BREVE Y NO TANTO
Hay amores que se cuentan en años,
y otros,
que se cuentan en latidos.
Veintiséis inviernos compartidos,
veintiséis veranos de pinceladas imperfectas,
de rutinas, risas, silencios,
y cuatro pimpollitos floreciendo entre las manos.
La vida parecía eterna,
hasta que la salud, caprichosa y cruel,
decidió arrancarle el último chiste al cielo.
Y el cielo, necesitado de risas, se lo llevó.Dicen que “lo bueno, si breve, dos veces bueno”.
Pero nadie enseña qué hacer cuando lo bueno termina.Pasaron los años…
y creo que fue él quien lo envió.
Como quien deja una luz encendida,
para que el alma no vuelva a dormir en penumbras.
Entonces llegaron otros años
muy distintos en mi vida diaria.
Pocos para el calendario,
infinitos para el corazón.Ya no hubo sombras.
Ni una sola pincelada negra.
Todo era tibieza, como cuento de hadas,
manos encontrándose a tiempo,
amor del bueno, diferente,
del que no necesita promesas
porque ya habita en la calma.
Y otra vez la salud,
jugó a ser despedida.Los veintiséis años se fueron,
con su hermosura y sus tormentas
Los otros años fueron breves.
Quizá demasiado breves,
sin oscuridades aún en noches
sin luna ni estrellas.Ahora entiendo:
que la vida no mide los amores en tiempo,
sino en la huella que dejan.
Porque hay personas
que viven décadas a nuestro lado,
y otras,
que en apenas un suspiro,
nos enseñan para siempre,
cómo se siente el amor de otra manera.La historia tiene sus profundidades,
muy delicadas, por cierto.
Amores distintos, inmensos,
tiempos diferentes,
cada cual con sus matices.
Mucho tiempo, suficiente.
Poco tiempo, dos veces bueno.
La medida real no es la duración,
sino la intensidad con la que se vive.Malania
Imagen: de la red
SIN MENTIRAS
Mis labios
entre montañas de aguardiente
se funden
con el cauce de tu río
y en el volcán de tu cuerpo
el néctar apasionado fluye
estremeciendo piel y huesos
hasta dejarnos exhaustos.Malania
Imagen: propia de museo
ASADO CAMPERO
Ni crudo, ni quemado.
Es una fiesta poder disfrutar
de un riquísimo asado,
durante muchas horas preparado,
por gente especializada,
no porque se haya iniciado
en el arte culinario,
ni siquiera lo ha estudiado.
Aquí prima la experiencia
y el amor por la tarea,
porque un rico asado
debe estar a punto:
ni crudo ni quemado.Malania
Imágenes: propias
TE DI PROMESAS DE AMOR
Te dije un día: jamás me alejaría,
pero la vida
me fue llevando por otro camino,
hoy siento pena y dolor.Aunque lejos esté,
no puedo dejar de pensarte,
estando en mi soledad, mucho te extraño,
mientras una lágrima mi rostro recorre.Te di promesas de amor
y no las pude cumplir,
atrás quedó la serenata olvidada
con aquel ramo de flores que te iba a regalar.Hoy siento tanta nostalgia
al no tenerte a mi lado,
sé que soy, seré amante a la antigua,
queriéndote con el corazón.Autor: Miguel Márquez
Imagen: de la red
GRACIÁN Y NERUDA
FRASE DE BALTASAR GRACIÁN
Esa frase célebre no pertenece a Pablo Neruda. En realidad es una adaptación del famoso aforismo “Lo bueno, si breve, dos veces bueno”, escrito por el pensador y escritor español Baltasar Gracián en su obra Oráculo manual y arte de prudencia (1647).
A lo largo de los siglos, esta expresión ha mutado en la cultura popular hacia distintas formas, como “de lo bueno, poco” o “lo bueno que dura poco es doblemente bueno”. Sin embargo, el concepto original apunta a que la brevedad aumenta el valor de las cosas positivas y reduce el impacto de las malas.
