PACIENCIA AMONTONADA
De Silvia Beatriz Carvallo
El poema brota y crece
como se abren las hojas,
de una bromelia encendida
en el borde del abismo.
Parece q se cae y queda
levemente suspendida,
la palabra aun no escrita
pensada apenas sentida.
También puedo pensar
en las que crecen en racimos.
Dulces nostalgias de aquello
en recuerdo sostenido.
Ya vendrán días más suaves
sin calcinantes soles,
sin dolores o presagios
ya vendrán horas mejores.
Es que estoy en esta vida
resbalando en la cornisa
entre vientos del norte
sostenidos por la brisa.
Hoy me llama la ternura,
hoy me busca la dulzura.
Me he perdido por un rato
en el sonar del aparato.
Es el timbre, es el ruido
la campana de salida.
Paciencia amontonada
en una sola repisa.Autora: Silvia Beatriz Carvallo
Imagen: Malania
A TRAVÉS DEL VENTANAL
Ella perdió a su madrey la vio cómo se iba.El conocimiento de la verdadno alivia su tristeza.La verdad ni la sinceridad,la fuerza ni el cariñoson capaces de curar la nostalgia.Lo único que puede haceres atravesar ese doloresperando aprender algo de él,aunque todo lo aprendidono le sirva para nadala próxima vez que la tristezahaga su visita de improviso.Lejos de sentirse oprimidapercibió una corriente singularen sus patas blancas.Holló la alfombra en la que dormíay se dirigió al ventanalse detuvo a mirar las gotas de lluviay el temblor de las verdes hojas.Su mirada jugó con ellasy se alegró con lo que veía.Cada cualcrea el paisajeque tiene ante sus ojosa su gusto y medida.Lo hace bello y alegreo lo detesta y entristece.Ella sigue el curso de los díascon su pelaje gris negruzcoy sus botas blancas de fantasíaen sueños de algarabía.MalaniaImagen: M. J. T.RETROSPECTIVO
Imagen: Artista colombiana Beatriz González
Nacía un nuevo lunes y con el díauna triste luz sobre el horizonte.Se sentía vaciado o quizás, rebasado.Toda su vida de tribunose había ido colmando y vaciando solaquedándose a sus espaldas el mundo jurídico.Pero avanzabaformando parte de esta tierraazotada por el inviernocomo un espino atrofiadode hojas y flores marchitas.Llovían guijarros sobre sus díasperseguido por la mala rachaesa que él mismo fue creandoa su paso por la tierradañada por crudas nevadas.Y nunca escampabaporque él espantaba las buenas ondas con su jorobaesa que lo inclinaba cada vez máspara hundirlo en su propia nostalgiaesa que él mismo creabasin otro motivomás que su misma pesadumbrey su infinita falta de fe en sí mismoy falta de fe en nadieni en alguien que una vezle tendiera su mano para abrazarloy que él mismo se dedicóa rechazarla y anularla.Malania¿MÁGICO?
Como gotas de estrellas y luna llenacon perfume a rocío la brisa plenami amanecer se iluminócon la alegría de tus palabrasesas que una noche arrebatóel viento en luna nuevaescondiéndolas en sus bolsillosarrancándome suspiroscolor nostalgia de Nochebuena.MalaniaImagen: J. A. T.NOCTURNIDAD
Hay fotografías que representan diferentes estados de ánimo, una imagen puede expresar más que cien palabras.
La soledad, depresión, angustia, nostalgia. Pueden ser pasajeras o no.
Hay gente que se aisla y no pide ayuda. Quizás por el mismo estado de ánimo, o por miedo o vergüenza.
Otras se vuelven tóxicas para la sociedad que la rodea y cuando quiere levantarse comienza con manotazos de ahogado, que sin saberlo puede colmar la paciencia del otro y puede lastimarlo.
La imagen que he puesto hoy, tiene un significado diferente y está hecha con amor.
Cuando recibí esta fotografía, no hizo falta averiguar donde había estado el emisor. Comprendí la franja horaria en que la pudo haberla tomado. Nocturnidad a la vista.
Su intención había sido esperar la salida del sol para fotografiar ese momento. Se parece en eso a su abuela, -sale a caminar antes de la salida del sol justamente para contemplar el amanecer-.
Esta vez no fue en la playa, fue a la orilla del río.
Los grillos lo acompañaron con su canto y se fue a dormir con el trino de gorriones y zorzales.
La juventud de hoy no tiene problemas de horario cuando está de vacaciones.Malania
Imagen: LUA T.
