quiero tu lluvia de saberescolgadas en letrasen renglones de poemas.No quiero quedarmecon el agua fría de la lluviacon la noche oscuracon el canto solitario de la luna.Te quiero a ti.Quiero tu cálida lluviahoy, mañana y siempre.
Quiero que hoy
los Reyes Magos me traigan eso,
lo que dije que quiero.Imagen: propiaVENTANA ABIERTA
No desconozcas el canto.
No calles tus palabras.
Concluye tus proyectos
y cierra los acuerdos.
Deja que cicatricen los huecos
que quedaron anclados
en tu triste corazón
como huellas del desamor.
Abre las ventanas
y deja que pase el aire
con la brisa del amor
esa que camina lento
en espera de que un día cualquiera
la invites a pasar
para acariciar tu corazón.Imagen: Julián T.