• Relatos

    QUÉ ES Y A QUÉ SE DEBE

    La pereza, desgano o “fiaca”, como decimos en Argentina, es un estado que sumerge al ser humano, en pasividad total.
    Con solo pensar que estoy sin hacer nada, acostada en la cama, me genera «pinchazos» como si tuviera espinas. Y por supuesto doy un salto y me siento, y mayormente, voy directamente a la ducha para quitarme la modorra. Es una forma muy particular y personal.
    Aunque no necesariamente ocurre en la cama, -aunque eso es lo más común- puede ser en un patio o una galería, o en cualquier otro lugar de la casa.  
    Sé que hay gente que disfruta del no hacer nada, o sea, de la pereza. No la critico, porque a veces el cuerpo lo necesita, eso dicen.
    Supongo que tener pereza no se debe a no tener nada qué hacer, sino a no tener ganas de hacerlo.
    Me gustaría saber qué opina el lector o lectora.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poesía

    ANFIBIO MASCOTA

    El sapo de mi casa
    me mira, me mira,
    cuando limpio el patio
    lo veo y me da risa.

    El sapo de mi casa
    me mira y me guiña
    quiere que lo bañe
    con vino y con piña.

    El sapo de mi casa
    persigue mosquitos,
    también otros insectos
    con su lengua fina.

    El sapo de mi casa
    vive entre las plantas,
    se esconde de las perras
    en una enorme lata.

    El sapo de mi casa
    canta por la noche
    y cuando es perseguido
    duerme bajo el coche.

    Malania
    Imagen: Reyna

  • Poemas

    AROMAS PERDIDOS

    Sentados en un banco
    guardando silencio
    aspirando aromas perdidos
    captando fragancias
    de un pasado que parecían regresar.
    En ese patio siempre retumbarían
    las voces de los que allí vivían.
    Pensaron en voz alta:
    “Nada se tira a la basura
    porque cada cosa encierra un recuerdo”.
    Cuando decidieron marcharse,
    el tiempo pasado allí les había dejado
    una sensación de placidez
    y se marchaban contentos.
    Por el camino, comentaban
    la extraña y agradable experiencia vivida
    mientras viajaban de regreso a casa.

    Malania

    Imagen:  propia