TESTIGO ENTRE FLORES
En la vereda del tiempo
donde nada se detiene
sobre la verja de hierro
se cuelga un buzón de acero.
Quién sabe qué esconde adentro.
Es testigo de los sueños
bajo la lluvia y el viento
guarda muchos misterios
con esperanzas que vienen
quizás desde muy lejos.Detrás del buzón, las azaleas
son cómplices, tal vez espías,
imaginan dolores y risas,
cartas que a veces tienen prisa
y otras que no desearían ser vistas.Las flores bailan con la brisa
brillando como en sonrisas,
sus pétalos susurran secretos
celebrando en fucsia la vida
pintando historias infinitas.Malania
Imagen: Gentileza de Rubén E. Ch.
BORDANDO ESPERANZAS
Susurra el silencio entre las sombras,
los destellos de luz se destacan
bajo el manto de la bruma nocturna.
Suspiros del viento como sueños anhelados
en la penumbra bajo un cielo estrellado,
van tejiendo y bordando esperanzas sin miedo.
Los sueños vuelan alto en ecos compartidos
entre muros, detrás de montañas y mares
latiendo en hilos de un destino no resuelto.
Son sueños, son deseos infinitos
que nacen en las noches con estrellas
o en las tempestuosas y sin ellas.Malania
Imagen: Javier A. T.
COMO CONO TRUNCADO
En el corazón de una ciudad futurista, se alzaba un edificio que llamaba la atención de todos los que pasaban por allí. Era una estructura moderna, con una forma de cono truncado que reflejaba el sol en sus paredes y ventanas. Sus pisos se iban reduciendo en tamaño a medida que ascendían, dando la impresión de que el edificio estaba a punto de ser lanzado hacia el cielo.
Este edificio, no solo era una obra arquitectónica, sino también un símbolo de la innovación. Los habitantes de la ciudad y los turistas habían aprendido a apreciar la singularidad del cono truncado, que era mucho más que una simple edificación: era un punto de encuentro para la comunidad, un centro de atracción artística y un lugar de reflexión y meditación.
En su punto máximo de altura, había una terraza abierta al público. Desde allí, se podía observar toda la ciudad con una vista panorámica impresionante. En una tarde despejada, la joven artista Amalia subió a la terraza con una misión: capturar la esencia del lugar en su lienzo.
Mientras pintaba, Amalia no pudo evitar sentir una conexión especial con el edificio, que no solo parecía un faro de progreso, sino también un guardián de los sueños y aspiraciones de quienes vivían a sus pies. La forma truncada del cono representaba, para ella, los desafíos que se enfrentan al alcanzar grandes alturas, pero también la promesa de que siempre había un horizonte nuevo por descubrir.
Amalia concluyó su pintura justo cuando el sol comenzaba a ponerse, y el edificio reflejaba una gama de colores cálidos que parecían fundirse con el cielo. Con una sonrisa satisfecha, miró su obra y supo que había capturado algo más que una imagen. Había capturado el espíritu de la ciudad y la esperanza que emanaba de aquel monumento moderno.
La artista grabó un recordatorio tangible: de que los sueños, aunque desafiantes, siempre encontraban su camino hacia el cielo.Malania
Imagen de la red.
EN BLANCO Y NEGRO
En el lienzo del día,
blanco y negro se despliegan,
las sombras sueltan ecos
como piedras en el suelo.
La noche profunda y plena
ha quedado atrás,
se oculta con sus sueños
detrás del gris del cielo.
Entre el contraste de claros y oscuros
se desvelan los momentos puros
de un mundo lleno de emoción
que en cada tono lleva su propia canción.Malania
Imagen propia
LOS CACTUS DEL PUERTO
En el puerto de Barcelona,
donde el cielo celeste se funde
con el azul profundo del mar,
se alzan los barcos, majestuosos,
como sueños anclados en el horizonte.La gente pasea,
un río de pasos y sonrisas,
mientras el sol acaricia sus rostros
y el viento juega con sus cabellos.Los cactus, en su silencio espinoso,
vigilan desde las rocas,
guardando historias de tiempos pasados,
susurrando secretos del desierto
al abrazo salado del mar.El puerto es un lienzo vibrante,
donde cada día pinta nuevas aventuras,
y el cielo celeste, testigo eterno,
se extiende infinito,
como el deseo de todos aquellos
que sueñan con horizontes sin fin.Malania
Imagen propia
LUNA LLENA EN NOCHES DE INVIERNO
Noche fría y silenciosa, baila la soledad sin importarle,
al compás de la brisa helada.