A LO ALTO
DESDE LO ALTOMentes flotantes en denso aireen la inmensidad de la gran urbebocinas que aturden hasta al más sordoy yo buscando un punto desde lo altoquizás en una esquina o en la vereda de enfrente.Por ese camino vas sobre tus pies, paso a pasosobre la acera de baldosas que salpicansin darse cuenta de la pulcritud de tus pantalones griseso quizás vas por el túnel subterráneoobservando al gentío, fuente de inspiración constante.Tu corbata rosa fucsia todavía ilumina mis pupilastal como la base del obeliscoesa enorme mole que distingue a la gran ciudadcuadro que merece la admiracióndel visitante diurno o nocturnodonde me sumo para no sucumbiren la nostalgia del no saber de ti.Malania
Imagen propia.
FELIZ DÍA DE REYES
Hay momentos en la vida que son inolvidables como el Día de Reyes.
No recuerdo mi primer regalo pero sí el último, un corte de tela de plumetí, no más de un metro.
Yo era muy flaquita y así me llamaban en mi adolescencia: “Flaquita”, y con un poco de tela me confeccionaban un vestido. En esa época la única ropa hecha (ya confeccionada) que se conseguía para comprar en tiendas, eran camisas y pantalones para hombre. No había blusas ni remeras como ahora. Las modistas confeccionaban la ropa de dama.
Esa mañana del 6 de enero, abrí la ventana donde había puesto mis zapatos con la ingenuidad de niña de 7 años, y encontré envuelto en un papel, el corte de tela de color verde claro con círculos blancos, muy pequeños. Sobre los zapatos de mi hermana había una bolsa con ciruelas rojas. Eran los últimos regalos de Reyes, porque yo misma lo descubrí ante mi hermano mayor y mi cuñada, el papel que envolvía la tela era conocido, lo había visto en su casa y las ciruelas eran de la planta de la casa de mi tía. Y al decírselo, todos rieron. Después no hubo más regalos para esa fecha.
Con la tela, mi hermana mayor, que se había graduado hacía unos años como Profesora de Corte y Confección en la Escuela Profesional de Mujeres, se encargó de hacerme un hermoso vestido.
Este día me trae mucha nostalgia, y una leve brisa me hace sonreír cuando también te recuerdo a ti. Siempre hablábamos de este tema y de otros tantos recuerdos.
¿Esa brisa vendrá desde donde estás? .
Aun te recuerdo y nunca te olvidaré.Malania
Imagen de la red.
SOY Y NO SOY
No soy como la Puya mapucheque florece a los cuarenta y muere.No soy un Baobab verdeque sólo tiene hojas cuando llueve.Tampoco un meteoritofragmentado sobre la tierra.No quiero ser un relicariodonde solo pueda guardar recuerdos.Quiero evolucionar contigo o sin tien el tiempo y con esmero.Ser vertiente a pesar de la distanciaque tampoco es extensa.Un manantial de amordonde puedas apoyar tu hombro.Que podamos disfrutar alegrementedel hecho de estar vivos y conscientes.No quiero nostalgia ambulanteni tampoco indiferencia cortante.Tampoco quiero sonrisas vacilantes.Prefiero amanecer en soledady vivir bajo el sol radiantea pesar de los días fríosque seguramente seránpasajeros caminantes.Sé que el sol está y que se brindasin esperar actos pendencieros.Al fin y al cabo:Quisiera convertir en una antorchalos restos de nuestro naufragiosi es que hubo naufragio…Para darte en las mañanas cálidas o fríasmuchos mimos entre besos y abrazos.Malania.Imagen propiaATARDECER EN TUCUMÁN
Haikus
Vasto atardecer
cubierto de fragancias
se pierde en el sol.Desde aquel día
con nostalgia armónica
las cuerdas callan.Malania
Imagen propia
FRUTOS MULTICOLORES
Te embriagaron las lunas,
las albahacas perfumadas
y algunas palabras perdidas
en poemas dedicados a nadie
que te han llenado de nostalgia.
Pero quizás más tarde
podrás cosechar los frutos
esos que hoy has sembrado.
Te llenarás de alegría
con el aire entrecortado
por el viento vagabundo
y el agua de lluvia derramada
desde una nube envidiosa.
Pero a la vez ríe airosa
por haber colaborado
para que surjan bellas frutas
bajo la luz de la luna
o del sol a mediodía
para llevar a la mesa
multicolores manjares.Malania
Imagen: R. E. Ch.