• Poesía

    VAPOROSA

    Misteriosa
    se balancea con el viento.
    Adsorbe corpúsculos
    diminutos de la flora.
    Se asoma
    y el balcón adorna.
    Afloran zarcillos
    expanden su aroma.
    Atrae sonrisas
    de algunas personas
    cuando sobre ella
    se posa una alondra.
    Un canto a la vida
    la tristeza borra.

    Malania

    Imagen: M. J. T.

  • General

    ATARDECER DOMINGUERO

    Durante toda la mañana el crepúsculo se cernía gris sobre el barrio, pero a la tarde y a la distancia, el color naranja pintaba el cielo y colmaba de buen humor a todos, con luces resplandecientes que se reflejaban en el lago.
    Durante la mañana el agua bajaba borboteando por las calles terradas y otras de piedras, que por la misma erosión, emergían lavadas por la lluvia.
    Ella, desde el primer piso contemplaba junto a la ventana las siluetas de palmeras y otros árboles que se fundirían con el anochecer. Mientras él preparaba la comida, los perros del barrio esperaban el convite.

    Malania

    Imágenes: N. C. G.

  • General

    EL FARO


    Surcando el mar de los instintos, a tientas, las olas acarician la ribera.
    En un ir y venir insinuante,  tientan a adentrarse en lo profundo de sus aguas. La marejada y su bravura tiñen de blanca espuma las húmedas  arenas donde se yergue el faro que penetra con su luz hasta la calma donde nacen las mareas.
    Autor: Patricio Massa.

    EL FARO.

    Un mar bravío
    por los impulsos del viento
    rompe las olas contra la ribera
    dejando marcas mojadas,
    azotando toda la costa.
    La tímida playa de arena
    queda sumergida
    bajo el agua helada.
    El faro es testigo
    de la crueldad marina
    con que los peces bailotean
    buscando un respiro.

    Son dos escritos sobre un mismo tema pero con puntos de vista diferentes.

    Malania Nashki

    Imagen de la red

  • General

    GUARDIANES EN LA NOCHE

    El oído del perro es muy desarrollado, pueden escuchar mucho mejor que los seres humanos. Son capaces de oír frecuencias que nosotros ni siquiera escuchamos. El movimiento de sus orejas ayuda a registrar la naturaleza y la fuente.
    El oído del perro es muy selectivo, lo que significa que se puede dormir escuchando la TV, pero se despierta tan pronto como escucha algo no relacionado con el sonido de la TV, los perros filtran sólo lo que quieren oír.
    Algunos perros pueden predecir los terremotos días antes de que se produzcan, sin embargo los científicos aún no tienen una idea sobre cómo sucede. Los expertos creen que es debido a la detección de sonidos de alta frecuencia procedentes de la tierra o las vibraciones del suelo.
    También se ha detectado que los perros son capaces de saber cuándo su dueño está regresando a casa a pesar de estar a una larga distancia. Se cree que tiene algo que ver con la telepatía y el nivel de conexión entre el perro y su propietario.
    Muchos de estos animales son abandonados a la buena de algún transeúnte de bien que ama a los animales y los rescate. O terminan deambulando por las calles antes de que se los lleven a algún refugio para perros, y quedan a la espera de que alguien los lleve en adopción.
    Los perros del barrio no tienen dueño pero están muy bien alimentados. Su pelaje brilla y es suave. Se acercan y protegen a quien les da de comer, también piden mimos. Ante cualquier ruido ajeno a los habituales, se ponen en alerta y ladran para ahuyentar a cualquier intruso o malviviente.
    Simplemente, son adorables y dignos de reconocimiento como guardianes de la noche.

    Malania

    Imagen: N. G.

  • General

    AROMAS COMPARTIDOS

    En un mundo borroso del crepúsculo vespertino
    pasean los últimos claros de un día que está muriendo.

    Desde la lejanía del tiempo
    el aroma de café se despliega envolvente
    al ver una resquebrajada ausencia.

    Ella recuerda otras tazas de café,
    otras copas de agua mineral sin gas,
    en silencio desgastado y triste.

    Sus ojos van recorriendo palabra tras palabra
    pronunciadas con mimos intermedios.

    Ya no le importa cómo se presenta la noche,
    si habrá luna brillante o si será cerrada y oscura.

    El susurro del aire acaricia su oído,
    mientras desmenuza su melancolía
    embriagándola de los recuerdos
    de otras mañanas, de otras tardes
    de aquellos otros aromas compartidos.

    Malania
    Imagen: propia

  • General

    DETALLE

    En un mapa detallado,
    que no me sirve
    y con marco desafilado,
    vierte mi mente
    los recuerdos imperfectos
    que de a poco, cayendo
    lejos de tu lado,
    muy lentamente,
    van palideciendo.
    Malania

    Fotografía de la web MujerEstilo

       
  • Haikus

    UNA MIRADA AZUL

    Eras pequeña
    maullabas sobre un muro,
    herida estabas.