Atribuirle a Pablo Neruda la frase “lo bueno, si dura poco, es doblemente bueno” es una confusión muy común.
En realidad, el poeta chileno es autor de versos sobre la brevedad del amor, como “Es tan corto el amor y tan largo el olvido”.Y su frase más famosa:
“Para que nada nos separe, que nada nos una.”
Información e imágenes de la red. EL ECO DE LA TREGUA
Bajo la luz que no juzga,
donde el viento es un susurro,
se desmorona el muro
que la soberbia dibuja.
Ya no hay voz que nos estruja
con el peso del ayer,
pues sanar es aprender
que detrás de cada herida,
hay una historia escondida
que solo busca entender.No es el rigor de la espada
lo que rinde a la verdad,
es esa dulce humildad
de la mirada calmada.
La palabra, ya lavada
de la hiel y del reproche,
no trae sombras de noche
ni el trueno del desamor;
solo el bálsamo mejor:
la paz tras el trasnoche.Acepto tu herida y la mía
como causas del destino,
compañeras de camino
en esta geografía.
Que la paz sea la guía
y el silencio nuestro aliado,
pues lo que fue perdonado
ya no pesa en el oído:
es solo un nido tejido
en el alma, con cuidado.Malania
Imágenes: propias

LA IRA Y EL HAMBRE
Mi hijo era pequeño, pero ya sabía hablar. Aun así, en ciertos horarios lloraba, se enojaba por cualquier cosa, nada le venía bien. Hasta que descubrí que un poco de leche tibia con té o con cacao en su mamadera lo calmaba. Era hambre lo que tenía, pero nada quería, nada lo conformaba, solo su mamadera. Así fue que cuando ingresó a la escuela primaria, yo lo esperaba en casa con una mamadera llena, porque sabía que si no tomaba la leche, se pondría histérico jaja. Y hasta ahora, ya tiene 47 años y cuando está con hambre, cuando por trabajo pasa el mediodía de largo sin almorzar como corresponde, “se pone loco”, por supuesto que sabe alimentarse bien.
La crisis económica mundial es uno de los factores responsables de la ira en las calles, de la violencia, a causa del hambre.
Por supuesto, no descarto otros, como el desamor, el dolor físico por alguna dolencia, y todo lo que mencionas en tu post.Malania
Imagen: de la red
SENTIDAS PALABRAS
Prefiero una palabra a la luz del sol
dibujada en la arena de una hermosa playa
o pronunciada en la brisa suave
de un amanecer temprano.
Retener las palabras más hermosas
para vestir de colores los poemas
que manan de la memoria
sin perturbar el silencio.
A veces las palabras nacen de sueños
otros de la certeza de un amor sin dueño.Malania
Imagen: propia
LLAMA ENCENDIDA
HAIKUS
Muy silenciosa
la distancia inventada
se reconstruye.Llama encendida.
Reconocido fuego
en el camino.El aire tibio,
imposible olvidarte.
Memoria intacta.Malania
Imagen: de la red
EN SUS SUAVES MANOS
Quizá en lo alto, donde el silencio es más denso,
algo germine sin tierra ni ruido,
y lo que decimos se vuelva raíz
en una claridad que no se ve, y no se ha ido.Observa su paso firme,
como si el error no lo rozara,
como si el camino se abriera solo
bajo la certeza de su andar pasara.¿Qué guarda en sus pequeñas manos?
destellos que no se extinguen,
porque hay luces que no ceden
aunque la noche las rodee.Inventaremos otra forma de alcanzar lo lejano,
una manera más amplia de tocar lo que crece,
y dibujar en lo alto aquello que espera
ser nombrado, y sin prisa se estremece.Dime, en un hilo de voz,
si lo que somos coincide con lo que decimos,
o si andamos buscando aún
la forma exacta de reconocernos.Malania
Imagen: propia