Minicuentos

POLVO ROJO

A través de la ventana, los días de lluvia o días de mucho polvo parecían detener el tiempo en aquel rincón rodeado de monte silvestre y palmeras secas. Las piedras ásperas y el suelo rojizo guardaban el calor de la jornada, transformando la tarde en un verano caliente e sofocante.

De pronto, un crujido de piedras rompió el silencio del paisaje solitario. En el vidrio quedó una ventana golpeada por el polvo que levantó un autobús al atravesar la calle de tierra roja, perdiéndose cuesta arriba por la colina lejana.

A través del cristal sucio, el sendero parecía evaporarse en la distancia junto a las palabras perdidas que nunca llegaron a pronunciarse antes de aquel viaje. Sin embargo, al asentarse lentamente la nube colorada sobre la vegetación, el horizonte despejó el camino empedrado trayendo consigo una brisa suave y la certeza lejana de que siempre nace un nuevo día.

Malania

Imagen: Jorge G. T.

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