El cielo limpio muestra su luna bella y radiante,
la puedo ver muy aseñorada.
Deja su magia a través de su luz llena de encanto
como buscando a los enamorados.
Luna llena en noches de invierno
sigues tan firme iluminando la madrugada.
Algunos hablan de amores, tú con el sol,
por eso hoy tan elegante para esperarlo al amanecer.
Luna llena en noche de invierno nunca te duermas,
estaré esperando por ti
para pedirte toda tu magia realice mis sueños.
Autor: Miguel MárquezImagen de la red
BAJO LA MISMA LUNA
Cruzando valles se va,
camina lento en su soledad llena de silencio.
Carga una pena, deja una lágrima
y el viento parece hablarle como diciéndole quien sabe qué.
Va con la luna iluminando el camino, lleva sus sueños,
vive feliz aunque la vida le haya quitado recuerdos.
Canta alivios, escribe versos que hablan por sí solos,
abraza las ganas dejando ir alguna ilusión.
Bajo la luz de la luna, consigo el tiempo,
pasan los días marcando años de tanta nostalgia.
Todo es ayer con el hoy lado a lado mirando a lo lejos,
buscando lo que no ha de volver mientras sigue marchando.
Autor: Miguel MárquezImagen de la red.
PALMERAS DESPEINADAS
En el lago de tus sueños,
donde el viento juega libre,
despeinando a las palmeras,
en baile con frenesí.El frío de la mañana
las despierta susurrante,
pero el calor del mediodía
les da caricias con fulgor constante.El viento las enreda
en una danza sin fin,
mientras el lago refleja
un cielo celeste y sutil.Entre palmeras despeinadas,
y el frío que se esconde,
se funde el calor de tus besos
sin testigos de cuándo ni dónde.Y así en este paisaje,
donde el viento va y viene,
el frío y el calor se encuentran,
y el amor nunca se detiene.Malania
Imagen propia
A VECES
A veces las palabras enmudecen, el verbo no acude, el silencio se impone y el latido se acelera cuando el alma habla sublimando el instante en que acontece lo más bello. A veces las preguntas no importan, los obstáculos no impiden el movimiento, mis cielos flotan y se dispersan en la inmensidad de tu universo. A veces se acrecienta la intensidad del deseo por detener el tiempo, paralizar la maquinaria que envuelve con su sonido el transcurrir del tiempo y permanecer en la misma constelación en que nuestras almas vibran eternamente.
A veces, ocurren cosas tan espectaculares solo con tu recuerdo que no necesito verte para sentir en mí el suave fluir de tu aliento. A veces, muchas veces, tantas veces como mi corazón te llama, tantas veces como mi alma te presiente, tantas veces como en sueños tus visitas se prolongan en las horas en que mis desvelos te pertenecen, en los momentos de calma cuando solo tu respiración se escucha desde mi silencio.
A veces, muchas veces, casi tantas veces como años tiene la noche de los tiempos me elevo hacia los crepúsculos sabiendo que entre los rojos fuego del firmamento me esperas y me abrazas confundiéndonos con lo etéreo.
A veces, muchas veces, no es necesario que estés presente físicamente, tu recuerdo puebla mis noches, tu alma conmigo danza, tu corazón palpita al unísono con este corazón que no requiere pronunciar palabras para expresar el amor que mi Ser hacia el tuyo siente.
Siempre, y no solo a veces, el cuerpo se delata y se agita al compás del melódico latido de los corazones que se abrazan, de las almas que se reconocen, se acarician y se estremecen al contacto de las vibraciones que ambas desprenden. A veces con desesperada nostalgia se extrañan, se buscan y se encuentran bajo el sutil manto de estrellas que el Universo les ofrece como morada eterna.
Autora: Escritora española Marina Collado Prieto
Imagen de la red
A TU MANERA
A veces el murmullo de la brisa
me confunde los sentimientos.
No comprendo el silencio de tu amor por mí.
Cómo ignorar cuando hablas
entre los pasos del viento.
Cómo comprender el silencio que hay en ti.
Cuando duermes entre mis brazos,
en cada anochecer acurrucada
por el amor que tú ignoras,
acariciando tu cuerpo sin palabras.
Te siento suspirar entre tus sueños
sin frutos, lastimándome
por tu diferencia de amarme a tu manera.Malania
Imagen: Javier A. T.