• Poesía

    YERBA MATE HORIZONTE

    Desde el monte misionero,
    hasta el sol de cada aurora,
    late fuerte en la memoria,
    la labor de tanta gente,
    de Empresa Agro San Roque,
    que a la tierra siempre honra.

    Yerba Mate Horizonte,
    compañera del sendero,
    trae el perfume del monte
    y el canto del yerbatero.

    En el claro amanecer,
    va alegrando corazones,
    nutre el alma con su fuerza,
    y despierta ilusiones.

    Da vigor para el trabajo,
    para luchar cada día,
    como un abrazo caliente,
    que regala su energía.

    Y cuando el sol se va yendo,
    pintando rojo el terrón,
    unos mates compartidos,
    dan descanso al corazón.

    Porque en cada ronda amiga,
    entre charla y resplandor,
    vive Empresa Agro San Roque,
    sembrando esfuerzo y labor.

    Y si es con lluvia o con sol,
    siempre acompaña su sabor.
    Con Yerba Mate Horizonte,
    en todo hogar hay calor.
    Nadie puede resistirse,
    a su agradable aroma y sabor.

    Malania

    Imagen: de la red

  • Poesía

    RESILIENCIA Y ADAPTACIÓN

    Ser flexibles en la vida,
    como una flor que no resiste al viento,
    sino que lo escucha
    y aprende su lenguaje secreto.

    No son solo los pétalos
    que se atreven a brillar en la mañana;
    hay raíces silenciosas
    abrazando la tierra con paciencia,
    y un tallo que sostiene sin quejarse
    la belleza que luego se regala.

    Así también somos:
    una red de fuerzas invisibles
    que se entrelazan para sostenernos,
    aunque a veces olvidemos
    todo lo que nos habita.

    Ojalá cada quien se permita florecer
    aun cuando el cielo se nuble,
    aun cuando el tiempo pese
    y las estaciones parezcan no perdonar.

    Porque el color no desaparece,
    solo se esconde
    cuando dejamos de mirarnos con luz.

    Y no es la vida la que apaga el brillo,
    sino el miedo que, en silencio,
    nos convence de no desplegarnos.

    Pero basta un gesto suave,
    un acto de ternura con uno mismo,
    para volver a erguirse,
    para recordar que incluso en lo difícil
    la flor no deja de ser flor,
    y siempre, siempre,
    encuentra la forma de mostrarse al mundo
    para ser admirada.

    Malania

    Imagen: Gentileza de Ricardo Gamero

  • Poesía

    LA TIERRA DEL INSTANTE

    Mientras leía, a través
    del cristal de la ventana,
    lo que no estaba escrito,
    descubrí que el silencio
    también tiene palabras.

    El otoño no borraba,
    solo en espacios sembraba
    memorias nuevas, vivas,
    en la tierra del instante.

    Aquel recuerdo, tan bello,
    dibujado por el otoño,
    no era pasado,
    sino una puerta entreabierta
    respirando futuro.

    Y lo eterno no dudaba,
    aprendía a nacer
    sin urgencia,
    como quien entiende
    que el tiempo también acaricia.

    Así llegó,
    como certeza suave,
    igual que la lluvia
    cuando canta
    en un sonar y resonar
    y todo florece.

    Malania

    Imagen: Rosana G. B.

  • Cuentos

    LA CANCIÓN DE JACINTO

    El tiempo es una piedra pesada que se hundió en el fondo del lago. Los días son idénticos a los atardeceres y las noches se sienten infinitas. Este rincón de tierra permanece cercado por un bosque de colosos que vigilan el paso a cualquier otro mundo posible. Aquí, la vida siempre tuvo el ritmo de las ondas mansas que Jacinto contemplaba desde su balsa de madera joven.

    Jacinto era la fuerza del pueblo. Lo recuerdo con los brazos curtidos por el sol y la espalda ancha como un remo de encino. Cuando era muchacho, sus cabellos oscuros bailaban con el viento de la tarde mientras traía la pesca en redes que siempre parecían a punto de reventar. Las mujeres se asomaban a las puertas para verlo pasar; traía consigo el olor del agua viva y el brillo de las escamas plateadas que relumbraban bajo el sol. Jacinto era el pescador más grande de nuestra historia; su nombre significaba alimento y orgullo. Caminaba por las calles con paso firme, vistiendo sus harapos de faena con la dignidad de un rey de agua dulce.

    Una tarde, el bosque decidió hablar. El sonido vino desde las raíces de los árboles.

    (El cuento continúa) se puede seguir leyendo en la web del autor Eduardo Leñero: https://puroscuentos.com/

    Imagen: del autor

  • Poesía

    EN SUS SUAVES MANOS

    Quizá en lo alto, donde el silencio es más denso,
    algo germine sin tierra ni ruido,
    y lo que decimos se vuelva raíz
    en una claridad que no se ve, y no se ha ido.

    Observa su paso firme,
    como si el error no lo rozara,
    como si el camino se abriera solo
    bajo la certeza de su andar pasara.

