¿TE DEJO O SIGO CONTIGO?
Estoy aquí sentada en la playa,
Esperando que la marea
Me traiga nuevas ideas
Mi dilema: ¿Dejarte o seguir adelante?
Las razones que tengo para estar contigo
Son poderosas:
Nuestras mascotas,
El carro nuevo cada año
Los viajes en crucero por el Mediterráneo,
Y hasta las acciones en la empresa “Atlántico”
No más importante… sentir tu mano caliente
Cuando me acuesto cada noche, dispuesto a acariciarme.
En cuanto a la lista para emprender la huida
Es más variada y florida,
Tanto, que dejaría pasmada a nuestra terapista
Fumas y el cigarrillo queda impregnado hasta en los candelabros
Me besas con ese olor a tabaco que luego… no puedo quitarlo
Me tocas con dedos amarillos barnizados de alta nicotina
Te encanta el licor… como si fueras una pimpina
Creo que eres un ser de madera antes que un humano
Cuando te pasas de tragos, te muestras más alegre que un gitano:
Bailas, cuentas chistes, pareces un encanto
Cuando se va el efecto, vuelves a convertirte en un enano:
¡Pobre, cabizbajo, ensimismado como una ostra en un lago!
El efecto dura poco y la caída es mayor que la elevación
Que te da la euforia por el alcohol.
¡De las faldas… ni hablar!
Te fijas hasta en un palo de escoba que pueda caminar
Me faltas el respeto en cualquier centro comercial
Cuando pasan al frente las chiquillas con ropaje llamativo
Tiras piropos como pañuelos en una corrida de toros
Tu sonrisa amarilla, se ensancha
Hasta dejar tres grandes arrugas en tu cara
Por eso y por muchas razones estoy en este dilema,
Ahora, ¿Qué haré sin marido?
¿De qué conversaré con mis amigas?
Si ellas… se centran sólo en su peso,
Y en las “travesuras” de sus hombres viejos
De mi Julián… tengo cuentos… hasta para regalar
De él, hay mucho material
Para crear muchos más…
¡Pienso… que no lo debo dejar!Autora: Sira Vargas de Biheller
Imagen: propia (Malania)
LAGOS DEL SUR
Lo más hermoso, digno de ser visitado,
son los lagos del sur oeste argentino,
espejos que guardan en su seno callado
el cielo azulino y el monte divino.Sus aguas reposan, claras, infinitas,
acarician orillas de bosque y colinas;
sus brisas despiertan nostalgias benditas,
sus olas susurran un canto genuino.Oh! lagos del sur, paisajes sagrados,
tesoro sereno, por siempre admirado.Malania
Imagen: propia
ESPEJO DEL LAGO
A orillas del lago, los árboles sueñan,
sus ramas se inclinan, el viento las peina.
Se asoman al agua con gesto callado,
como si en el fondo buscaran su pasado.El cielo se esconde en la piel del estanque,
y el mundo se invierte en su lienzo tan blanco.
La brisa que flota sin prisa ni engaño,
el tiempo se dobla en ese remanso.Sus hojas, reflejos de un verde profundo,
dibujan dos mundos pintados en el espejo.
Y el alma que mira, muy sola en silencio,
se encuentra a sí misma flotando en el tiempo.Malania
Imagen: Mirta A.
MASCOTA PERDIDA
En un rincón sereno del bosque, una perrita cansada se acurrucaba junto a un árbol. Había pasado el día explorando y jugando, pero el calor y la fatiga la habían vencido. Sus pequeños ojos se cerraban lentamente mientras el sol comenzaba a bajar en el horizonte.
Un perro curioso, que paseaba por la playa cercana, notó las huellas en la arena que se dirigían hacia el bosque. Siguiendo el rastro, llegó hasta la perrita dormida. La observó con ternura y, con un ligero movimiento de su pata, la despertó.
Al instante, el suave murmullo del lago cercano se hizo más evidente. La perrita, al ver al perro y al reconocer la familiaridad de su compañía, se levantó con renovada energía. Juntos, siguieron las huellas que conducían hacia el lago.
Mientras el sol se ocultaba, el lago de aguas tranquilas reflejaba los tonos dorados y rosados del atardecer. El brillo del lago parecía acunar el final del día con una paz serena. Los dueños de la perrita, preocupados y buscando en la arena, finalmente llegaron al lago y, al ver a su mascota sana y salva, sus rostros se iluminaron de alivio y alegría.
Reunidos a la orilla del lago, el perro, la perrita y sus dueños compartieron un momento de tranquilidad y regresaron a la casa. Las huellas en la arena y el resplandor del atardecer eran un recordatorio de que, aunque el día había sido largo, el final era perfecto y lleno de gratitud.Malania
Imagen: de la red
EL PERRO Y EL LAGO
En la orilla de un lago tranquilo,
donde el sol besa el agua sin final,
juega un perro con aire festivo,
mientras el día se viste de cristal.Sus patas mojadas en el reflejo,
dejan huellas en la arena dorada,
y su cola, como un alegre festejo,
se agita al ritmo de la corriente alada.El agua murmura canciones suaves,
y el perro, con la mirada curiosa,
sigue el curso de las olas suaves,
y salta en cada espuma jocosa.Los peces juegan al escondite,
entre las rocas del lecho tibio,
y el perro, con un salto infinito,
los observa con ojos de desafío.El sol se despide en tonos dorados,
y el lago susurra un último cuento,
mientras el perro, cansado y amado,
se acurruca en la arena, en dulce aliento.El agua sigue su curso sin prisa,
y el perro sueña con nuevas aventuras,
en un mundo donde la calma avisa,
que la amistad y el agua son ternuras.Malania
Imagen: Noelia G.
PALMERAS DESPEINADAS
En el lago de tus sueños,
donde el viento juega libre,
despeinando a las palmeras,
en baile con frenesí.El frío de la mañana
las despierta susurrante,
pero el calor del mediodía
les da caricias con fulgor constante.El viento las enreda
en una danza sin fin,
mientras el lago refleja
un cielo celeste y sutil.Entre palmeras despeinadas,
y el frío que se esconde,
se funde el calor de tus besos
sin testigos de cuándo ni dónde.Y así en este paisaje,
donde el viento va y viene,
el frío y el calor se encuentran,
y el amor nunca se detiene.Malania
Imagen propia