    Te alcé en mis brazos
    te curé las heridas
    y bebiste agua.

    Estás preciosa,
    además cariñosa,
    de ojos azules.

    Malania

    Imagen: M. J. T.


  • General

    TU NOMBRE

    La oscuridad en pleno día
    interrumpió
    su arrebato emocional.
    Aterrada solitaria observó.
    Las nubes viajaban irónicas
    como deflectores inocuos
    en medio de la tormenta.
    Las fragantes flores
    fueron cayendo poco a poco
    besando el suelo rojo
    empapado por la intensa lluvia.
    Miró al cielo y rogó,
    su destino estaba en juego,
    rocas ígneas y rugosas
    se agolpaban en cadena.
    Una ráfaga helada
    atravesó
    el umbral de sus pupilas.
    ¿Era ella o era otra?
    Deletreaba el nombre
    escrito en el espejo del gran ventanal.
    De pronto en un giro
    las nubes se volvieron violetas,
    de los tallos erguidos
    resurgieron los húmedos pétalos,
    desaparecieron las rocas,
    y cesó la lluvia.
    Las letras en el ventanal
    versaban tu nombre.
    Ella lo pronunció y pensó:
     ¿Lo digo?…

    Malania

    Imagen de la red

  • General

    ALEGRÍA DEL HOGAR

    Así se llaman estas flores: Alegría del hogar.  O quizás tengan otros nombres, como tú o como yo cuando transitamos en redes.
    ¿Por qué he de llamarme siempre igual? Si se me ocurre puedo ser Paula o  Paula del Rocío, María Eulalia, o Malania o Poeta X, o Anna como mi madre, o Elsa Paulina como lo eligió mi padre y así me han bautizado.
    A veces pienso si en vidas anteriores -si las he tenido- pude haberme llamado así: Paula o  Paula del Rocío, o María Eulalia o Malania, Anna o Poeta X, o como ahora.
    ¿A quién puede interesarle si me llamo de tal o cual manera? Salvo para los asuntos legales que debo respetar el nombre y el apellido que está impreso en mi documento.
    A veces pienso si en esas vidas he sido persona, o planta o tal vez un animal.
    Porque hoy día me siento feliz pudiendo salvar a uno de ellos. Me entristece ver morir una planta por falta de cuidado o un animal abandonado.
    O quizás porque van pasando los años y me vuelvo más sensible, me conformo con lo que tengo, soy feliz cuando los demás lo son, en fin…las cosas simples y sencillas son las que toman más valor en mi vida. Me duelen las disputas, las peleas por nada, por egoísmo o por envidia. ¡Me duelen tantas cosas ajenas! pero voy aprendiendo a no hacerme mal por ellas. La vida me ha enseñado que no vale la pena. Cada día se aprende algo nuevo, con los años las experiencias vividas me han enseñado mucho, quizás lo suficiente como para ser como soy, y estoy conforme con ello. ¿Me he vuelto conformista? Quizás un poco sí, pero de lo que estoy segura es que todo lo que hacemos, algún día de alguna manera se nos retribuye, mal o bien, según lo que hemos hecho y cómo lo hemos hecho. Vale mucho la intención. Es por eso también que es mejor hacer el bien aunque te hagan algo mal.
    Hoy me conformo y valoro la ALEGRÍA DEL HOGAR, MI HOGAR Y LA DE MI FAMILIA. Y también me alegro por la de mis amigos y amigas y todas aquellas personas que de alguna manera forman parte de mi día a día.

    Malania

    Imagen: R. M. T.

  • Poemas

    RECUERDOS

    Corroía
    el apelotonado tiempo
    con su voz
    mesurada y grave.
    Su discurso
    salpicado de expresiones sabias
    se plasmaba
    en vaporoso encanto.
    La magia
    de su mirada inteligente
    la hacía estremecer
    cuando en danza
    su imaginario
    magnífico caballo salvaje,
    su humedad palpitaba
    por los poros abiertos
    de su tibio cuerpo.
    El apelotonado tiempo
    se disolvió
    en un crudo invierno.
    Su cara de superioridad
    erigió un vacío
    difícil de sortear.
    Se alejó
    con ese modo nato
    de vestir refinado
    dejando una vela hinchada
    al compás del frío viento.
    No me quedo con el aire
    ese que no sirve
    para destruir murallas
    y simplemente
    racheado sopla en el muelle.
    Me quedo con un recuerdo,
    bello recuerdo,
    la lluvia de una tibia ducha
    resbalando por su piel
    y mis manos sumergiéndose
    por los rincones
    más ocultos de su cuerpo.

    Malania

    Imagen de la red.