    ¿Qué guarda en sus pequeñas manos?
    destellos que no se extinguen,
    porque hay luces que no ceden
    aunque la noche las rodee.

    Inventaremos otra forma de alcanzar lo lejano,
    una manera más amplia de tocar lo que crece,
    y dibujar en lo alto aquello que espera
    ser nombrado, y sin prisa se estremece.

    Dime, en un hilo de voz,
    si lo que somos coincide con lo que decimos,
    o si andamos buscando aún
    la forma exacta de reconocernos.

    Malania

    Imagen: propia

  • Poesía

    MONTAÑAS DE NUBES

    Las montañas guardan silencio
    bajo un cielo que respira nubes,
    azules profundas se pliegan
    como pensamientos antiguos al viento.

    El verde se extiende, paciente,
    un latido manso de la tierra viva,
    mientras los árboles, altos centinelas,
    escriben su fe en el aire que cautiva.

    Todo parece detenerse un instante:
    ni prisa, ni ruido, ni miedo.
    Solo el mundo siendo mundo,
    y el alma aprendiendo a quedarse.

    Malania

    Imagen: M. Julián T.

  • Poemas

    ACHIRA

    La flor, a gusto no se sentía,
    pensaba cómo embellecer su imagen.
    Consultó con el verde de las hojas
    y con la tierra caliente a mediodía.
    Cuando se despertó,
    en un soleado día,
    el amanecer la sorprendió:
    unos de sus pétalos
    vestían de otro color.
    Quizás la tierra roja
    y un rayo de sol
    forjaron en ella ese otro color.
    La flor agradeció
    y por mucho tiempo
    erguida y esbelta, permaneció.
    Ni el calor de mediodía
    esta vez la sofocó.

    Malania

    Imagen: propia

  • Poemas

    SUÉLTAME, QUE ME DESHAGO EN GEOMETRÍAS

    Suéltame…
    que sin ti también existo:
    soy gaviota dibujada en el reverso de una sombra,
    un día que se pliega en sí mismo
    y estalla en fragmentos de azul inventado.

    No me extravío cuando me ausento;
    soy flor suspendida en un hilo de silencio,
    raíz que no toca tierra
    porque la tierra decidió volverse humo.

    Soy brújula sin cardinales,
    ciclo que se abre y se cierra
    en un punto que nadie nombra;
    soy barca que navega en mares sin agua,
    mares hechos de respiraciones que no recuerdo.

    El amor no es nudo ni ancla,
    es un eco que se curva
    y se disuelve antes de alcanzar la boca;
    un destello que no promete,
    un tacto que no persiste.

    El tiempo dejó de existir
    cuando las agujas se volvieron pájaros,
    y yo aprendí a caminar
    sobre la línea invisible
    que separa la forma del deseo.

    En esa frontera sin bordes
    mi fuerza se expande,
    y no depende de nada…
    ni siquiera de mí.

    Malania

    Imagen: propia

  • Efemérides,  Poesía

    DÍA DE LOS FIELES DIFUNTOS

    A nuestros difuntos,
    ¡Una oración  y luz para su evolución!
    ¡Qué descansen en santa calma!
    Rodeados del amor de Dios.
    Hoy en su día,
    Celebramos su  vida
    Su paso por la tierra
    ¡Ha sido lo mejor!
    De ellos, tenemos ADN
    y experiencias, que nos
    ayudaron en el crecimiento  interior.
    Son muchos aquellos que conocimos:
    Compañeros de trabajo, familiares, amigos…
    A los cuales  extrañamos
    Cada mañana, al levantarnos
    Y en la noche, al acostarnos…
    Es la ley de la vida,
    Algunos mayores, parten
    para dar espacio a otros que nacen
    En este juego infinito 
    De almas en circulación:
    Unos llegan, otros se despiden…
    Para regresar a otros planos,
    en este círculo indetenible de la creación…

    Autora: Sira Vargas De Biheller

    Barquisimeto- Estado Lara. Venezuela

    Imagen: Gerardo S. V.  y de la red.

  • Prosa Poética

    LIBERTAD CONDICIONADA NO ES LIBERTAD

    Flotamos como nubes y nos sentimos libres hasta que ellas se choquen y como lluvia o granizo nos caigamos a la tierra.
    Nadamos libres con un salvavidas puesto hasta que ese salvavidas se resquebraja con el correr de los días por el sol, las lluvias y otros factores hoy desconocidos.
    La Argentina está dividida como estas nubes de la imagen. Unos mirando al este y los otros hacia el oeste, norte o sur. O como en el océano, las olas se ondulan con el viento,  y el agua corre hacia donde sopla con más intensidad, a veces la marea es baja y otras, inundan las costas.
    La persona que obra con odio o por resentimiento, no sabe que a la larga puede tener consecuencias muy graves e irreversibles. Son las personas que no se fijan y no valoran las cosas buenas que hacen los demás por el bienestar de la población. Es lamentable que obren de esa manera, que uno se sacrifique por ellos y ellos miran a un costado o dan la espalda.
    En fin…es para pensarlo ¿no?

    Malania

    Imagen: Rosana G. B.